Hotel Transylvania : Transformanía

La cuarta parte de Hotel Transilvania no es tan mala como su predecesora, pero esta saga ya se merece el descanso eterno

Derek Drymon, Jennifer Kluska 

/ Con las voces de Andy Samberg, Selena Gomez, Brian Hull, Kathryn Hahn

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

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Cortesía de Amazon Prime

Genndy Tartakovsky, el genio de la animación detrás de El laboratorio de Dexter, Las chicas superpoderosas, Samurái Jack, Primal y esa excelente miniserie animada de Star Wars del 2003, gestó en el 2012 una saga de películas animadas llamada Hotel Transylvania, en el que el Conde Drácula administra un hotel en compañía del monstruo de Frankenstein, el Hombre lobo, la Momia egipcia, el Hombre invisible y el gelatinoso Blobby.

Inexplicablemente, la calidad de estas películas ha dejado mucho que desear y no corresponde a lo que suele ofrecer Tartakovsky. Lo más inexplicable aún, es que han sido un enorme éxito de taquilla.

La tercera parte, Monstruos en vacaciones (2018), fue la peor de todas e incluye todos los defectos de la saga: poco original, tonta, frenética, escandalosa e insulsa. Para la cuarta entrega (esperemos que sea la última), Tartakovsky sabiamente abandona el papel de director y se lo entrega a Derek Drymon, la persona detrás de muchas series animadas legendarias como ¡Hey Arnold!, CatDog, Bob Esponja y La vida moderna de Rocko, a la vez que del corto Monster Pets, basado en algunos personajes secundarios de Hotel Transylvania. En su labor lo acompaña Jennifer Kluska, codirectora de Monster Pets y el talento detrás de la encantadora serie animada DC Super Hero Girls.

El estreno de esta cinta fue postergado por meses, hasta que se anunció su presentación en exclusiva por la plataforma de streaming de Amazon. La cuarta parte de Hotel Transylvania sufre por la partida de Adam Sandler como la voz de Drácula y de Kevin James como en monstruo de Frankenstein. Sin embargo, los actores Brian Hull y Brad Abrell hacen un muy buen trabajo reemplazando a los infames comediantes. 

La trama (si así se le puede llamar) de Hotel Transylvania: Transformanía es la siguiente: El Conde Drácula (Hull) piensa retirarse y darle la administración del hotel a su hija Mavis (Selena Gomez) y a su pareja, el torpe Jonathan (Andy Samberg). En un último momento, Drácula se arrepiente, temiendo que Jonathan va a convertir al hotel en un colorido lugar de descanso. Como disculpa se inventa una regla que no existe, la cual prohíbe a un humano administrar un hotel de monstruos.

Esto lleva a Jonathan a recurrir a Van Helsing (Jim Gaffigan), quien en su laboratorio convierte al chico en un monstruo verde que se parece a Mi amigo el dragón en las drogas. El problema radica en que Jonathan va a perder su humanidad gradualmente y que el cristal que activa el dispositivo que convierte a los humanos en monstruos y a los monstruos en humanos se ha estropeado. 

Las cosas se agravan cuando el monstruo de Frankenstein (Abrell), el Hombre Lobo (Steve Buscemi), la Momia Egipcia (Keegan-Michael Kay), el Hombre Invisible (David Spade) y Blobby se transforman en humanos. Drácula y Jonathan se internan en las selvas de Suramérica para encontrar un nuevo cristal y volver todo a la normalidad. Mavis, los monstruos transformados en humanos. Ericka (Kathryn Hahn), la esposa de Drácula e hija de Van Helsing; Eunice (Fran Drescher), la esposa del monstruo de Frankenstein; y Wanda (Molly Shannon), la mujer lobo y sus traviesos y numerosos cachorritos, los acompañan en su búsqueda. 

Aunque la animación es bella y colorida, la historia predecible y los defectos ya mencionados (que han acompañado a todo Hotel Transylvania), la convierten en un producto irregular. Pero, la verdad sea dicha, esta es la mejor entrega de la saga. 

P.D. No se pierda un “trasero postcréditos”.