Entre Chile y Puerto Rico: SINAKA y El nuevo sonido

SINAKA lanza El nuevo sonido, un LP que une la vieja y la nueva escuela del reguetón, mostrando a Chile como heredero del legado que nació en Puerto Rico hace más de 20 años

diciembre 15, 2025

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Vivimos en una época en la que muchos artistas parecen empeñados en reinventar géneros. El neoperreo, el neojoropo o la neocarranga, por ejemplo, reflejan esa necesidad de intérpretes y productores de rehacer estilos que ya fueron exitosos y que siguen plenamente vigentes. La tendencia apunta a lo neo, a lo reformulado, a la reinvención como camino obligatorio. 

En medio de ese panorama de reelaboraciones, resulta refrescante encontrar propuestas que miren hacia atrás sin querer reconstruirlo todo, que se acerquen a los ritmos clásicos con una intención más allá de reinterpretar lo que los rodea. Propuestas que recuperan la esencia de esos sonidos que nos marcaron, no para copiarlos, sino para traerlos al presente con sutileza y autenticidad. Es en este último apartado donde entra SINAKA con su más reciente álbum, El nuevo sonido

Matías Muñoz, conocido en el mundo artístico como SINAKA, es un cantante y productor de 23 años oriundo de Quilpué, la “ciudad del sol” y capital de la Provincia de Marga Marga, en la Región de Valparaíso. Comenzó en la música desde muy niño, creciendo entre la radio que escuchaban sus abuelos y una fuerte cultura rapera en la Quinta Región. 

Sus primeros pasos fueron en las plazas, donde descubrió el rap, el grafiti y el skate como parte de su identidad artística. “Lo mío siempre fue rapear, no escuchaba tanta música, sino que rapeaba no más en las plazas”, explicó el cantante en una entrevista para el medio chileno JOIA. Esta práctica lo llevó a batallar en Quilpué, Villa Alemana e incluso en el Parque Bustamante, en Santiago, moldeando el flow que más tarde definiría su estilo. Sus primeras grabaciones nacieron de la autogestión: “Todo era muy casero, pero gracias a eso aprendimos a producirnos a nosotros mismos”, trabajando en estudios caseros junto a amigos. 

A pesar de haber comenzado en el mundo del rap y el hip-hop, poco a poco su estilo se encaminó hacia el reguetón. Como él mismo explica, se enamoró de este género porque sentía que podía plasmar toda su personalidad en él. “Con el reguetón puedo tirar la talla y plasmar la energía que hace que la gente se olvide un poco de su realidad”. Pero ¿cómo un rapero chileno llegó a impactar la escena urbana con su “nuevo sonido”? 

Sus principales influencias fueron los reguetoneros clásicos con los que creció él y toda su generación: desde los romantiqueos y perreos de Daddy Yankee, y Jowell y Randy (de sus referentes más importantes), hasta el fronteo característico de Héctor el Father. Pero SINAKA no se conformó con escucharlos y tratar de imitarlos: cuenta que, desde su fanatismo, lo que hizo fue “estudiar qué se pegaba y por qué se pegaba”. 

Tras este análisis llegó su tercer álbum de estudio, KEMA, destacado por la revista ROLLING STONE en el top 20 de los mejores álbumes latinos del 2024. Con este proyecto, SINAKA se proclamó como una de las grandes promesas del movimiento urbano y se unió a la nueva camada de artistas chilenos que está renovando la escena, tales como AKRIILA, FaceBrooklyn o Easykid. Pero KEMA solo fue el inicio de lo que vendría para su carrera. 

“Yo no soy ni old school, ni futuro, ni pasado, ni presente; yo hago música y la gente se pone a bailar, nada más que eso: el nuevo sonido”. Con esa consigna llega su LP, El nuevo sonido. Con colaboraciones de renombre como su previamente mencionado paisano Easykid (Descontrol) o el canario SAIKO (Sube el bajo), presenta un trabajo impecable que refleja madurez y una clara evolución en la producción y composición.  

El proyecto, que cuenta con 13 canciones, recuerda a la época dorada del reguetón, ese periodo de principios de los 2000 y 2010 donde los ya presentados Daddy Yankee y Jowell y Randy, también acompañados por grandes nombres como Don Omar o Ñengo Flow, dominaban el panorama. “Mis respeto’ pa’ este género que empezó en PR y ahora toca en Chile continuarlo”, declara SINAKA en ‘Intro el nuevo sonido’, el primer tema del álbum, confirmando la enorme influencia que tuvo Puerto Rico en la definición de su estilo y en este nuevo proyecto. Por momentos, también evoca los temazos que nos dejaron artistas como Maluma y J Balvin, completando así su carta de amor al movimiento. 

A su vez, desde lo sonoro y la producción, hay una clara influencia de los DJs que marcaron el sonido como DJ Playero y Luny Tunes, manteniendo la esencia de esos “perreos sucios” y hasta el suelo que definieron a toda una generación. Aun así, imprime su sello propio, demostrando que el respeto por las raíces no está peleado con la innovación, sino que puede ser el punto de partida para construir un sonido reconocible. Es capaz de recuperar la crudeza, el groove y la energía del reguetón temprano, pero filtrados por una producción moderna que lo acerca al oído actual sin perder su esencia. 

El viaje musical de SINAKA no es uno de reinvención, sino de reencuentro. Al volver a los ritmos con los que creció, no busca copiarlos ni congelarlos en el tiempo, sino revivirlos desde su propia identidad. En esa mezcla de calle chilena, perreo clásico y producción moderna, el artista construyó un espacio propio que lo diferencia dentro del panorama urbano. 

Así, El nuevo sonido no es solo el nombre de su álbum: es una declaración de principios. Una forma de decir que el reguetón no necesita ser reinventado, sino reconocido, estudiado y ejecutado con amor por sus raíces. 

GABRIEL CAVALLO

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