noviembre 25, 2021

Encanto

La película animada número 60 de los estudios Disney nos habla sobre la unión familiar, no incluye villanos y es una explosión de color, baile, familia y poder femenino

Jared Bush, Byron Howard, Charise Castro Smith 

/ Con las voces de Stephanie Beatriz, María Cecilia Botero, John Leguizamo

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Cinecolor

Encanto es la película número 60 producida por los estudios de animación Disney (Pixar, el otro estudio de animación vinculado a Disney no cuenta en esta lista). Blancanieves y los siete enanitos de 1937, inauguró la tradición de las cintas infantiles protagonizadas por princesas y colmadas de música, ternura, atención al detalle y mucho color, características que han distinguido a los productos animados gestados por Disney desde hace más de 84 años.   

Jared Bush (el guionista de Moana) y Byron Howard (el director de Bolt y Enredados), vuelven a colaborar desde Zootopia, esa joya del cine noir disfrazada de entretenimiento infantil, en una nueva película cuya inspiración surgió de las familias extensas a las que ambos pertenecen. 

Aunque Mickey Mouse y Goofy fueron gauchos argentinos (el ratón en su segundo corto animado y el perro antropomórfico en el largometraje Saludos amigos) y el Pato Donald había visitado Brasil y México en la cinta Los tres caballeros, ningún corto o largometraje de Disney se había desarrollado en Colombia hasta ahora. La idea de desarrollar Encanto en este país surge de Natalie Osma y Juan Rendón, la pareja encargada del documental de detrás de escenas de Zootopia, y quienes se encargaron de venderle la idea a Howard y a Bush de que ya era hora de regresar a Suramérica (la última cinta animada de Disney en desarrollarse en este contexto, fue la divertida Las locuras del emperador del año 2000).

La idea también fue del agrado de Charise Castro Smith, la tercera directora de Encanto y coguionista de la cinta. Su herencia afrocubana y su amor por las obras de Gabriel García Márquez, la llevaron a confeccionar la historia de los Madrigal, una gran familia que vive en una casa que posee vida propia y cuyos miembros poseen superpoderes (o “dones”, si no quiere confundir a Disney con Marvel). 

Lin Manuel-Miranda, el “niño consentido” de Broadway por sus exitosas obras Hamilton y On The Heights, y quien ya había colaborado con Disney en El regreso de Mary Poppins y Moana, también se entusiasmó con el proyecto, y su música, que mezcla lo tradicional con lo contemporáneo, es parte integral de la magia de Encanto.

Con un trabajo de animación que sorprende por su detalle y belleza, Bush, Howard y Castro Smith, nos entregan un precioso cuento de hadas protagonizado por Mirabel (la primera princesa Disney suramericana y con gafas), una chica de 15 años algo torpe y retraída, quien hace parte de la familia Madrigal, pero quien no posee ningún don especial a diferencia de su madre, su tía, sus hermanas y primos. La actriz argentina Stephanie Beatriz (Brooklyn Nine-Nine), una colaboradora habitual de Lin-Miranda, le brinda toda la humanidad y carisma necesarios a Mirabel para que el personaje se convierta en algo inolvidable. 

En un flashback se nos muestra cómo la familia Madrigal es obligada al desplazamiento forzado, y cómo el abuelo muere trágicamente víctima de la violencia (la cual, se intuye, tiene que ver con los sucesos ocurridos en Colombia a finales de los años cuarenta, en lo que se conoció como “El bogotazo”). La abuela Alma (una estupenda María Cecila Botero), encuentra refugio en las montañas, en donde surge, gracias a una vela mágica, la casa con vida propia conocida como “Encanto”, mientras que un pueblo pacífico se construye gradualmente a su alrededor.

La “casa viva” le ha otorgado un don especial a cada miembro de la familia Madrigal. Julieta (Angie Cepeda), la madre de Mirabel, puede curar alergias y heridas con los platos que ella cocina (algo que nos recuerda a Como agua para chocolate, la novela y la película inspiradas en el “realismo mágico” de Gabo). La tía Pepa (Carolina Gaitán), controla el clima a partir de su estado emocional y, por su parte, Luisa (Jessica Darrow) e Isabela (Diane Guerrero), las hermanas mayores de Mirabel, poseen superfuerza y la capacidad de hacer florecer todo a su paso (ambos personajes son de lo mejor de la cinta). También los primos de Maribel, los cuales son Antonio (Rabit Cabot-Conyers), Camilo (Rhenzi Feliz) y Dolores (Adassa), poseen los dones de hablar con los animales, transformar su apariencia y un oído sobrehumano. Pero lo que es verdaderamente poderoso en Encanto son sus mujeres. No ha habido en la historia de Disney, unos personajes femeninos tan entrañables y encantadores como en esta cinta. 

La abuela Alma se siente desilusionada de una nieta sin talento y eso lastima mucho a Mirabel. Sin embargo, cuando la casa comienza a decaer y los poderes de los miembros de la familia Madrigal comienzan a verse afectados, la chica se encarga de resolver el misterio, lo que la entrar en contacto con el tío Bruno (un excelente John Leguizamo), la “oveja negra” de la familia, quien posee la clave de lo que está sucediendo. Lo que sigue no puede revelarse, pero basta con decir que esta es una cinta animada atípica, ya que no posee villanos.

Más allá de los maravillosos números musicales, el impresionante y detallado trabajo de animación y la explosión de color (que debe apreciarse en la gran pantalla), Encanto es una cinta sobre cómo las envidias, el rechazo y los malos entendidos separan a la familia, y cómo el perdón, el amor y la comprensión son las claves para unirla. Este mensaje logra comunicarse de una forma elocuente y poderosa, y de ahí su poder para conmover y sacar una que otra lágrima.        

P.D. No se pierda a Far From the Tree, un hermoso corto animado en 2D y protagonizado por dos mapaches, que sirve como prólogo de Encanto y que nos deja un mensaje muy pertinente para estos tiempos de pandemia y confinamiento.

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