“Quiero compartir una noticia muy importante. Después de muchísimo tiempo, sentí el fuerte deseo y la necesidad de dar un paso que durante años intenté dar de otras maneras, sin lograrlo. Hoy, después de 16 años, junto a Gonzalo Villagra decidimos volver a tocar nuestra música. Lo hacemos con profundo respeto por la historia compartida, por todo lo vivido, y por lo que esta música significa para nosotros”, así comienza el texto que posteó el baterista Walter Broide esta mañana y que sorprendió a más de un rockero argentino con el anuncio del regreso a los escenarios de Natas, pero sin uno de sus fundadadores, Sergio Ch. En su lugar estará Nico Bereciartúa, el guitarrista argentino que toca con los Black Crowes en sus giras, hijo del legendario Vitico (Riff) y a quien el mismísimo Jimmy Page elogió públicamente luego de verlo tocar en un show del grupo norteamericano.
El posteo, que sirvió de comunicado oficial, continúa: “También lo hacemos aceptando una realidad: Los Natas, aquella formación, dinámica humana, etapa musical, ya no existe como existió alguna vez, y aceptar esto no es negar el pasado; es ser justos, agradecer y honrarlo con la verdad, con el respeto que corresponde y un único foco real para nosotros, qué es lo que nos hace bien, y queremos compartir: nuestra música”. Pocas horas después, la banda anunció su primer concierto para el 13 de noviembre, en el Art C Media.
“Con Sergio estuve dos años y medio tratando de rearmar nuestra relación y no lo logramos”, respondió Broide cuando Rolling Stone le preguntó por la ausencia de su excompañero de banda en este nuevo proyecto. “Sergio es irreemplazable. No es nuestra intención borrar el pasado si no todo lo contrario y se lo honra tocando nuestra música con toda la fuerza y toda la onda”.
Por su parte, Sergio Ch le aseguró a Rolling Stone no saber nada al respecto y hoy hizo un posteo en sus redes con una foto suya de espaldas y el tema “Traición en el arrocero”, del álbum Toba Trance (2004) de Natas. En noviembre de 2024, en charla con RS, Sergio Chotsourián había descartado, al menos por el momento, una reunión con sus excompañeros: “Con Walter (Broide) y Gonzalo (Villagra) hicimos una reunión hace unos años en el casamiento de nuestro sonidista y operador Patricio Claypole. Como regalo de casamiento tocamos diez temas y estuvo buenísimo, como si el tiempo no hubiera pasado. El tal vez está siempre presente, el me encantaría está, el podría ser también, pero solo por hoy no está en mi lista de prioridades y es algo que yo prefiero dejarlo como quedó, en su mejor momento, de mucha adrenalina, mucho amor, mucha destrucción y mucho peligro también. Todo ese coctel era hermoso, atrapante y a la vez me podría haber llevado a la tumba. Todos los días me acerco al altar de Los Natas, le paso el plumerito, le prendo una vela, un sahumerio, lo honro, le agradezco y por ahora me gusta tenerlo así”.


