En un universo donde la música electrónica se alimenta de innovación y conexiones imprevistas, Funk Tribu y Odymel han tejido una alianza que trasciende fronteras. Su sencillo, ‘Forbidden Voices’ —, no solo es un tema, sino un testimonio de cómo la magia de los festivales y la química humana pueden dar vida a obras inesperadas.
Todo comenzó en julio de 2024, entre las luces y el éxtasis colectivo de Tomorrowland. Invitados a los estudios del festival durante un día libre entre los dos fines de semana del evento, Funk Tribu (el colombiano afincado en Berlín) y Odymel (el belga de sonidos vibrantes) se encontraron sin un plan definido. Lo que siguió fue un derroche de creatividad: en apenas dos horas, dieron forma a ‘Forbidden Voices’, un track que fusiona el nu-trance emotivo de Funk Tribu con el house-techno de Odymel.
“Fue como si lleváramos años colaborando”, confiesa Funk Tribu en entrevista exclusiva con Rolling Stone. “No hubo discusiones ni segundas vueltas. Antoine [Odymel] y yo estábamos en sintonía total”. Odymel añade: “El ambiente de Tomorrowland fue clave. Sentías esa adrenalina en el aire, y eso se tradujo en el estudio”.
Aunque sus estilos podrían parecer opuestos —Funk Tribu se inclina por melodías trance cargadas de nostalgia, mientras Odymel explora ritmos bailables con un toque retro—, ambos comparten una creencia: la música no tiene etiquetas. “No pensamos en si esto es techno, trance o eurodance”, explica Odymel. “Simplemente mezclamos nuestras esencias. Yo aporté grooves; él, esas capas emocionales. Y: surgió algo único”.
Odymel recuerda con humor los problemas técnicos iniciales de la sesión: “Perdimos hora y media solo para conectar los monitores. ¡Fue un caos! Pero eso también nos relajó. Al final, reírnos juntos rompió el hielo”.
La colaboración no es casual. Ambos artistas llegan a este proyecto en un momento álgido de sus carreras. Funk Tribu, pionero del nu-trance, acaba de lanzar su aclamado álbum debut Against All Odds (octubre 2024), un viaje sonoro que mezcla melodías de los 2000 con sintetizadores futuristas. Sus sets en Boiler Room —con más de 1.6 millones de reproducciones— y actuaciones en festivales como Awakenings y Time Warp lo han consolidado como una fuerza global.
Odymel, por otro lado, irrumpió en la escena con Gucci, un tema que acumuló millones de streams y dominó las listas virales en Bélgica. Su reinterpretación de My Favorite Game de The Cardigans —donde equilibró la melancolía original con beats techno— demostró su talento para revitalizar clásicos. “Cuando remezclo, respeto el ADN de la canción”, explica. “El reto es hacerla bailable sin perder su alma”.
Aunque ‘Forbidden Voices’ es su primer trabajo conjunto, ambos dejan la puerta abierta a futuros proyectos. “Tocaremos juntos tres veces este año”, adelanta Funk Tribu. “Los shows en vivo son un laboratorio. Quizás ahí surjan nuevas ideas”. Odymel coincide: “Pasar tanto tiempo en giras nos dará más complicidad. Quién sabe qué nacerá de eso”.
Sin embargo, enfatizan que no hay presión. “La música debe fluir”, dice Funk Tribu. “Si algo surge, será orgánico, como esta vez”.
‘Forbidden Voices’ llega en un momento donde los festivales buscan recuperar su esencia tras años de eventos cancelados. Para sus creadores, el tema es más que una canción: es un símbolo de unión. “La electrónica siempre ha sido un lenguaje universal”, reflexiona Odymel. “Este track captura eso: dos artistas de mundos distintos creando sin barreras”.
Funk Tribu añade: “Espero que la gente no solo baile, sino que sienta la libertad que nosotros vivimos al hacerlo. Que se atrevan a explorar, como lo hicimos nosotros”.

