La creatividad y las ansias de trabajar son dos cosas de las que Epica no carece, pues en cualquier momento del año puedes encontrar a la banda neerlandesa promocionando algún disco, creando un proyecto especial como un álbum colaborativo o de versiones, o preparando una serie limitada de shows únicos en su clase. En el caso de 2024, la agrupación ofreció unos cuantos conciertos especiales que bautizó The Symphonic Synergy y en noviembre anunció la llegada de su noveno álbum de estudio con el sencillo ‘Arcana’.
Previo al Año Nuevo, Simone Simons conversó con ROLLING STONE en Español sobre el significado detrás de este nuevo disco y su relación con el número nueve, cómo logró balancear el trabajo de Epica y su álbum personal Vermillion, y sus pensamientos sobre el décimo aniversario de The Quantum Enigma.
Te puede interesar: Un tren bala llamado Epica
Simone, hace unos días publicaron ‘Arcana’, el primer sencillo de Epica en dos años. La canción está inspirada en los Arcanos Mayores del tarot, ¿por qué eligieron esta temática?
Bueno, para cada álbum buscas algún tipo de inspiración, ideas o temáticas geniales sobre los qué escribir. Una vez tuve una sesión de lectura de tarot con Rob [van der Loo] durante una gira porque me parece divertido y lo encuentro interesante, así que tuve que pensar en algo y luego elegir tres cartas. En ese momento pensé, “Esto es muy cool”, y claro que es personal, pero puedes elegir cualquier carta del mazo y esta resonará en algo contigo. En este caso, me gustó la temática y la melodía de ‘Arcana’ también fue escrita por Rob, de modo que para esta canción tuve la idea de incorporarla y así fue como nació.
Has dicho que este nuevo álbum estará relacionado con el significado detrás del número nueve. Teniendo en cuenta ‘Arcana’ y que el noveno arcano mayor es El Ermitaño, ¿este disco tendrá que ver con el conocimiento y la sabiduría?
Creo que esto es algo que ha ocupado mucho a Epica desde sus inicios: siempre estamos en búsqueda de las respuestas a los grandes interrogantes de la vida. Mientras vivimos nuestras vidas y experiencias, mientras exploramos el mundo, tenemos nuestra pequeña burbuja, nuestro pequeño mundo personal, consideramos que la música es una buena forma de expresión, incluso a veces es como terapia. Entonces es bueno tener una manera de exorcizar tus demonios [risas] a través de la música y las letras. También para difundir esperanza y positividad en un nivel más espiritual, y este próximo álbum va hacia esa dirección.
¿Cómo describirías este próximo trabajo?
¿Esclarecedor, quizás? Con el complemento de los riffs pesados y melodías melancólicas. También tiene nuevos elementos y creo que es nuestro álbum más maduro hasta el momento, con algunos toques más modernos aquí y allá, pero aún manteniéndose muy fiel al sonido viejo de Epica. Cuando la gente escuche algunas canciones, seguramente va a decir, “Oh, esto me recuerda a sus primeros días”, pero también hay otras que suenan bastante frescas y nuevas.
¿Por qué has dicho que será “el álbum más épico de Epica”?
Nosotros ponemos todo nuestro corazón y toda nuestra alma en cada disco, pero creo que con el noveno hemos ido más en detalle y hemos podido trabajar juntos mucho más como banda porque organizamos varias sesiones de composición, primero solo con la banda y luego con nuestro productor Joost [van den Broek]. Escribir este álbum así nos permitió crecer mucho más como grupo y se sintió como una terapia o una sesión para unirnos más. Nos conocemos hace tanto y todavía conservamos el mismo objetivo que es que Epica siga existiendo, por supuesto con el apoyo de nuestros fans. Estuvimos dispuestos a probar nuevas cosas como banda y por eso creo que este es como un proyecto familiar. Intentamos mejorar lo que más pudiéramos, incorporar nuevos elementos, experimentar un poco. Todos los miembros de la banda compusieron canciones y luego el resto añadió sus toques personales porque cada uno de nosotros tiene su especialidad. Mark [Jansen] y yo escribimos juntos y esta también fue la primera vez en que mientras la banda estaba ensayando en el estudio, Mark y yo estábamos lado a lado escribiendo letras. También las escribimos en casa, pero esta manera de trabajar fue más cercana. La mayoría de los fans de Epica saben que nuestros miembros no viven en el mismo país, vivimos en cuatro diferentes, así que el hecho de reunirnos sin estar de gira es muy difícil que suceda. Comenzamos a hacerlo con Omega y después cuando hicimos The Alchemy Project también tuvimos otro proceso de grabación distinto en el que el bajo, la guitarra y la batería se grabaron al mismo tiempo en la misma sala, lo cual le dio una sensación más en vivo. Esto también lo incorporamos en este álbum, entonces cada vez aprendemos algo nuevo e intentamos mejorar para ser más épicos y hacerle justicia a nuestro nombre.
¿Cómo lograron coordinar las agendas de cada uno?
Intentamos mantener nuestras agendas lo más libre de shows que fuera posible, y aunque sí hubo unos cuantos a los que no pudimos negarnos, procuramos tener una mentalidad de grabación. Nuestras vidas son tan impredecibles y cuatro de nosotros tenemos hijos, así que eso también influye en las agendas. Y en mi caso, yo también estuve grabando mi álbum Vermillion, por lo que fueron meses bastante ajetreados. De todos modos, logramos manejarlo bien.
De hecho quería hablar sobre Vermillion. Este álbum se publicó en agosto pero, ¿desde cuándo estuviste trabajando en él?
Es una muy buena pregunta. Tengo que pensar un poco porque para mí las grabaciones de Vermillion son un poco borrosas, pero creo que hicimos el primer campamento de composición en septiembre de 2023. Luego en febrero tuvimos otra, pero no recuerdo muy bien cuándo comenzamos a grabarlo. Es como una laguna mental que tengo en estos momentos, pero sé que grabé mis voces en junio.
Teniendo en cuenta tu agenda, ¿en qué momento sacaste el espacio para trabajar en este álbum?
En medio de todos los proyectos de Epica. Los shows, las giras. Tuve varias sesiones de grabación en el estudio de Arjen [Lucassen] porque no lo grabamos todo de una vez, sino primero hacíamos unas canciones, después regresaba a mi casa y luego volvía a la suya a continuar. Incluso, en medio del campamento de composición de Epica saqué un tiempo para ir. Fueron un montón de viajes.
¿Cómo lograste separar la mentalidad que tenías para un proyecto y para el otro?
De algún modo, ambos son proyectos distintos con dinámicas de trabajo diferentes. Las temáticas y la música son diferentes, lo único que es similar es mi voz. Para Vermillion trabajé con un diseñador gráfico que es amigo mío, y a los chicos les gustó tanto que terminó haciendo el arte del noveno álbum de estudio de Epica. Es como una gran familia y de alguna u otra forma todo está interconectado, pero en ningún momento me sentí confundida ni nada por el estilo, es más, me quedó muchísima inspiración para el disco de la banda.
¿Por qué quisiste publicar un larga duración bajo tu propio nombre?
Tuve ganas de hacerlo durante mucho tiempo pero estaba esperando a tener el socio ideal para hacerlo, alguien que compusiera la música para mí y Arjen fue uno de los músicos que se me ocurrió casi de inmediato porque en el pasado ya habíamos trabajado juntos. Lo llamé hace un par de años para comentarle esta idea pero ninguno de los dos tenía disponibilidad. Yo también tenía que decidir qué estilo musical quería que tuviera porque tenía diferentes influencias pero al final opté por permanecer en la escena del metal porque el metal es donde está mi corazón. Cuando finalmente tuvimos el espacio.
¿Qué cosas nuevas aprendiste como música al trabajar en tu propio álbum?
Experimenté un montón con mi rango de voz. Canté muchos coros, llegué a notas muy altas y fue bastante intenso pero al mismo tiempo fue liberador porque pude darme cuenta de qué otras cosas puedo llegar a hacer con mi voz. Sentí que mejoré mucho más y este conocimiento lo puedo llevar a Epica.
Perfeccionaste tu arte.
Sí, eso es lo que siempre trato de hacer. Estar aprendiendo constantemente y, justamente, seguir perfeccionando mi arte.
Regresando a Epica, en septiembre ofrecieron el primer concierto de The Symphonic Synergy en Ámsterdam. ¿Cómo fue ese primer show?
Ese primer show fue potente porque fue una gran producción, por lo que la preparación fue bastante intensa. Es un show extenso en donde interpretamos canciones nuevas, lo cual siempre es aterrador, y también contamos con un coro y una orquesta. Tuvimos que estar bastante enfocados, memorizar las nuevas canciones y las viejas porque las volvimos a hacer para adaptarlas a la orquesta. Eso es muy complicado porque estás acostumbrado a tocar ciertas canciones, digamos ‘Unleashed’, de cierta forma con la banda y luego Jens [De Vos], el director creativo, decidió hacer algo diferente. Entonces la versión antigua está programada en tu cabeza y luego tienes que destruirla y volverla a aprender, lo cual requirió de mucha concentración y aguante, pero para mí esa es la mejor manera de tocar Epica, con un coro y una orquesta. Así es como debería sonar Epica en vivo y es mágico estar en el escenario con todos estos músicos y cantantes increíbles frente a un público tan enorme.
Simone, ustedes siempre están trabajando o celebrando algo. Por ejemplo, en 2024 fue el décimo aniversario de The Quantum Enigma, uno de los discos favoritos de la banda. ¿Qué significó este álbum para la Epica de hace una década?
Hace no mucho escuché de nuevo el disco en uno de mis viajes por carretera en Holanda y creo que todo de ese disco es perfecto, pero para mí fue muy especial porque acababa de tener a mi hijo y él estuvo en el estudio conmigo, sólo tenía dos meses, y creo que muchas letras giraron en torno a eso. Era una nueva vida para mí como madre. Amé las canciones y la producción. Si tuviera que nombrar mis tres álbumes favoritos de Epica tendrían que ser Design Your Universe, The Quantum Enigma y el que viene. Obviamente amo todos los discos, pero es bastante personal y creo que muchos compañeros de la banda estarán de acuerdo conmigo en esta selección. Hasta hace muy poco Omega también era de mis favoritos pero creo que el próximo está en otro nivel.


