Eurovisión Asia: ¿llegará por fin en 2026?

Exactamente diez años después de su anuncio oficial, el spin-off de la icónica competencia europea podría debutar en noviembre de 2026, con Bangkok como sede

marzo 30, 2026

RTVE

En los últimos días, el proyecto de Eurovisión Asia ha vuelto a ocupar titulares, reactivando una conversación que lleva casi una década en pausa. Nuevas informaciones apuntan a un posible regreso del formato con una fecha concreta en el horizonte: 2026. Sin embargo, como ha ocurrido en el pasado, los detalles no son oficiales y se basan en filtraciones.

El detonante más reciente fue la aparición —y rápida desaparición— de una web oficial de Eurovisión Asia que anunciaba la primera edición del certamen para el 14 de noviembre de 2026 en Bangkok. El sitio incluía detalles preliminares, como una lista de países participantes y referencias a procesos de selección nacionales. No obstante, el hecho de que la página fuera retirada pocas horas después ha alimentado la incertidumbre sobre su autenticidad.

La lista de países que figuraban en esa filtración incluía mercados emergentes y territorios del sudeste asiático como Filipinas, Vietnam, Tailandia o Nepal. Más que una alineación global masiva, el proyecto parece apostar —al menos en esta fase— por una escala más contenida, centrada en regiones donde la industria musical televisiva puede adaptarse más fácilmente al formato.

En paralelo, distintas voces vinculadas al ecosistema Eurovisión han sugerido que el proyecto estaría nuevamente en fase de preparación intensiva, dejando entrever que un anuncio oficial podría producirse en los próximos meses. Estas señales, aunque no confirman nada de forma definitiva, sí representan uno de los indicios más sólidos en años de que la iniciativa sigue en desarrollo.

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Sin embargo, el principal punto de fricción sigue siendo la falta de respaldo oficial claro. La organización responsable del formato original ya había enfriado expectativas anteriormente, subrayando que, aunque existe interés en expandir la marca, no hay anuncios confirmados en este momento. Este contraste entre filtraciones y postura institucional mantiene el proyecto en una zona gris.

La historia de Eurovisión Asia está marcada precisamente por ese patrón: anuncios ambiciosos seguidos de largos silencios. Desde su presentación inicial en 2016, el formato ha enfrentado múltiples obstáculos, desde la complejidad geopolítica del continente hasta la dificultad de replicar un modelo profundamente arraigado en la identidad cultural europea.

Aun así, el contexto actual podría jugar a su favor. El crecimiento de la industria musical asiática —con fenómenos globales como el K-pop— sugiere que existe una audiencia potencial para un evento de este tipo. En ese sentido, Eurovisión Asia no solo sería una adaptación televisiva, sino también una plataforma donde la música funciona como lenguaje común entre regiones diversas.

Por ahora, la posible edición de 2026 se mantiene en el terreno de la especulación informada: hay fechas, ciudades y países sobre la mesa, pero ningún anuncio oficial que cierre el círculo. Como tantas veces antes, Eurovisión Asia parece estar siempre a punto de suceder, pero nunca del todo confirmado. La diferencia es que, esta vez, las señales son más concretas —y el silencio institucional, quizá, más estratégico que definitivo.

GABRIEL CAVALLO

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