Lo que se había promocionado como una de las presentaciones especiales del Baja Beach Fest 2025 terminó por ser una muestra de cómo no se debe manejar un disgusto en un escenario. La tercera jornada del festival contó con grandes nombres del género urbano como Maluma, Danny Ocean y Myke Towers, entre otros, y parecía que iba a tener un cierre único de la mano de Natanael Cano, quien hace un mes publicó su nuevo álbum.
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Durante su presentación, el pionero de los corridos tumbados expresó públicamente su descontento con el DJ que lo estaba acompañando en su set, pero pronto la situación escaló hasta llegar a la violencia física. En videos difundidos en redes sociales se ve como el cantante –en aparente estado de alicoramiento– lanza varios insultos y luego se acerca al puesto del DJ, donde ocurre la agresión. “¡¿Qué te pasa cabrón? ¡Suelta eso, páramela! ¡Hijueputa! Fuck that shit, n****. Le pego una verguiza y lo corro”, se le escucha decir antes de aclarar que había pedido parar la canción porque no podía cantar sin un whisky. Cuando parece que va a retomar, continúa: “A ver, hijo de tu puta madre. Fuck n****! What the fuck?!”. Es en ese momento cuando se acerca al DJ y, según se puede ver en los videos, comienza el altercado.
En los clips se ve como aparentemente Cano lanza el primer golpe, lo que desencadena una situación confusa con varios hombres agrediéndose entre sí. Luego, el músico agarra la laptop del DJ, se acerca al público en la pasarela de la tarima, y la arroja fuertemente contra el suelo para terminar de pisotearla. En otro video se le ve presumiendo sus acciones, enseñando cómo quedó su mano después de “partirle” “su madre”.
Ni el artista ni el DJ –de quien se desconoce su identidad– se han pronunciado para aclarar su versión de los hechos, así como la organización del festival tampoco ha emitido comunicado alguno al respecto. La única declaración oficial que se ha conocido hasta el momento en que se publica este artículo proviene de Los CT, el sello discográfico del artista: “En nombre de Los CT, queremos aclarar que ni el personal ni el equipo de producción del Baja Beach Festival tuvieron participación alguna en el incidente ocurrido anoche durante la presentación de Natanael Cano”.
El incidente ha generado opiniones encontradas entre quienes justifican el actuar de Cano y quienes rechazan cualquier tipo de violencia, especialmente cuando se trata de un jefe hacia sus empleados, y exigen disculpas por parte del cantante. Inclusive, la asociación civil Consejo Mexicano de DJs emitió un comunicado este jueves en el que condena la agresión e invita al gremio a suspender temporalmente de sus sets cualquier canción del músico hasta que emita una disculpa pública y repare el daño material ocasionado. Este tipo de boicot en donde se deja de consumir algún tipo de producto para expresar inconformidad con el accionar de una compañía o artista no es nada nuevo, se ha hecho por años y en ocasiones ha demostrado funcionar, pero en este caso, fanáticos del mexicano lo han tomado como una burla. Disfrutar de la música de un artista o de una agrupación no es un pase libre para justificar cuando estos cometen algún tipo de falta o equivocación, y hacer que estos se responsabilicen de sus acciones hace parte de formar un pensamiento crítico como consumidores de música.
También existe algo de hipocresía cuando, hace no mucho, Karol G recibió oleadas de críticas tras el estrenó su documental Mañana fue muy bonito por “mandona” y “egocéntrica” por una escena en la que se disgusta con el trabajo del equipo de grabación. Si bien sí se le nota molesta, en ningún momento es irrespetuosa y mucho menos violenta cuando explica lo que quiere y corrige a los camarógrafos.
Aquí no solo se humilló públicamente a un trabajador sino que se vulneró la dignidad de una persona que además de recibir un golpe, vio como sus pertenencias fueron estropeadas y exhibidas como trofeo. Por eso es que la agresión verbal y física de Cano hacia su DJ es injustificable. Si su descontento surgió por la manera en que estaba mezclando las pistas y/o su voz, este era un problema que podía solucionarse tras bambalinas y sin tener que recurrir a la violencia. Un artista debería saber cómo adaptarse a las complicaciones que puedan presentarse en un show en vivo ya que en ese tipo de producciones influyen muchos factores a la vez, por lo que siempre existirá la posibilidad de que algo no salga como se espera.
A su vez, todo lo sucedido demostró una falta de profesionalismo y una falta de respeto tanto con el staff del festival como con el público asistente. Miles de personas pagaron sus boletos para ver un buen show y llevarse un buen recuerdo, y no probablemente para ver a su artista favorito, que aparentemente no estaba en sus cinco sentidos, irse a los golpes sobre el escenario.
Esas actitudes de “rockstar” que en el pasado eran alabadas ya no deberían verse en 2025, cuando se tiene la suficiente información, herramientas y, sobre todo, razones para ser evitadas. Sobre su nombre, Natanael Cano carga el peso de haber sido el pionero de todo un género musical que se convirtió en un fenómeno en el mundo hispano y por ello se ha ganado el respeto en la industria. Ha llegado muy lejos en tiempo récord, pues tan solo el año pasado celebraba el cierre de su Tumbado Tour 2024 con una asistencia de más de 800,000 personas. Y en un sentido más amplio, ha contribuido a que la música regional mexicana sea apreciada por las nuevas generaciones no solo dentro del mismo México, sino también fuera de este. Ese es un legado enorme, sobre todo para un artista que no supera los 30 años, pero se está viendo opacado por episodios como el ocurrido el fin de semana.
¿Habrá una disculpa y una reparación por los daños?


