Con cada paso de las manecillas del reloj, cada cambio de estación y cada nueva página del calendario, la vida nos recuerda sobre la fragilidad del tiempo. La realidad es que—por mucho que queramos— nunca podremos volver a donde estamos ahora, por lo que vale la pena disfrutar al máximo cada momento. Una verdad que The Driver Era comprende a la perfección. A lo largo de los años, el dúo de hermanos, Ross y Rocky Lynch, ha aprendido a abrazar cada parte del trayecto, a crecer con cada experiencia, mientras siguen mejorando y explorando nuevos horizontes. Su nuevo álbum no es una excepción. Lanzado el 11 de abril de 2025, Obsession refleja este nuevo capítulo para el dúo, siendo un testimonio de su evolución artística y personal.
Luego de conquistar al público con Summer Mixtape en 2022, el cuarto álbum de la dupla llega como una expansión de su sonido, respaldado por riffs juguetones, sintetizadores robustos y potentes baterías que nos invitan a sumergirnos en sus letras. “Tiene mucha introspección personal sobre el amor, pero también sobre hábitos y adicciones. También habla sobre superar a alguien para poder volver a enamorarte. Es simplemente sobre ser joven y disfrutar la vida”, explica Ross.
Sin embargo, este viaje a través de los enredos del amor no es algo nuevo. “Recientemente vi un video de Benny Blanco en el que hablaba sobre cómo estaban trabajando en ‘Animals’ de Maroon 5. Él decía: ‘Esa canción, en realidad, tenía ocho años, antes de que llegara a la banda’. Es una locura. Nosotros también tenemos canciones así”, comenta Rocky.
El álbum comenzó a tomar forma casi un año atrás, cuando los Lynch empezaron a recopilar ideas en una nota del teléfono. “Hay canciones que empezamos a crear hace un par de años, pero luego las dejamos de lado por un tiempo”, agrega. Pero las cosas buenas siempre encuentran la manera de regresar. Como joyas archivadas pero nunca olvidadas, el dúo continuó explorando el amplio repertorio que habían generado, con el ingenio de quienes llevan años navegando la industria. “Antes de que te des cuenta, tienes como 20 canciones; luego las reduces a 15, y después a 12. De hecho, habrá dos canciones en el deluxe que, para nosotros, realmente forman parte de Obsession”, señala. A lo que Ross añade: “Debieron haber sido parte, pero nos quedamos sin tiempo”.
La dupla fue la principal responsable de la composición y producción del disco, pero nunca estuvo sola. “Hay muchos chicos que forman parte del equipo. Básicamente, tenemos un grupo de entre 15 y 20 personas, y luego se va concentrando. Tenemos cinco, seis o siete personas clave que han estado con nosotros desde hace tiempo”, destaca el hermano mayor, haciendo referencia al músico Ellington Ratliff, al tecladista Garrison Jones y al productor Taylor Reid como pilares fundamentales en el proceso.
Aunque también hubo momentos para sesiones más íntimas, marcadas por una que otra pausa creativa:
“Muchas veces Ross y yo estábamos en nuestra casa en Sherman Oaks —de la que nos acabamos de mudar— y simplemente íbamos al estudio, pasábamos el rato y comenzábamos a trabajar en una canción nueva. Luego nos gustaba tomar un descanso, a veces jugar un rato Xbox, y después regresar al estudio”, cuenta Rocky Lynch.
Y continúa: “Incluso hubo un viaje en el que fuimos a Palm Springs por unos tres días. Éramos Ross, Ellington, Garrison y yo, en medio del desierto, trabajando en la música. Ahí fue donde nació la canción ‘Over Again’. Muy divertido”.
En esta nueva etapa de The Driver Era, cada uno de los 11 temas de Obsession aporta un mensaje especial que busca enriquecer su audaz narrativa. Desde ‘Don’t Walk Away’, que cuenta la historia de un romance fugaz, hasta el oscuro y malhumorado ‘Touch’. Sin embargo, el dúo se tomó un momento para reflexionar sobre aquellos temas que han trascendido y se han convertido en verdaderos himnos para ellos:
“Una de mis canciones favoritas es ‘Don’t Take the Night’. Es de esas canciones que piensas: ‘¿Por qué no querría escucharla y dejarme llevar?’. No tengo nada que reclamar con ese tratamiento, ¿sabes? Es como: ‘¡Carajo, sí! Vamos’”, exclama el guitarrista de la banda.
“Creo que ‘Better’ es genial conceptualmente. Es como un himno”, complementa su hermano menor. En respuesta, Rocky señala: “Ah, sí. ‘Better’ podría ser la canción más única porque no vas a escuchar algo así de otra banda”.
Amantes de los libros y el cine con trasfondo (y el hockey), The Driver Era siempre encuentra múltiples fuentes de inspiración. Sin embargo, es su pasión por la música el verdadero motor que los guía a través de la adversidad, los momentos de luz y todo lo que hay en medio. Desde sus comienzos en la popular banda de pop rock R5 en 2009 hasta la consolidación de este proyecto, los hermanos han descubierto que la música posee un lenguaje propio. “Siento que se inspira a sí misma, porque mientras más momentum generas hacia algo, más te atrae. Es como si se alimentara sola”, reflexiona el vocalista del grupo.
Es este mismo impulso que los llevó a desbloquear esta nueva faceta artística, con la que ahora reafirman su posición en el asiento del conductor. “Definitivamente, estamos en nuestro mejor momento. Incluso gran parte de nuestro equipo de medios piensa que es el mejor álbum que hemos producido como The Driver Era. Y creo que ese es un gran tema a lo largo de Obsession: se trata de mejorar y de intentar ser la mejor versión de ti mismo. La última canción del disco, de hecho, es ‘Better’. Creo que eso resume bien lo que representa este ciclo del álbum”, expresa Ross
Para Rocky, esta etapa se caracteriza por la búsqueda de experiencia. “Mucha gente dice esto cuando estás en tus 20. Hay mucha prueba y error, donde estás fallando en todo. Cometes muchos errores y aprendes de ellos, pero con el tiempo vas madurando”, comenta. Al estar en sus 30 y con Ross cumpliéndolos a fin de año, explica cómo el paso del tiempo les ha permitido adquirir nuevas perspectivas que complementan su crecimiento tanto artístico como personal. “Son cosas que te dicen cuando tienes 21 y que no entiendes hasta que llegas a los 29, 30, o algo así. Me parece que ahora hay más experiencia y enfoque, ya no estamos cometiendo tantos errores”, agrega.
Está bien equivocarse; sin embargo, al mirar atrás, la dupla destaca la importancia de la constancia, la búsqueda de precisión y la perseverancia frente al error como algunos de los aprendizajes clave que los han catapultado hasta este momento. “Cualquier profesión de alto nivel se define por cuántas veces realmente no metes la pata. En ajedrez, si cometes un error en un juego de alto nivel, pierdes. La cagas. ¿El hockey? Algo similar”, menciona Rocky. “Creo que nuestro baterista es muy bueno en esto. Si eres baterista, no puedes fallar en el snare en todo el show. Y pasa; sí, lo vas a hacer, pero de alguna manera es como: “No, no, no”. El amigo está acertando cada vez. Ese tipo de cosas es lo que separa a los buenos de los de élite. Creo que tal vez estamos justo en esa línea. No lo habíamos estado, pero estamos empezando a tener todo en orden”.
The Driver Era no solo ofrece simples canciones: ha creado un espacio en donde la alegría es contagiosa y las emociones fuertes. Con una extensa red de seguidores a nivel internacional, Rocky y Ross Lynch continúan consolidando su lugar como una fuerza dominante en el género alt-pop. Ahora, con un álbum que demuestra su versatilidad y pasión por continuar reinventándose, estamos seguros de que este es solo el principio de otra gran etapa para la banda. Tal como señala Rocky, entre risas traviesas: “Esperen lo inesperado”.


