Cómo se gestó ‘Malparido’, la colaboración entre Duki y Zeballos, el ascendente rapero uruguayo

Antes de presentar 'Amor fiado' en Montevideo y Buenos Aires, Zeballos cuenta la historia del histórico feat. con el pionero del trap argentino

Por  HUMPHREY INZILLO

abril 13, 2026

gentileza pure class music

“Tiene el mejor lápiz que escuché en la vida, es una bestia de la música”, dijo Duki a fines de marzo de 2025, durante uno de sus conciertos en el Antel Arena de Montevideo. Se refería a Zeballos, el ascendente rapero uruguayo que acaba de lanzar “Malparido”, un auspicioso feat con el emblema del trap argentino. “Siempre es muy lindo recibir palabras así, sobre todo de alguien cuya trayectoria he seguido tanto y que conoce la suficiente música y raperos como para no decirlo a la ligera”, le dice Zeballos a Rolling Stone desde Montevideo. “Ya luego tuvimos tiempo de charlar y mostrarnos un tremendo respeto mutuo. Además no solo me nombró a mí sino también a otros raperos de la escena uruguaya muy importantes como Mili Milanss y eso habla de lo involucrado que sigue con todo lo que pasa en la movida”.

“Malparido” es una suerte de track oculto (o bonus track) de Amor fiado, el nuevo álbum de Zeballos, que se lanzó el 19 de marzo. “Es un proyecto distinto a todo lo que habíamos hecho antes. Le metimos muchísimo laburo para que llegue a ser lo que es hoy”dice el rapero charrúa. “El año pasado fuimos un tiempo a Los Ángeles, donde estuve trabajando con Christian Rich, que han laburado con gente como Drake, Mac Miller y A$AP Rocky, entre otros. Con ellos terminamos de encontrar el sonido que nació en España durante un viaje de unos meses que hice por allá. En el caso de ‘Malparido’, en Madrid había trabajado el beat con Andrés Yuma, un productor muy talentoso que ha hecho muchas canciones con gente muy grossa como Rels B. Con Duki nos veníamos hablando hacía tiempo y coincidimos en Buenos Aires este verano. El álbum ya estaba casi cerrado, con colaboraciones de personas que admiro hace mucho, pero esta junta le terminó de dar a Amor fiado el sonido de alto impacto y de alta calidad que buscábamos. Fue un tremendo broche para un álbum muy especial”.

La colaboración ocurrió en el mes de febrero, en Buenos Aires. “Desde hace mucho tiempo que veníamos hablando de juntarnos y finalmente coincidimos. Estuvimos en el estudio con Yesan que es un fenómeno también, escuchando un poco de lo que había hecho ya para Amor fiado y cuando escuchó ‘Malparido” él supo ver que era la canción para meterse. Creo que aprendemos algo de todas las personas que vemos en ese contexto de grabación, cada artista tiene sus mañas y su impronta a la hora de hacerlo”, expresa Zeballos sobre esa experiencia. “Algo que sin dudas compartimos y que quizás sea lo más importante, para mantener el hambre en esto, es un amor y un respeto tremendo por lo que hacemos”. 

Duki ocupa un lugar destacado en la banda de sonido de la vida de Zeballos, pero él le otorga un vajor generacional. “Más que solo en la mía creo que a día de hoy es innegable que es alguien que hace muchos años, ininterrumpidamente, se hace presente en la vida de la gran mayoría de la gente que conozco”, afirma el artista uruguayo sobre su colega.

Artistas de dos ciudades: Zeballos y Duki unen Montevideo y Buenos Aires a puro flow (Gentileza Dale Play).

Zeballos sabe que está frente a un mojón en su carrera. “Es una colaboración importante y la vivo como parte de un proceso más grande. Siento que es un logro, sí, pero también que se conecta directamente con todo lo que venimos construyendo”, argumenta. “En el camino previo a Amor fiado hubo cruces muy distintos, como con Wesley Schultz o con Natos y Waor, y siento que cada uno de esos encuentros fue sumando desde un lugar diferente y también consolidando mi búsqueda que tiene mucho de experimentar y de concretar cosas que a veces parecen imposibles”.

Más allá de la colaboración con Duki, Zeballos participó en “La distancia”, un tema incluído en Esto tampoco soy yo, el primer disco como solista de su compatriota Juan Campodónico. “Juan es alguien a quien respeto mucho, no solo por su trayectoria y lo que representa para la música uruguaya sino por la forma en la que la entiende. Fue un cruce interesante porque logramos combinar nuestras formas de hacer arte, que es algo que siempre caracterizó su proceso creativo. Él tiene una manera muy particular de construir, más desde lo conceptual, y eso te lleva a pensar la canción desde otro lugar. Me encanta salirme de lo que esperan que haga y esta fue una oportunidad excepcional para hacerlo”, celebra.

Amor fiado es un escalón importante en su carrera, con presentaciones agendadas en el Microestadio de Ferro en Buenos Aires, el 13 de junio (entradas acá), y en el Antel Arena de Montevideo, el 20 del mismo mes (entradas acá). “La verdad es queme agarra en un momento donde tengo más claro quién soy y tengo la madurez para identificar qué quiero decir y cómo hacerlo. Con los shows, lo que más me interesa es poder llevar todo eso al vivo. Venimos laburando mucho en cómo traducir el álbum al escenario, en que sea una experiencia que vaya más allá de las canciones. Tanto Ferro como el Antel Arena son desafíos grandes. En el caso del Antel, tiene un valor especial porque  lo siento como un logro colectivo, por lo que implica para el género y para la escena local. Y en Argentina también es un show muy importante para mí. Hace tiempo que no hago un show propio en Buenos Aires —el último fue en 2024 en el Estadio Obras, que estuvo explotado—, así que volver con este proyecto me genera mucha emoción… Lo vivo con mucha responsabilidad, pero también con muchas ganas.

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