“La edad dorada de América comienza ahora”, abrió el primer discurso del segundo mandato de Donald Trump, “a partir de este día, nuestro país prosperará y será respetado”. A lo largo de media hora, el presidente se presentó como la única persona que puede salvar a Estados Unidos de su ‘declive’ y adelantó algunas de las acciones que tomará al asumir el cargo.
“Simplemente pondré a América en primer lugar”, prometió Trump, de manera similar a la visión de su primer mandato. Parado junto al expresidente Joe Biden y la exvicepresidenta Kamala Harris, el ahora 47º presidente de Estados Unidos declaró que el país enfrenta una “crisis de confianza”, acusando al sistema corrupto de robarle el “poder” y la “riqueza” a los ciudadanos. Durante su campaña, había prometido reformar elementos del gobierno federal, incluyendo su propuesta de crear un Departamento de Eficiencia Gubernamental, liderado por Elon Musk.
Trump también acusó que el país ofrece refugio y protección a “criminales peligrosos”, muchos de ellos provenientes de “prisiones e instituciones mentales” que han ingresado ilegalmente al país. Entre las órdenes ejecutivas que firmó en su primer día se incluye la declaración de una emergencia nacional en la frontera con México, así como la moción para poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento, garantizada por la Enmienda 14, para los hijos de inmigrantes indocumentados. Así, al menos 270,000 migrantes de diferentes países quedaron varados en México el día de ayer después de que el gobierno estadounidense cancelara las citas programadas a través de la aplicación CBP One, que gestiona el ingreso al territorio estadounidense de los solicitantes de asilo.
Trump también firmó una orden para considerar la designación de los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras, prometiendo en su discurso eliminar la presencia de redes criminales externas. Añadiendo leña al fuego, resaltó su intención de renombrar el Golfo de México como el Golfo de América y restaurar el nombre del Monte McKinley, que el presidente Barack Obama cambió a Monte Denali en 2015, nombre otorgado por los hablantes de Koyukon, una de las lenguas de los atabascos Koyukon, en el interior occidental de Alaska.
🚨| ÚLTIMA HORA: El presidente Donald Trump firma una orden ejecutiva que pone fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento sin restricciones para los extranjeros que llegan a los EE. UU. Trump señala que espera desafíos judiciales. 🇺🇸 pic.twitter.com/C369yzgu8w
— Eduardo Menoni (@eduardomenoni) January 21, 2025
Más adelante en su discurso, Trump afirmó que el gobierno “ya no puede ofrecer servicios básicos en tiempos de emergencia”, como después del huracán que causó estragos en Carolina del Norte o los incendios forestales en Los Ángeles. Tomó la oportunidad para arremeter contra el sistema de salud pública “que no responde en tiempos de desastre”, y el sistema educativo “que enseña a nuestros niños a avergonzarse de sí mismos”.
Tras asegurar que fue “salvado por Dios para hacer a América grande de nuevo”, señaló que el 20 de enero, día de su toma de posesión, marca el “día de la liberación” para los ciudadanos estadounidenses.
También prometió (y cumplió) firmar una orden declarando una emergencia nacional energética, que derogaría el Green New Deal y cualquier mandato para producir más vehículos eléctricos. Se comprometió a crear un Servicio de Ingresos Externos para imponer aranceles a los productos de otros países. En las últimas semanas, Trump declaró públicamente que Panamá debería devolver el Canal de Panamá a Estados Unidos y que no descartaría usar la fuerza militar para recuperarlo. En su discurso de inauguración, reafirmó su postura.
Uno de los puntos más controversiales fueron sus promesas de poner fin a los programas de diversidad promovidos por el gobierno y que la política oficial de Estados Unidos solo reconocería dos géneros: masculino y femenino.
Aunque seguramente varias de las órdenes de Trump serán impugnadas en los tribunales, representan su intención de alejarse radicalmente de la dirección de la administración Biden y cumplir sus promesas de campaña.


