Big Soto: la reinvención de un artista 

En su nuevo álbum, SOTORIUS, el intérprete venezolano abraza el cambio con una propuesta que celebra tanto sus victorias, como sus momentos más oscuros

noviembre 25, 2024

Cortesía prensa

Big Soto ha dado inicio a una nueva etapa con su más reciente álbum, SOTORIUS. Pero más allá de ser un nuevo corte en su discografía, esta entrega muestra al intérprete venezolano en un punto más alto de su carrera, donde se siente capaz de hablar con madurez y desde la experiencia, sobre aquellos sueños cumplidos con los que alguna vez fantaseó. 

Después de Todo Es Mental, su álbum de 2022, Big Soto sintió la necesidad de volver a lo esencial, a los sonidos y estilos que lo definieron al inicio. Aunque reconoce que aquel disco no tuvo un “recibimiento gigantesco”, fue un aprendizaje invaluable para lo que vendría después. “Aprendí algo muy importante de ese álbum. Sabía que lo que tenía que hacer era volver a mí, a mis inicios, a lo que a mí me gusta realmente”. Con SOTORIUS, ha logrado fusionar esa libertad artística con una calidad de producción que refleja su madurez como músico, una evolución que es difícil de ignorar y que, a su parecer, el público ha recibido como uno de sus mejores trabajos.

“Tenía unos tres años trabajando en este proyecto”, confiesa, pues algunas canciones del álbum, como ‘CARRO NUEVO’ realmente nacieron hace cuatro años, aunque, en su opinión, parecían adelantadas a su época. “Es un sonido que la gente no iba a entender en ese momento… un trap distinto, con colores un poco más orgánicos, guitarras, sonidos más reales”. Fue solo con el paso del tiempo que Big Soto sintió que el público estaría listo para este nuevo lenguaje musical, más sincero y cercano a su propia experiencia.

Esta vez, el intérprete venezolano ha decidido plasmar sus vivencias de manera real y sin filtros. “Cuando hablo del amor, hablo de una manera más directa. Cuando hablo de las decepciones, hablo de una manera más directa. Crudas, tal como las he vivido”, asegura. Así es como el álbum, en sus propias palabras, se convierte en un “mar de emociones” que revisita tanto sus momentos de euforia, como sus días más oscuros, de estos últimos años. Y, resumiendo su proceso creativo, podría decirse que SOTORIUS nace de la catarsis que le ha permitido confrontar las realidades de la vida adulta. “Expresar todas esas cosas se me hizo muy fácil… cuando eres adulto, vives solo y tienes que hacer tus cosas todos los días… es cuando te das cuenta de que todas estas cosas son reales”.

Pero Big Soto deja claro que no pretende repetir las mismas historias de su pasado. Si bien en sus inicios el trap fue un vehículo para hablar de aspiraciones materiales y sueños por cumplir, hoy su realidad es otra. “SOTORIUS es la etapa de mi vida donde se ve que he crecido y esa idea se materializa en el personaje que se presenta en este trabajo”, comenta. Esta transformación no sólo se escucha entre versos, sino que se hace tangible en la producción e incluso su manera de abordar la música. Ahora, se ha enfocado en explorar narrativas más profundas, acordes con la etapa que vive.

En su séptimo álbum de estudio, el desarrollo de Big Soto es algo que también se manifiesta a nivel visual. Por primera vez en su carrera, el intérprete dio vida a un personaje para contar su historia. Tanto en la portada como en los videoclips, vemos a un joven con traje como un elemento clave que representa el crecimiento personal y profesional de Soto, que ha documentado a través de su música. “Está cool hacer un personaje, con el que las personas puedan conectar un poco más. Un personaje no solamente en la letra o en lo visual, sino también en el lenguaje corporal. Siento que eso abrió una ventana para que el día de mañana puedan ser varios personajes. Fue una de las cosas que más me emocionaron en el proceso, porque nunca lo había intentado”, señala.

Arte de portada de SOTORIUS.

Sin embargo, este proyecto no llega solo, sino acompañado por las voces de artistas como Eladio Carrión, Pirlo, Lunay, Akapellah, entre otros. “Siento que [el álbum] estaba hecho para que contara con estas colaboraciones específicas”, explica. “Todo fue muy orgánico, se dio durante el último año de la producción. Todos me dieron un certero sí en cuestión de segundos y montaron su música en cuestión de dos o tres días”. 

Aunque gran parte de las colaboraciones se llevó a cabo a distancia, tuvo la oportunidad de reunirse en el estudio con algunos de sus invitados, como fue el caso de Carrión. “Es una persona demasiado talentosa. Fue como hacer música con un pana, sin esperar nada a cambio, simplemente divirtiéndote con tu amigo y haciéndolo por amor”. De este encuentro surgió ‘EL FAVORITO DE MAMI’, un “temazo”, según Soto, y que actualmente ya se ha colado en varias listas de éxitos.

SOTORIUS, además de viajar al pasado, también llevó a Soto al lugar donde todo empezó: Caracas. Buena parte del álbum y algunos de sus videos fueron grabados en la capital venezolana, ciudad que, aunque no lo vio nacer, lo acogió en grandes momentos. “Yo soy de los Valles del Tuy, un pueblo a las afueras de Caracas, pero Caracas fue la ciudad donde hice mi concierto más grande, mi firma de autógrafos, y me di cuenta de que la gente me amaba como si yo fuera de ahí”, explica. Para Soto, Caracas fue el lugar donde sus sueños comenzaron a hacerse realidad y los primeros pasos hacia la fama. 

Regresar a la capital venezolana para este proyecto fue una forma de honrar esos recuerdos, a pesar de llevar más de cinco años establecido en México. “Quería volver luego de hacerme un poco más internacional y sentir el amor de las personas”. Sin embargo, también reconoce los desafíos que supuso arrancar como artista en Venezuela debido a la situación del país y la falta de una industria sólida. Precisamente, el álbum abre con ‘MODO LEYENDA’, un tema que sintetiza esa travesía y todos aquellos retos iniciales hasta el presente. “Fue difícil, pero lo logramos y estamos aquí con todo y corbata, literal”, concluye entre risas.

Big Soto ha encontrado en su carrera una constante: la capacidad de adaptarse y hacer de cualquier lugar un hogar. Aunque lleva años lejos de Venezuela, asegura que la clave para sentirse cómodo radica en las personas que lo rodean. “Yo me siento hijo del mundo. Me siento cómodo en muchos lugares, pero también tiene que ver con la gente con la que estás. Gracias a Dios siempre tengo gente a mi alrededor que amo y me hace sentir como en casa”, explica.

Incluso, estar entre ambos países no solo han influenciado su proceso, sino también sus inclinaciones musicales. “Conforme pasan los años me he dado cuenta de que tengo muchas etapas, pero siempre soy Soto. Mi sonido es muy particular, aunque tenga influencias de muchas cosas que suceden en el mundo”, comenta. Y, como prueba de su versatilidad, se ha lanzado a explorar nuevas sonoridades como el corrido tumbado, un género que descubrió gracias a su vida en México. “Genuinamente me fascina poder experimentar con la música mexicana, sobre todo por mi entorno y lo que me enseña. Todo lo que uno consume a nivel musical sirve como experiencia. Me gusta experimentar sin perder lo que soy y hablar de mi vida. Siento que de eso se trata y creo que eso es ser un artista”.

Créditos: Prensa.

El lanzamiento de SOTORIUS marca un hito en su carrera, no solo por la recepción del público, sino también por el alcance que está logrando. La gira por Estados Unidos que acompaña este álbum es un “sueño cumplido”, con fechas programadas en ciudades como Nueva York y Chicago. “Es una de esas hazañas que nunca pensé que iban a hacerse reales, pero con todo el equipo estamos súper emocionados”, admite. “Tenemos algunos invitados especiales. Es una locura para mí, pero vamos a ver qué pasa”.

Sin embargo, a pesar del reciente lanzamiento de su álbum, Soto ya vislumbra lo que podría ser su próximo proyecto, uno que lo llevará a ahondar sus raíces. Después de años explorando distintos estilos, el venezolano está considerando un trabajo enfocado exclusivamente en el trap y el hip hop, los géneros que lo vieron nacer como artista. “Quiero que sea un proyecto dirigido hacia estos sonidos. Todavía estoy viendo cómo prepararlo”, comparte. “También estoy pensando, después de esta etapa del álbum, darme un descanso porque siento que he estado sin bajarle por bastante tiempo”.

Cada paso en su carrera parece haber sido revisitado para formar el ADN de SOTORIUS. Ahora, Big Soto puede contemplar su trayectoria con una visión más madura frente a lo que en algún momento fue. Lo que viene promete aún más, y como él mismo concluye: “seguiremos dándole”.

VALENTINA VILLAMIL

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