Justin Bieber demuestra que está más que bien con un puñado de sus mejores canciones

En su primer álbum en cuatro años, el cantante procesa su adultez con uno de sus mejores trabajos

Por  ROB SHEFFIELD

Renell Medrano*

Justin Bieber

Swag

Por si no lo habías notado, Justin Bieber está totalmente “en lo suyo” en este momento. La superestrella del pop está de vuelta con su excelente nuevo álbum sorpresa, Swag, un regreso que anunció solo unas horas antes de su lanzamiento.

Pasaron cuatro años desde que recibimos nueva música de Bieber, y tiene mucho por decir, ya que le han sucedido muchas cosas en los últimos años. El álbum incluye R&B sofisticado, bocetos crudos de guitarra rockera grabados como notas de voz, colaboraciones experimentales con Mk.gee y Dijon, además de Cash Cobain, Gunna y Sexyy Red. Pero todo suena muy característico de sí, mientras narra las luchas cotidianas de lo que significa ser Bieber.

Su último álbum fue Justice (2021), un trabajo lleno de estrellas que incluyó el éxito ‘Peaches’, el tributo más sensual al erotismo de las frutas desde ‘Watermelon Sugar’ y ‘Cherry’ de Harry Styles. Pero ahora, con 31 años, Bieber reflexiona sobre su vida adulta. En Swag, aborda sus tribulaciones, tanto personales como profesionales. Como es sabido, ha pasado por unas situaciones complejas: convertirse en padre, cancelar una gira mundial por cuestiones de salud mental, altercados públicos con paparazzi, publicaciones erráticas en redes sociales, rumores sobre su matrimonio y un alejamiento de Scooter Braun en su vida profesional.

Hay tanta sanación en este álbum que no sorprende que Bieber incluya tres “sesiones de terapia” con el comediante Druski, donde se abre y habla de su vida. “Algo que ha sido difícil para mí últimamente es sentir que tengo que atravesar muchas de mis luchas humanas —como todos— de manera muy pública”, confiesa. “Y entonces la gente siempre me pregunta si estoy bien, y eso empieza a pesarme mucho”. Le pasó factura. “Me hizo sentir como que yo era el que tenía problemas y el resto del mundo era perfecto”.

Pero si el intérprete buscaba responder a todos los titulares de “¿qué carajos le está pasando a este tipo?”, Swag fue la mejor forma de hacerlo, porque la energía e imaginación musical aquí muestran al intérprete en su momento de mayor confianza. Pregunta seria: ¿alguna vez había hecho una canción tan encantadora como ‘Butterflies’? Una canción tan abierta, melódica y expresiva que, sorprendentemente, recuerda a los Smashing Pumpkins.

El disco cubre mucho terreno musicalmente: hay brillo pop R&B en ‘All I Can Take’ y ‘Go Baby’, pero también demos acústicos en plan lo-fi. Aquí trabaja con grandes productores como Carter Lang, Eddie Benjamin y Tobias Jesso Jr., con una vibra R&B ochentera. (Bieber, como el resto de nosotros, está obsesionado con SOS de SZA).

Algunas de las “sesiones de terapia” pueden ser algo incómodas, pero bueno, probablemente las tuyas también lo sean. Druski no debería ni intentar conseguir una licencia de terapeuta, ya que su enfoque consiste en ofrecerle a su “paciente” una calada de un cigarro dudoso mientras suelta chistes. Le asegura a Bieber: “Tu piel es blanca, pero tu alma es negra, Justin. Te lo prometo, hermano”. Pero también se burla de él por aquel clip famoso en el que grita “I’m standing on business” a los paparazzi.

‘Sweet Spot’ es una especie de sesión de terapia diferente, donde el cantante le dice a Sexyy Red: “Me gusta que esté pegajoso entre las sábanas”. Juntos exploran algo de la sanación sexual en un tema lento y atrevido. “Al principio era tímida, pero soy una perra en las sábanas”, rapea ella. (Esperen, ¿alguna vez Sexyy Red fue tímida?).

Bieber pasa mucho tiempo cantando sobre cómo aferrarse a su esposa Hailey, como en la reflexiva ‘Walking Away’; “Nena, mejor paremos antes de decir alguna mierda”. ‘Go Baby’ es una especie de charla motivacional para Hailey y en ‘Dadz Love’ celebra la paternidad junto a Lil B. ‘Devotion’, con Dijon, supera las expectativas: es más cálida, más esperanzadora y más sutilmente hermosa, con ecos discretos de guitarra tipo pedal steel sobre armonías soul country. Junto con ‘Butterflies’, son dos de los temas más entrañables de Swag.

Pero algunos de los mejores momentos del álbum llegan cuando deja atrás la producción pop y se adentra en el lo-fi. ‘Zuma House’ es una balada con guitarra acústica al estilo de Hitchhiker de Neil Young, 83 segundos de belleza pura, mientras que ‘Glory Voice Memo’ es una micro jam blusera; ambos temas suenan como si los hubiera grabado con el celular y subido directamente al álbum. ‘Yukon’ es una versión un poco más pulida, con voces que evocan el estilo de Prince en clásicos de su era Camille como ‘If I Was Your Girlfriend’.

Para el gran final, se entrega a las alabanzas a Jesús en ‘Forgiveness’, con el pastor y estrella del góspel Marvin Wayans. El disco deja claro que Bieber tiene problemas, pero canaliza todo eso en una de las obras más creativas y diversas de su vida. “No puedes extender tus alas en una jaula de pájaros”, canta en ‘First Place’. Pero en todo Swag vuela alto.

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