Simón Jaramillo, mejor conocido como MAGNA, es un músico colombiano que se perfila como el próximo gran representante de Medellín en la escena musical urbana. Con una propuesta sonora que desafía las etiquetas tradicionales del género, fusiona el R&B, el synth pop y los afrobeats, dando como resultado una visión fresca, conceptual y profundamente personal.
MAGNA ha logrado destacar por sus letras íntimas y reflexivas, donde la emoción y la honestidad son protagonistas. Inspirado por artistas como Rosalía, Rels B y C. Tangana, busca convertirse en un referente de la experimentación sonora dentro y fuera de su país.
Su talento lo ha llevado a presentarse en importantes festivales como Pal Norte (México), SXSW (Texas) y Estéreo Picnic (Bogotá), consolidando así una trayectoria que crece con fuerza y autenticidad En entrevista con ROLLING STONE en Español, MAGNA nos invita a descubrir el trasfondo de su música y su proceso creativo, revelando cómo la vulnerabilidad y la honestidad se convierten en el motor de su proyecto. Además, nos abre la puerta a su mundo creativo, compartiendo su visión única sobre la música, el arte y lo que significa para él ser un artista hoy en día.
Con tan solo 16 años incursionó en el mundo de la música, motivado por el fanatismo tan profundo que sentía por el Hip-Hop. Este género no solo lo atrapó como oyente, sino que también despertó en él el deseo de crear. Lo que comenzó como una simple curiosidad, pronto se convirtió en una pasión genuina. “Yo estaba en el colegio y al intentarlo me quedé fascinado. Sentí algo que nunca había sentido”, recuerda. No fue sino hasta 2018 cuando se atrevió a dar un paso más y comenzó a experimentar de manera más formal y, en 2020, es cuando decide lanzarse oficialmente como solista, dando vida a su proyecto con el sencillo ‘Playa y Weed’, una colaboración con la artista colombiana Bad Milk.
“Que la gente sepa que soy vulnerable y que de pronto hay una persona, que sería en el caso yo, que es capaz de decir lo que ellos no son capaces.”
MAGNA manifiesta ser un creyente de que todos sentimos, todos vivimos, todos estamos viviendo experiencias de vida similares que están marcadas tanto por el amor como por el sufrimiento. En su música, esta perspectiva se vuelve palpable. Es un artista completo, no solo por el juego que hace con sus característicos afros, los sintetizadores pesados, las texturas urbanas o su voz ronca y particular, sino también por la honestidad brutal de su lírica. Sus letras nacen desde la vividez de un sentimiento que ha sido experimentado, ya sea por él o por alguien más, y que permanece presente, sin importar el tiempo que haya pasado. “Como son tan cercanas las experiencias, siempre trato de componer sin pelos en la lengua, sin nada que me tape”, afirma. Esa capacidad de retratar emociones, tanto propias como ajenas, logra que su audiencia conecte con su música de una manera íntima y casi confesional. Su arte no busca disfrazar la emoción, sino mostrarla en su estado más puro.
“Es un proceso medio larguito. Primero tengo que sentir la armonía de la canción, como el instrumental. Ahí me empiezo a regar, y en la letra me puedo quedar una semana entera, porque le doy vuelta. Puedo comenzar componiendo muy sencillo y luego digo, no, eso podría estar mejor. Entonces, vuelvo a ir a donde me produjo, me cierro en el estudio y así, hasta que por fin le encuentro sentido.” Hay algo en la manera en la que MAGNA habla de su proceso creativo que revela mucho de su esencia como artista. Para él, la música no siempre obedece a una fórmula: nace del instinto, de una emoción que aparece sin explicación y que necesita ser dicha.
“En la música, uno tiene que ser un poco imperfeccionista”
Siempre habrá un matiz que podría afinarse, un verso que podría escribirse mejor, una producción que podría pulirse aún más. Pero si uno se queda en esa búsqueda infinita de perfección, la canción nunca verá la luz. Y es justamente en esa decisión, la de dejar ir, donde habita una parte crucial de su autenticidad como creador. MAGNA entiende que una obra viva es mejor que una obra idealizada que nunca se comparte. Y quizá es ahí dónde radica la honestidad que tanto se siente en su música.
Además, logra que la conexión que tiene con las artes visuales, la estética y la moda, se entrelace con su música de manera natural. Algo que MAGNA tiene claro es que ser artista no es solo hacer música, eso, como él mismo dice, “lo puede hacer cualquiera”. Lo que realmente lo diferencia es su forma de concebir el arte como un todo. MAGNA se asume como un creativo. Le importa el concepto completo: el video, el vestuario, la atmósfera que envuelve cada lanzamiento. Cada etapa musical para él es un estado creativo que se refleja en todo lo que hace. No se conforma con sonar bien; busca que todo lo que lo rodea tenga sentido, que cada detalle sume. Y eso, sin duda, es una de sus mayores virtudes como artista.
Fue hace un par de años cuando se planteó seriamente dejar de apostar por su carrera como artista. Ser independiente no es sencillo. Exige esfuerzo constante, resiliencia y, sobre todo, una fe inquebrantable en el propio proyecto, incluso cuando los resultados parecen lejanos.
“Uno puede trabajar todos los días y aún así sentir que el camino está demasiado lejos”, dice. Y aunque hoy las cosas se ven distintas, no olvida lo duro que fue atravesar esa etapa de incertidumbre. Fue el año pasado cuando, como él mismo lo describe, llegó una especie de bendición. Algo cambió. Empezó a ver posibilidades reales, señales de que tal vez sí era posible vivir de la música. Hoy, MAGNA mira hacia atrás con orgullo y gratitud. Sabe que el trayecto apenas comienza, pero también reconoce que los frutos han empezado a llegar, de forma orgánica y honesta. Y eso, para él, vale más que cualquier cifra o reconocimiento.

Hoy, tras casi cinco años de haber iniciado formalmente su proyecto como solista, es evidente que no solo ha crecido: ha evolucionado de forma consciente y profunda. Él mismo lo reconoce. Siente que está en un nuevo nivel. Un momento en el que no se trata solo de crear por crear, sino de construir con intención. Cada canción, cada lanzamiento, cada detalle del universo MAGNA está pensado con precisión. “No quiero sacar por sacar”, dice, dejando claro que su compromiso con su arte va más allá de lo inmediato.
”El amor de hacer música siempre existe, y si yo de pronto no pudiera vivir de esto, igual seguiría haciendo música.”
A pesar de las giras, las nominaciones y los escenarios cada vez más grandes, MAGNA mantiene firme el vínculo que tiene con la música: nace del amor, no de la búsqueda de fama o dinero. Desde sus inicios, ha sido la pasión por crear lo que lo impulsa. Recuerda una conversación temprana en la que un amigo le habló del dinero que podrían ganar con la música, y fue entonces cuando comprendió que para él, el propósito era otro. Si bien reconoce que vivir del arte se podría convertir en una posibilidad, asegura que incluso si no pudiera hacerlo, seguiría componiendo.
Más allá de buscar un éxito efímero, su intención siempre ha sido construir una carrera sólida, donde la gente se enamore no solo de una canción, sino del universo completo que crea con su música. “No se trata de tener un tema muy pegado y ya, sino de ir creciendo progresivamente”, afirma. Esa visión a largo plazo también se refleja en cómo imagina el futuro: con convicción, se proyecta como un artista global, representando a Colombia y cultivando una conexión profunda con su audiencia, una que trascienda de un hit para poder abrazar el arte completo.
En cuanto a colaboraciones, la lista es larga y entusiasta. Aunque ya ha trabajado con Cuco, no oculta su deseo de compartir estudio con figuras como Rosalía, Sen Senra, Latin Mafia o C. Tangana. “Hacer música en conjunto es increíble”, dice.
Quizá te podría interesar: MAGNA y Cuco se unen en ‘lo que dura la canción’Tras el lanzamiento de su álbum ‘Todo Puede Suceder’ y su edición deluxe, MAGNA continúa explorando y expandiendo su universo musical con nuevos singles como ‘cruz’ y ‘déjala llorar’. Aunque aún está en proceso de organizar y definir su próximo álbum, deja claro que está en una etapa creativa activa, abierta a sorprender a su audiencia con lo que venga. Sin duda, el futuro musical de MAGNA promete seguir siendo tan auténtico y emocionante como hasta ahora.


