Después de más de un año de disputas legales y controversias mediáticas, Blake Lively y Justin Baldoni le han puesto un fin a su polémico caso que inició con la actriz acusando al director por acoso sexual y comportamiento inapropiado durante el rodaje de su película It Ends With Us. También aseguró en su momento que Baldoni, junto con su gran equipo de publicistas, inició una campaña de desprestigio en su nombre para dañar su imagen en medios y redes, sin dejar a un lado las represalias que obtuvo después de que ella denunciara estos actos.
En un documento publicado el lunes, Lively y Baldoni dejaron en claro sus posturas y deseos de seguir adelante: “El resultado final —la película It Ends With Us— es motivo de orgullo para todos los que trabajamos para hacerla realidad. Crear conciencia y generar un impacto significativo en la vida de las sobrevivientes de violencia doméstica —y de todas las sobrevivientes— es un objetivo que defendemos con convicción”.
Y continua: “Reconocemos que el proceso presentó desafíos y que las inquietudes planteadas por la Sra. Lively merecían ser escuchadas. Mantenemos nuestro firme compromiso con entornos laborales libres de irregularidades y ambientes improductivos. Esperamos sinceramente que esto ponga fin a esta situación y permita a todos los involucrados seguir adelante de manera constructiva y pacífica, incluyendo un entorno respetuoso en línea”.
El comunicado llega dos semanas antes de que ambas partes se enfrentaran ante la corte y testificaran cada una de sus perspectivas del caso. También recordando que un juez desestimó 10 de las 13 demandas civiles que Blake Lively presentó, incluidas las de acoso. Entre las tres que quedaron, y que serían decididas por un jurado para pasar a la siguiente fase, se encuentran: represalias, complicidad en represalias e incumplimiento de contrato.
En su momento, Baldoni presentó una contrademanda, testificando que todo era una mentira. Esta también fue desestimada por el mismo juez. Sin embargo, el director emprendió más acciones legales por difamación contra Blake Lively, su esposo Ryan Reynolds y su publicista, sosteniendo que habían orquestado acusaciones con la intención de perjudicar gravemente su imagen pública y trayectoria profesional.
Después de desestimar la mayoría del caso el mes pasado, los abogados de Lively consideraron que se podría llegar a un acuerdo, pero la actriz estaba ansiosa por testificar en la corte. “Para Blake Lively, la mayor medida de justicia es que las personas y el modus operandi detrás de estos ataques digitales coordinados hayan quedado al descubierto y que otras mujeres a las que han atacado ya estén rindiendo cuentas”, dijo.
Lively compartió un mensaje en redes sociales sobre la decisión del juez, escribiendo: “Lo último que quería en mi vida era una demanda, pero presenté este caso debido a las represalias generalizadas que enfrenté, y sigo enfrentando, por pedir en privado y profesionalmente un entorno de trabajo seguro para mí y para los demás. Espero que la decisión del Tribunal demuestre a otros que, por muy doloroso que sea, uno puede alzar la voz”.


