noviembre 9, 2022

Un tren bala llamado Epica

Hace 20 años un sexteto neerlandés emprendió su marcha hacia el frente y sin descanso. Ahora, es uno de los actos más influyentes del metal sinfónico, y su legado continúa

Por  MELISA PARADA BORDA

Cortesía EPICA

Formar un proyecto musical que se mantenga sólido y perdure en el tiempo no es una tarea para mediocres, mucho menos cuando el ritmo tan intenso de trabajo requiere más de una fuerte coraza para sobrellevarlo. Epica es de esas bandas que han conseguido sumar años a su existencia a punta de constancia, con procesos que muy rara vez han implicado puntos intermedios. Así es como a lo largo de dos décadas, el sexteto casi siempre (ese “casi” es por simple modestia) se ha mantenido en marcha como una locomotora a la que nunca le hace falta ni un trozo de carbón.

Con motivo de su cumpleaños número 20, la agrupación dio un show único en Tilburgo, ciudad de Países Bajos, que agotó su boletería cuatro meses antes de la fecha y que tuvo que ser transmitido por Internet debido a la cantidad de fanáticos que se quedó sin boletos. “Momentos como nuestro concierto de aniversario son un golpe de realidad”, dice Simone Simons con su voz apacible tan característica, la misma que eriza la piel con sus interpretaciones en vivo de ‘Unchain Utopia’, ‘Consign to Oblivion’ y muchas más. “Esto es realmente especial”.

La ocasión ameritaba sorpresas y qué mejor que Sahara Dust para ser la telonera. Quizás dicho nombre no sea tan recordado por estos días, pero para muchos y muchas es sinónimo de nostalgia ya que aquella fue su identidad antes de convertirse en lo que es ahora: corría el año 2002 cuando un joven llamado Mark Jansen dejó After Forever para formar otro proyecto que, una cantante y un demo después, cambiaría su nombre a Epica.

Fue como despertar a un guerrero dormido para una última batalla, una que esperaban que conmoviera a sus fans más antiguos y les enseñara a los nuevos un poco más de su historia. “Podría decirse que ‘Sahara Dust’ encendió nuestra llama que continúa ardiendo con fervor”, escribieron en febrero. El acto de apertura, que podría parecer no tener sentido pues en teoría los músicos son los mismos que el acto principal, interpretó temas que con el paso del tiempo fueron eliminados del setlist oficial, cerrando con ‘The Phantom Agony’ y con su bajista original, Yves Huts, a cargo de las cuatro cuerdas.

Como era de suponerse, Epica hizo un repaso por todos sus álbumes, desde su debut hasta Omega, siendo este último el que presentó el año pasado luego de un merecido descanso. Durante su era de The Holographic Principle que comprendió desde 2016 hasta finales de 2018, los músicos dieron su show número mil, todo un hito por donde sea que se le mire pero a su vez sirvió de señal para que bajaran la intensidad, al menos por un rato. “Antes de que nos tomáramos el sabático, todos estábamos al borde del burnout porque estábamos girando sin descanso, estábamos lejos de nuestras familias, y eso es muy difícil para algunos de nosotros”, recuerda Simons. “Después llegó la pandemia y tuvimos tiempo para estar en casa, de modo que debimos encontrar nuevas formas de ser creativos”. Así llegó Omega y posteriormente su hermano mellizo, Omega Alive.

En cada uno de sus trabajos discográficos, han explorado diferentes conceptos físicos, metafísicos y filosóficos. Esta vez era el turno de la teoría del Punto Omega que, en pocas palabras, plantea que al final todos los seres que habitan el universo unificarán sus consciencias. El año pasado, Jansen dijo en una entrevista con 519 Magazine que con este álbum se habían tomado el tiempo de perfeccionar su sonido, ya que debido a su ambición no pudieron darle la atención que requerían a sus 17 cortes. Para Simons, ese fue un aspecto que mejoraron con Omega, llegando a compartir su podio personal de LPs favoritos junto a Desing Your Universe (2009) y The Quantum Enigma (2014).

The Holographic Principle tenía muchas canciones y queríamos usarlas todas, pero no teníamos el tiempo suficiente para profundizar en cada una de ellas. Eso fue algo que hicimos con Omega”, explica. “Con cada disco que haces, tomas decisiones que te hacen pensar que en el siguiente harías algo diferente y eso hace parte del proceso de aprendizaje. Probablemente nunca termine”.

Su octavo trabajo de larga duración cada vez suena más lejano pues la banda está próxima a publicar un nuevo EP, The Alchemy Project, cuyos dos primeros sencillos –‘The Final Lullaby’ con Charlotte Wessels y ‘The Great Tribulation’ con Fleshgod Apocalypse– dejan entrever su lado más death y power. El disco se publicará el 11 de noviembre, pero fue planteado por primera vez por el guitarrista Isaac Delahaye a inicios de 2020, como un espacio colaborativo entre amigos y colegas de la escena. Sin embargo, primero surgió su álbum en vivo Omega Alive que, según relata Simons, requirió de mucho esfuerzo pero también de mucha diversión.

Cuando finalmente abrieron un espacio en su agenda, les plantearon la propuesta a miembros de Uriah Heep, Kamelot, Aborted, Damnation Plan, Powerwolf y más, con quienes compusieron piezas que los sacaran de su zona de confort. “No es nada como lo que hemos hecho antes”, advierte la cantante. “Es genial que lo hayamos hecho realidad. Costó más trabajo de lo que pensábamos, pero supongo que gracias a nuestro perfeccionismo pudimos detallarlo de mejor manera”.

Aunque este es su primer EP de este tipo, en el pasado el sexteto ha presentado otros proyectos interesantes a los que vale la pena echarles un ojo. En 2017, el grupo dio un concierto en Tokio en el que el compositor japonés Revo se encontraba dentro del público. El músico es el líder de Linked Horizon, agrupación encargada de crear los openings del anime Shingeki no Kyojin (Attack on Titan en inglés), y después de tal show contactó a los músicos neerlandeses para que reimaginaran el soundtrack. Las canciones suponían un reto, especialmente para la voz de Simons, pero una vez hicieron los ajustes necesarios, Epica vs Attack on Titan Songs terminó siendo legendario.

Durante su sabático, la banda publicó su libro The Essence of Epica, un proceso que la cantante describe como una “sesión de terapia” ya que les hizo reflexionar sobre su ritmo de vida. A nivel personal, Simons cayó en cuenta de lo influyente que ha sido su música y su voz en las vidas de muchos otros artistas, pues nunca se había visto a sí misma como un modelo a seguir ni mucho menos como un ídolo. “Quizás es porque soy holandesa y nosotros solemos tener los pies sobre la tierra, no se nos suben los humos a la cabeza”, dice riendo, pero conservando la seriedad.

Epica no solo es un titán del metal sinfónico, sino del metal en general, y para comprobarlo solo basta con revisar el promedio de shows que agota año tras año en diferentes ciudades del mundo. Pero con sus experiencias del último quinquenio han aprendido a ser más conscientes sobre la necesidad de un balance entre su vida en la gira, en el estudio y en sus propios hogares. “Es genial que continuemos aquí y que aún podamos hacerlo, solo tenemos que ser cuidadosos de no agotar nuestras baterías tan rápido, así podremos seguir andando por más tiempo”, medita. Próximamente visitarán América del Sur, terminando el recorrido en el escenario de Rock al Parque, y su tour mundial culminará en marzo de 2023. Solo entonces se sentarán para revisar qué ideas se le han ocurrido a cada uno, de este modo es probable que sus canciones cada vez se hagan más pesadas, pero sus vidas un poco más ligeras.

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