¿Se puede escuchar lo que canta “La Roca”? Dwayne Johnson soñaba con convertirse en una estrella de la música country cuando era adolescente, pero su carrera musical profesional se remonta técnicamente a ‘It Doesn’t Matter’, la canción de Wyclef Jean del año 2000 en la que Johnson aportó algunas frases gritadas. A lo largo de los años, el actor mostró su voz y sus habilidades con la guitarra ocasionalmente en programas de televisión, pero su verdadero salto musical llegó en 2016 con la película Moana. Allí, interpretando al semidiós Maui, cantó ‘You’re Welcome’, compuesta por Lin-Manuel Miranda, que acumula 1.800 millones de reproducciones solo en YouTube.
Pero Johnson está especialmente orgulloso de su más reciente incursión musical: ‘Your Dad’, una emotiva canción que coescribió junto a Iam Tongi, el cantante hawaiano que ganó American Idol en 2023. (Aquí presentamos en exclusiva el videoclip de la canción). El tema es uno de los destacados de Moana: Voices Across the Ocean, un álbum complementario a la reciente versión Live Action del exitoso filme animado de Disney. Johnson fue productor ejecutivo del álbum junto a su esposa, Lauren Hashian, además de Tiana Nonosina Liufau y Kayla Fa’amaligi, quienes también coreografiaron la película y contribuyeron a preservar la precisión cultural de la cinta.
Johnson conversó con ROLLING STONE a través de Zoom para hablar sobre la nueva canción, la paternidad, sus aventuras adolescentes en Nashville y las razones por las que ahora se está tomando en serio la posibilidad de dedicarse a la música.
Cualquiera que realmente te conozca sabe que puedes cantar.
Bueno, gracias por decirlo. Es un cumplido muy bonito, te lo agradezco. Siempre me gusta decir que canto desde el corazón, y que canto en tonalidades que no existen [Risas]. Así que es una buena combinación. Al crecer, en mi familia y, en general, en las familias polinesias, había mucho canto, muchos bailes ceremoniales y cosas por el estilo. Así que era algo que estuvo presente de alguna manera mientras crecía.
Desde muy pequeño, mis grandes influencias fueron Sam Cooke, Elvis [Presley], George Jones, Merle Haggard e incluso Johnny Paycheck. Artistas que estaban en la cima de sus respectivos géneros. También Willie Nelson, quien, de hecho, me regaló mi primera guitarra. ¿Conoces la guitarra Trigger que tiene? ¿La histórica? Creo que Martin solo fabricó 100 de esas y, como yo era un fanático suyo, me regaló una por mi cumpleaños. Quiero decir, comparado con él, toco como el culo, pero sigue siendo un regalo genial. En fin, ese fue mi comienzo en la música.
¿Cuánto habías compuesto a lo largo de tu vida antes de esta canción?
No mucho. Escribí un poco con Tech N9ne para esa canción que hicimos, ‘Face Off’, en 2020. Él me ayudó a darle estructura, porque me encanta el hip-hop, el country y el blues. Me decía: “Pon esto aquí, di esto así, repítelo tres veces de esta manera”. Fue como una clase magistral, porque él es uno de los grandes. Y, siendo honesto, fuera de eso, no había compuesto mucho.
Así que, si puedo contarte un poco sobre el origen de esta canción, para este álbum, mi esposa Lauren y yo fuimos productores junto a nuestras otras dos productoras, Tiana y Kayla. La idea era: “Oye, nos encantaría que estuvieras en este álbum. ¿Podrías contribuir y cantar una canción?”. Lo pensé y después dije: “Dios, no sé qué podría cantar aquí”. Entonces pensé: “Me gustaría trabajar con alguien que pueda ayudarme a escribir y armar algo”. Así que llamé a Iam Tongi y le dije: “Hermano, ¿tienes algo en mente, algo que ya tengas en la cabeza, en el corazón, que podamos convertir en algo mío?”. Y él me respondió: “Sí, creo que sí”.
¿Qué te envió?
Me llamó dos días después. Me envió una canción. Se llamaba ‘My Dad’. La escuché y me emocioné muchísimo; terminé llorando, porque es una canción que escribió pensando en los hijos que todavía no tiene —se va a casar en un par de meses— y sobre su papá, que falleció. En ella les habla a sus futuros hijos y les dice: “Ah, su abuelo fue increíble”. Luego hay otra parte de la canción en la que le canta a su papá, que está en el cielo. Le dice: “Oye, voy a contarles que moviste montañas y que luchaste contra gigantes”. Se me pone la piel de gallina.
Escuché la canción, lo llamé y le dije: “Te quiero por haberme enviado esto, pero no estoy listo para cantarle esta canción a mi papá. Simplemente no puedo”. Tengo una relación complicada con mi papá. Él también falleció hace unos años. A veces las cosas son complicadas, ¿no?
Entonces, ¿cómo se convirtió en tu canción?
Le dije: “Pero, Iam, me encanta la idea de esta canción y, si puedes acompañarme en este camino, ¿podemos reescribirla para que yo pueda cantársela a mis hijas? Como su papá”. Había una frase muy bonita en el segundo verso que decía: “Un amor más profundo del que jamás conocí. Tomaste mi corazón y me ayudaste a salir adelante”.
Todo encaja cuando tiene que hacerlo, a nivel celular. Y, como sabes, Iam no solo es increíblemente talentoso y ya tiene una trayectoria impresionante gracias a American Idol, sino que además canta desde el alma y escribe desde el alma, y es muy joven. Es una locura. La versión original se llamaba ‘My Dad’. Yo dije: “¿Y si fuera ‘Your Dad’?”.
Esa frase sobre “ayudarme a salir adelante” (Pulling me through), cuando eres papá, las cosas de la carrera que antes podían afectarte se perciben de otra manera, ¿no? Tienes algo más en lo que concentrarte. Cambia la forma en que afrontas todo.
Oh, sí. Es como un gran reajuste emocional para nosotros, los papás, ¿no? Cuando estamos con nuestras hijas, nos damos cuenta: “Ah, esto es lo que realmente importa. Las otras cosas son importantes, pero no lo suficiente como para dejar que nos consuman por dentro”.
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Has sido parte de éxitos musicales antes —el soundtrack de Moana y, si nos remontamos al 2000, tu colaboración con Wyclef—, pero una de tus primeras aspiraciones era ser cantante. ¿Es momento de adentrarte en la música?
Lo estoy explorando ahora, y agradezco que me lo preguntes. A medida que avanzas en la vida, he tenido la enorme fortuna de formar parte de proyectos realmente increíbles, y me encanta. Pero la música siempre ha sido un pilar para mí, y, específicamente, géneros que me apasionan, como el country, especialmente el country tradicional. Y eso es algo que estamos explorando ahora.
He llegado a un punto de mi vida y de mi carrera en el que, honestamente, Brian, cuando me despierto por la mañana, saco las piernas de la cama y, sea cual sea la cosa que vaya a hacer, quiero sentir que simplemente estoy corriendo hacia ella. Y las cosas más gratificantes que hacemos son aquellas que hacemos por nosotros mismos, porque tenemos suficiente presión al momento de responder ante tantas otras personas y entidades.
Las cosas que hacemos debemos hacerlas por nosotros mismos y, después, debemos sentirlas aquí, detrás de las costillas. Pero también es cierto que siempre están vinculadas de alguna manera con lo comercial. Cuando haces películas, especialmente esas grandes producciones pensadas para atraer a todo tipo de público, quieres que les vaya bien. Pero esta canción, para mí, es simplemente una canción para mis hijas. No hay presión ni expectativa de tener que entregar algo y preguntarnos: “Bueno, ¿cómo van las ventas?, ¿cómo le está yendo en taquilla?, ¿cuántas reproducciones tiene?”. Es simplemente algo que va de mí hacia ellas.
¿Fue idea de tu esposa hacer este álbum?
Sí, así fue, y ha sido muy gratificante. Nunca habíamos hecho algo así, trabajar en un proyecto en el que ambos tenemos la misma brújula. Ella tiene muchísimo talento. Pude conocer esta faceta suya como productora, productora ejecutiva y compositora. Además, tiene una pluma increíble. Su papá era el baterista de Boston. ¿Recuerdas a ese grupo de rock en Boston? Se llamaba Sib Hashian. Así que ella creció con una profunda admiración y respeto por la música, ¿sabes?
Cuando salió la primera Moana y la música se convirtió en un fenómeno, ella dijo: “Oye, me pregunto si deberíamos hacer algún tipo de álbum inspirado en la película”. Luego llegó Moana 2, hace unos años, y me dijo: “¿Recuerdas esa idea?”. Yo le respondí: “Es una gran idea. Deberíamos hacerlo”. Después empezamos a hablar de la versión en live action y ella dijo: “Creo que este es el momento perfecto, porque ya hemos tenido a Beyoncé con The Lion King y a Kendrick [Lamar] con Black Panther”. Luego cené con algunos ejecutivos de Disney y la respuesta fue un sí inmediato.
Te das cuenta de que este es un momento muy especial para la cultura polinesia y para los artistas polinesios. Los artistas polinesios que tenemos son muy reconocidos dentro del género, pero no tanto a nivel global. Sus voces son hermosas. En nuestro álbum hay una canción llamada ‘Family Tree’, de un artista llamado Stan Walker, quien ganó Australian Idol. Esa fue la primera canción que Lauren y yo, junto a nuestros productores, Tiana y Kayla, recibimos. Él canta desde las entrañas. Así que todos entendieron lo que había que hacer: “Esto no se trata de un baile para TikTok ni de un estribillo pegadizo. Esto es nuestra cultura”.
Me da curiosidad saber qué se siente al estar frente a un micrófono y grabar una canción simplemente como Dwayne. No eres un extraño para los estudios de grabación, pero normalmente estás allí como actor. ¿Te da algo de miedo?
No me dio miedo, Brian. Fue liberador. Sueltas un gran suspiro y simplemente le agradeces al universo por este regalo. Me he divertido muchísimo interpretando a Maui o haciendo la canción con Wyclef. Pero en esos casos hay una caracterización. Hay una interpretación en todo eso. En cambio, poder entrar al estudio y despojarlo de cualquier gran producción —sin una gran banda en vivo, solo él y su guitarra— y yo, en silencio, en el estudio, con Lauren allí y mirando fotos de mis hijas. Fue maravilloso.
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Cuando dijiste que estás explorando la música, ¿qué forma podría tomar esa exploración?
Quizás algo dentro del soul de la vieja escuela, con un toque de country. Me encanta el soul de la vieja escuela. Sam Cooke. Y, de nuevo, desde Sam Cooke hasta Merle Haggard. Así fue como crecí. Y ellos fueron grandes influencias gracias a mi papá. Mi papá era luchador profesional y vivíamos viajando. Yo vivía en el asiento trasero del carro porque simplemente conducíamos. Cada noche estábamos en una ciudad diferente. Y eso era todo lo que él escuchaba. Así que pienso: “Dios, quiero escribir, cantar y explorar las cosas que amo”.
Pasaste un tiempo en Nashville cuando eras adolescente, ¿no?
Cuando estábamos en Hawái, yo tenía 15 años y en 1987 nos echaron de nuestro pequeño apartamento de una sola habitación. Pero no podíamos quedarnos en la isla porque no teníamos dinero ni un lugar donde vivir. Así que me enviaron a Nashville, porque mi papá estaba allí en ese momento. Se suponía que iba a vivir con él, pero esa situación no funcionó, porque simplemente no funcionó [Risas].
Así que terminé viviendo con un hombre que era un extraño, en un motel, y que con el tiempo se convirtió en uno de mis mejores amigos, y lo sigue siendo hasta hoy. Se llama Downtown Bruno. No teníamos dinero. Él estaba quebrado y yo también. Tuvo la amabilidad de dejarme vivir en su pequeña habitación de motel. No teníamos carro, pero íbamos a Lower Broad, en Nashville, y para mí era el paraíso porque siempre me había encantado la música country. Allí estaban Tootsie’s, el Ryman Auditorium y la tienda de discos Ernest Tubb. No teníamos dinero, pero si seguías bajando por Lower Broad, ahí era donde estaban todos los bares de mala muerte. Pasábamos el rato allí. Yo tenía 15 años.
¿Y cómo pasaste de ahí a intentar cantar?
Frente a ese motel había una tienda de comestibles llamada Piggly Wiggly. Todavía existe. Así que estaba dentro de Piggly Wiggly, robando cosas, como donas de Hostess. Yo pensaba: “De una forma u otra, vamos a comer”. Tenía 15 años, así que me metía cosas en los bolsillos y, mientras hacía eso como un idiota, simplemente estaba cantando. Estaba cantando ‘Old Habits’, una canción de Hank Jr. “Old habits… I kicked the habit of smoking back some time ago”. Cantando como un completo idiota.
Y entonces apareció una mujer, me miró y me tomó un poco por sorpresa. Pensé: “Dios, me atraparon. Estoy jodido”. Y ella me preguntó: “¿Estabas cantando?”. Yo le respondí: “Sí”. Y ella dijo: “Ah, es que tuve que venir a ver quién estaba cantando”. Luego me preguntó: “¿Eres cantante?”. Yo le dije: “No”. Hay que tener en cuenta que tenía 15 años. Medía 1,93 metros, pesaba 100 kilos y ya tenía un bigote como el de Tom Selleck. Parecía tener 58 años. Y ella me dijo: “Deberías considerar dedicarte al canto”. Yo le pregunté: “¿Sí?”. Y ella dijo: “¿Vives aquí?”. Le respondí: “Bueno, llegué a la ciudad hace un par de semanas”. Y me dijo: “Deberías ir a Broad Street. Ahí puedes conseguir algún trabajo”.
¿Fuiste?
Caminaba de un lado a otro por esos bares y entraba a los locales. Sin guitarra, sin nada. Ni siquiera sabía tocar. Y decía: “Hola, estoy buscando trabajo”. Me preguntaban: “Ah, ¿qué cantas?”. Y yo respondía: “Bueno, podría cantar…”, y simplemente empezaba. Les cantaba ‘Old Habits’. También cantaba una canción de Merle Haggard. ¿Cómo se llama? “Memories and drinks don’t mix too well…”.
“Misery and Gin”, creo que esa es.
Sí, sí. ‘Misery and Gin’. Es buenísima. “Here I am again, mixing drinks”. Y me preguntaban: “¿Cuántos años tienes?”. Y yo decía: “15”. Entonces me respondían: “Ah, eres demasiado joven. Ni siquiera puedes estar aquí”. Después aprendí la lección y, un par de bares más adelante, decía: “Ah, tengo 22”. Y ellos: “Mmm, ¿podemos ver tu licencia?”. Yo respondía: “Bueno, no tengo licencia”. Entonces venía el: “Está bien, sal de aquí”.
Así que nunca conseguí un trabajo. Ese es mi punto, amigo. Voy a buscar un bar de mala muerte en Broad Street y ahí es donde voy a comenzar mi carrera como cantante.
Supongo que los micrófonos abiertos serían difíciles en este momento.
Iré disfrazado y con prótesis completas.
Cuenta conmigo para ese álbum de country con elementos de soul.
Suena bien, ¿no? Siento que podría haber algo ahí.
Podrías hacer un álbum entero de duetos si quisieras, y apuesto a que habría muchos artistas encantados de hacerlo contigo.
Oh, sería una idea genial. Siento una profunda admiración y respeto por toda la música, pero especialmente por la de Nashville. Por la manera en que crecí allí y porque pude ver a todos estos artistas comenzando sus carreras. Así que quiero abordar este proyecto, sea cual sea la forma que tome, con ese mismo nivel de respeto. Como dices, si fuera un álbum completamente de duetos, sería algo como: “Oigan, aquí están mi corazón y mi amor, y esto es lo profundas que son mis raíces en el country”. Sería como decir: “Oh, sería un honor cantar con ustedes”, ¿sabes?


