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Belfast

El conflicto norirlandés iniciado en los años sesenta, visto a través de los ojos de un niño: El actor y director Kenneth Branagh

Kenneth Branagh 

/ Jude Hill, Jamie Dornan, Caitriona Balfe, Judi Dench, Ciarán Hinds

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de UIP

Una de las joyas más apreciadas por los amantes de la televisión británica actual es Derry Girls, una hermosa serie basada en las memorias de Lisa McGee, que narra la vida de cinco adolescentes en la Irlanda de los años noventa. Derry Girls nos muestra con mucho humor y desde la perspectiva de una chica que sueña con ser escritora, el conflicto norirlandés que tuvo como antecedentes los violentos enfrentamientos conocidos como la Batalla de Bogside de 1969 o el Domingo Sangriento de 1972 (recreado estupendamente en la cinta de Paul Greengrass del 2002). 

Observar una época desde los ojos de un niño no es algo nuevo. Los años maravillosos es uno de los mayores referentes televisivos, así como Amarcord de Fellini, Esperanza y gloria de John Boorman y El imperio del sol de Steven Spielberg, hacen parte de los más recordados referentes cinematográficos. Ahora, el actor y director Kenneth Branagh decide contar sus memorias de infancia en Belfast, una cinta que, aunque no posee la misma gracia y ternura de Derry Girls, constituye un trabajo personal de hermosa factura. 

El actor infantil Jude Hill encarna a Buddy, un Kenneth Branagh de nueve años de edad que vive con su familia en un barrio irlandés a finales de los años sesenta, en los días cruciales del conflicto norirlandés entre católicos y protestantes. La familia de Buddy es amorosa y demasiado perfecta. Es cierto, la madre (Caitriona Balfe) se angustia por la gran cantidad de deudas y el padre (Jamie Dornan) se ausenta a menudo por cuestiones laborales y se viven algunos conflictos, pero esta es una familia idílica cargada de ese romanticismo nostálgico que surge cuando se mira al pasado queriendo recordar las cosas, no como sucedieron, sino como desearíamos que hubieran ocurrido.

Los mejores momentos de Belfast están en los encuentros de Buddy con sus abuelos, interpretados magistralmente por Ciarán Hinds (quien creció en un contexto muy similar al de su director) y Judi Dench (en su sexta colaboración con Branagh), así como el nacimiento de un primer amor entre el niño protestante y su compañerita de clase católica.

Belfast se siente como una película hecha para los premios Óscar. La preciosa fotografía en blanco y negro cortesía de Haris Zambarloukos (Muerte en el Nilo), una serie de anécdotas entrañables, la música de Van Morrison y un reparto que cumple con su labor de la mejor manera posible, hacen de la cinta de Branagh una obra encomiable. Pero, al mismo tiempo, se siente que Derry Girls, sin poseer la factura y los actores de Belfast, es mucho más cercana al corazón.