En un intercambio de mensajes liberado esta semana en medio del juicio antimonopolio contra Live Nation, dos ejecutivos se vanaglorian de “robar” descaradamente a fans y de “aprovecharse de ellos” con el cobro de tarifas elevadas.
Las conversaciones, difundidas inicialmente por Bloomberg, se dieron entre Ben Baker y Jeff Weinhold, quienes por aquel entonces se desempeñaban como directores regionales de venta de entradas para los anfiteatros de Live Nation. El par parecía estar hablando principalmente sobre “cobros conexos” relacionados con cosas como el estacionamiento y el acceso VIP, los cuales no tienen que ver con el costo del servicio de la venta de boletos. Sin embargo, en un punto Baker dijo, “Les cobro de más por los complementos” para justificar los cambios en los precios base de los asientos.
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En otro intercambio de mensajes que data de enero de 2022, Baker compartió capturas de pantalla de datos relacionados con un show de Kid Rock en Tampa, Florida, a lo que comentó: “Esta gente es tan estúpida” y “subí el precio del estacionamiento VIP a 250 dólares [risas]”. Luego dijo, “Por poco y me siento mal por aprovecharme de ellos”, seguido de una carcajada en mayúscula.
Más adelante, los hombres hablaron sobre subir los precios del estacionamiento de otro concierto de Kid Rock en Virginia, y Weinhold pareció enviar una captura de pantalla de las tarifas, también fijadas en 250 dólares. “Por un solo espacio [risas]”, escribió. Ningún representante del artista respondió a la solicitud de réplica sobre el asunto, aunque era probable que músico testificara en el juicio de Live Nation antes de que la compañía anunciara un posible acuerdo con el Gobierno a inicios de esta semana.
En otra conversación sobre los aparcamientos, también de enero de 2022, Weinhold habló sobre elevar el valor de la reserva “30 dólares más” sobre la tarifa mínima, añadiendo, “Me cansé de pedir permiso… Ahora, simplemente lo hago”. Baker respondió: “Yo cobro $50 para estacionar en el césped [risas]. Y $60 para el césped más cercano”. Momentos después, envió una captura de pantalla de una hoja de cálculo que mostraba cómo los ingresos brutos de los aparcamientos premium habían pasado de 470,000 dólares en 2018 a cerca de 666,000 en 2021. “Los estoy robando sin vergüenza, bebé. Así es como se hace”, escribió. Weinhold respondió con risas.
En un comunicado, Live Nation declaró que los intercambios de mensajes “no reflejan nuestros valores ni la manera en que operamos”. “Debido a que esto era una conversación privada por Slack, los directivos se enteraron de esto al mismo tiempo que el público, así que investigaremos el asunto de inmediato. Nuestra empresa funciona únicamente cuando los fans tienen buenas experiencias, razón por la que hemos fijado el límite máximo de los costes por servicio de los anfiteatros en un 15%, y en los últimos 18 meses hemos invertido mil millones de dólares en los recintos de Estados Unidos, así como en otras comodidades para los espectadores”.
El comunicado se refirió al par como “un miembro junior” y “un amigo”, aunque no quedó claro a quien hace referencia cada descripción. En el momento en que los mensajes se enviaron, tanto Baker como Weinhold estaban trabajando dentro de la compañía. En los años siguientes, Baker fue promovido a director de venta de boletos en Venue Nation, la división que supervisa los recintos de Live Nation, incluyendo los anfiteatros. El hombre también fue citado para testificar durante el juicio. Por su parte, Weinhold se desempeña como el director senior de venta de boletos para el área de Washington, D.C.
Antes del acuerdo que se conoció esta semana, la empresa le había pedido al juez Arun Subramanian que clasificara los mensajes entre los trabajadores como evidencia, alegando que podrían sesgar al jurado. El Departamento de Justicia objetó que estos enseñaban cómo “Live Nation es capaz de imponer precios excesivos que perjudican la experiencia de los aficionados sin temor de que los artistas elijan otro recinto porque, en la mayoría de los casos, no existen alternativas”.
Después de que se anunciara el acuerdo, Bloomberg y otros medios presentaron una petición para que se hicieran públicas las pruebas, solicitud que fue aprobada por Subramanian en la noche del 11 de marzo.
El caso de Live Nation fue puesto en pausa tras el acuerdo que se dio a conocer de forma repentina a inicios de esta semana. Aunque es probable que esto dé fin a la batalla legal entre el Gobierno de Estados Unidos y la compañía, el caso podría continuar la próxima semana puesto que muchos de los demás demandantes estarían dispuestos a seguir adelante con la demanda. No obstante, el juez ha ordenado a la fiscal general que intente llegar a un acuerdo para el final de la semana en curso.


