Naciendo en la cuna del flamenco, era imposible que a Gonzalo Alhambra no lo alcanzaran sus raíces. Pero lejos de atarlo, le han dado una luz que guía su camino musical, redescubriendo de dónde viene, pero a su manera. Su sonido no pretende replicar el pasado, sino entablar una conversación con su interior al ritmo de guitarras que hablan con la madera, letras que le acompañan y un ritmo que se siente en la piel. Desde su paso por La Voz y debut con Uno, el intérprete español ha emprendido una búsqueda de su identidad musical que finalmente ha cobrado sentido y que está a punto de enseñarnos en su nuevo álbum.
Han pasado tres años desde que Alhambra se lanzó al mundo con un álbum que, en sus propias palabras, “tenía muchísimo recargo”. Ahora, el español ha regresado a su punto de partida para recorrer su propio camino desde una nueva perspectiva y dar vida a un trabajo mucho más “orgánico”. “Hemos encontrado algo que nos gusta más. Ese es el sello, música al desnudo, por así decirlo, con solo dos o tres pistas de guitarra, un cajón, la voz muy desnudita, a lo mejor con un poquito de coros y ya está”, comenta sobre su segundo trabajo de estudio, sobre el cuál aún se reserva algunos detalles.
Pero encontrarse a sí mismo no fue de inmediato, e incluso asegura aún seguir en ese camino. Al igual que muchos artistas, Alhambra probó distintos géneros antes de llegar al sonido que hoy lo define. “Yo creo que es un proceso que todo artista tiene que tener, esa búsqueda en sí mismo de ese propio sonido. Y en mi caso, pues bueno, a raíz de que salí de un programa musical como La Voz, empecé mi búsqueda a pesar de todas las cosas que entonces me influenciaban”, comenta.
A pesar de que en sus primeros contactos con el público mostró sus habilidades con el flamenco, en Uno, Alhambra decidió dar una probada a otros sonidos que en aquel tiempo dominaban la escena de la música en español. “Exploramos muchísimo en lo urbano, en el pop rock, en lo flamenco e incluso en lo latino”, recuerda. Pero en su afán de probarlo todo lo llevó a replantear su proyecto. “Hacía tantos tipos de música y tantos tipos de géneros que ni yo mismo me encontraba y tampoco la gente le encontraba sentido”.
Así es como a inicios de 2024, el intérprete español decidió volver a sus raíces con el sencillo, ‘Me voy pa’ Andalucía’. “La canción tenía todo eso que estamos haciendo ahora y la hicimos sin ninguna pretensión. Porque me gustaba esa música, porque me gustaba esa canción y la sacamos sin más”. El público la abrazó y aquella conexión fue la clave para encontrar su identidad musical. “Parece que lo que gusta a la gente de mí es esto y por aquí tenemos que tirar. Fue ahí en ese momento que dijimos ‘bueno, pues vamos a toda con eso’, que es lo que me gusta, además, y es increíble”.
Bajo esta misma línea, Alhambra presentó otros temas como ‘DESDE QUE TÚ NO ESTÁS’, ‘LO DEMÁS ME SOBRA’ y ‘CUANDO ME DÉ LA GANA’. “Desde que lanzamos estos primeros singles, empezamos a explorar ese camino porque nos gustaba y nos llenaba más. También vimos que a la gente le gustaba mucho más y ya con ‘LO DEMÁS ME SOBRA’ lo teníamos totalmente claro y empezamos a componer lo siguiente”, comenta sobre estos primeros vistazos a su próximo álbum.
Ahora, su proceso creativo es casi un ritual, una exploración de lo más puro del flamenco. En ‘LO DEMÁS ME SOBRA’, junto a Raúl Cabrera, el cantautor gaditano rescata elementos tradicionales que se han ido perdiendo con el tiempo. “Buscamos ese sonido más profundo, más hacia nuestros orígenes. Ha sido todo un poco sobre esa búsqueda de ese sentido que le hemos querido dar a esas canciones de guitarra, de ese sonido que no hay todavía ese cajón, sino que todavía están las mesas flamencas”, explica. “En el flamenco antiguo no existía el cajón hasta que Paco de Lucía lo trajo aquí y se utilizaban las mesas de madera, las mesas que estaban en los propios bares para utilizarla como percusión. Y eso es un poco lo que hemos querido recrear”.
Con un sonido depurado, sin artificios innecesarios, que deja respirar a la música, Alhambra ha estado allanando el camino para la llegada de un trabajo que consolida años de trabajo, evolución y crecimiento. “Leiva, un artista que me gusta muchísimo, una vez dijo que las canciones, cuando funcionan a guitarra y voz, es que son buenas”. Con esa filosofía en mente, el español ha llevado su producción a lo esencial: “Estamos intentando que las canciones funcionen con lo mínimo posible. Que funcione con una guitarra, con un cajoncito, con un bajito y está”.
Su primer lanzamiento discográfico llegó en 2021 y, en este tiempo transcurrido, Alhambra ha vivido una evolución tanto profesional como personal. “La verdad que la he sentido muchísimo, porque siempre en un primer álbum hay muchísima ilusión y ganas, pero también te enfrentas a las caídas, a la realidad de la industria y a cómo se maneja este oficio. Es difícil, pero se aprende poco a poco. Ha sido un tiempo de aprendizaje, de encontrarme a mí mismo, y en eso sigo todavía”, confiesa.

En medio de esta evolución, Alhambra no ha dejado de llevar su música a los escenarios. Tras un año lleno de presentaciones, el artista ha retomado sus espectáculos, que se extenderán a lo largo del año. “Ya hemos arrancado con dos conciertos en enero, y la respuesta ha sido increíble. Hay muchos más por anunciar, y estoy emocionado porque la gente está apostando por la música en directo, por volver a ver grandes bandas sobre el escenario. Tenemos fechas en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y más ciudades de España. Ojalá pronto también podamos llevar esta música a Latinoamérica”, comenta.
Entre la gira y la grabación del próximo disco, Alhambra tiene las manos llenas. “Este año estamos totalmente centrados en la música. Sacaremos varios sencillos antes del álbum, porque ahora la industria ha cambiado y es mejor lanzar varias canciones antes del disco. El próximo sencillo saldrá en marzo o abril, y contará con una colaboración muy especial. Después del verano llegará el álbum. Así que, por ahora, no nos da la vida para más”, dice con una sonrisa. Y es que, en la búsqueda de su identidad artística, Gonzalo Alhambra ha encontrado mucho más que su sonido, sino también la certeza de que está en el camino correcto.


