enero 11, 2023

El Ángel de la Muerte

Una cinta de suspenso ambientada en un hospital, que se ve favorecida gracias a las notables interpretaciones de sus actores protagonistas.

Tobias Lindholm 

/ Jessica Chastain, Eddie Redmayne, Noah Emmerich, Nnamdi Asomugha

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Netflix

Charles Edmunnd Cullen es probablemente el asesino en serie más prolífico de la historia. El infame enfermero confesó haber asesinado a más de veintinueve personas, aunque se cree que mató a más de cuatrocientas. Trabajó en más de nueve hospitales donde administró sobredosis letales de medicamentos intravenosos a los pacientes que atendía. Actualmente cumple una condena de dieciocho cadenas perpetuas consecutivas.

El danés Tobias Lindholm, guionista de la estupenda cinta Una ronda más, asume el reto de recrear los hechos que llevaron a la captura de Cullen. A diferencia de otros asesinos en serie, los crímenes del enfermero no son sangrientos, escabrosos ni extravagantes. Tampoco existe una explicación o justificación de los mismos (Cullen jamás ha dado una razón o un motivo para sus asesinatos). Esto lleva a que construir una película al respecto no sea una labor sencilla.

Los guionistas Charles Graeber y Krysty Wilson-Cairns se centran en Amy Loughren (Jessica Chastain), una enfermera que fue amiga y colega de Cullen en el hospital de Nueva Jersey, y un factor clave que permitió su captura. Aquí se nos muestra a Loughren como una madre soltera y sin seguro médico que sufre de una cardiomiopatía que la tiene al borde de la muerte.

El pesado trabajo de la enfermera se aligera un poco cuando Cullen es contratado para ayudar a cubrir el turno nocturno. Cuando Eddie Redmayne interpreta personajes oscuros da lo mejor de sí y este caso no es la excepción. El actor logra componer en retrato complejo, amenazante y muy perturbador de este asesino. Su interpretación llega a calar profundamente y es lo mejor de esta cinta.

Lo que sigue es un drama genérico. Entran en escena los detectives Tim Braun (Noah Emmerich) y Danny Baldwin (Nnamdi Asomugha), quienes son convocados por la junta directiva del hospital, a raíz de la muerte de una de sus pacientes. Lo que en un principio parecía solamente una cuestión de protocolo, poco a poco se va convirtiendo en la investigación sobre una serie de muertes que conducen a Cullen.

Pero la película de Lindholm deja la investigación en un segundo plano, para enfocarse en la relación entre Loughren y Cullen. Y son los actores que los interpretan, quienes hacen que El ángel de la muerte se convierta en un interesante estudio sobre la naturaleza de la maldad. Redmayne nos permitirá que gradualmente vayamos sintiendo la amenaza de Cullen, un monstruo disfrazado de ángel de la guarda. Por su parte, Jessica Chastain, con tan solo gestos y miradas, nos revelará su consternación, sus miedos y los motivos que la llevaron a arriesgar su empleo y su vida, para detener la inexplicable cadena de muertes.  

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