“Me llegó un mail de la nada”, asegura Villy Villian, la diseñadora que nació en la ciudad bonaerense de Balcarce, pero que desde hace ya tiempo vive a 70 kilómetros, en Mar del Plata, cerca de las olas, de esa arquitectura, del surf y de la cultura skater que tanto la inspiran y la hacen sentir en su verdadero hogar.
El mail que le llegó de la nada era de Pearl Jam, ni más ni menos. Y, aunque al principio le costó creerlo, una de sus bandas favoritas le estaba encargando un trabajo.

“Me acuerdo de que estábamos en ese limbo que hay entre Navidad y Año Nuevo, esa semana. Vieron mi mail en Instagram y me escribieron ahí. ’¿Te interesa hacer un póster para Pearl Jam?’. Era bastante claro el mensaje, pero tuve que leerlo varias veces para entender. Obviamente, dije que sí. Estuve toda la vida esperando este momento”, dice la artista de 36 años en diálogo con ROLLING STONE.
Aunque en su relato Villy afirma que le llegó un mail “de la nada”, lo cierto es que tiene un largo camino recorrido y ya trabajó con proyectos internacionales de todo tipo: hizo desde póster para Suicidal Tendencies y Bad Religion —otras dos de sus bandas predilectas—, hasta el diseño de todo el conjunto deportivo del equipo de fútbol ddel histórico crack brasileño Kaká en la liga Game of Legends.
Con Pearl Jam, el ida y vuelta fue dinámico. En cuanto Villy aceptó, le comunicaron las indicaciones. Querían que el póster tenga algo relacionado con la capital española, una estrategia que, a juicio del grupo, funciona muy bien. “Es una banda que tiene un universo gráfico muy grande”, explica Villy. “Hacen aproximadamente un póster por recital, imagínate con todo lo que han tocado durante todos estos años. Y siempre vieron que la gente valora mucho eso de encontrar referencias a su ciudad en el cartel”.
Las citas a lugares históricos de Madrid (como la estatua del Oso y el Madroño) o los guiños a los fanáticos de Pearl Jam (como el cartel de Vitalogy, disco que está cumpliendo 30 años), funcionan como links directos entre la historia de la banda y la arquitectura propia de la ciudad que van a visitar. Villy evocó su propio viaje a la capital española de hace unos pocos años, y su admiración por la arquitectura, para diseñar la pieza que, luego algunos retoques puntuales, ya está exhibida en la cuenta de Instagram del grupo (y se va podrá comprar impresa en el show de este viernes en el Mad Cool).

En la publicación de Pearl Jam, la banda se encargó no solo de citar a la autora del póster, sino también de presentársela a todos sus seguidores con una breve biografía que la describe bastante bien. “Villy es una ilustradora y diseñadora gráfica argentina, especializada en el dibujo a mano. Trabajó diseñando póster y merchandising para muchas bandas y marcas alrededor del mundo. Su arte toma influencias de la música, la cultura del skate, el street art, los cómics y el arte político, para crear un estilo nutrido de muchas artes”.
Villy estudió diseño gráfico en la Escuela de Artes Visuales de Mar del Plata y, de manera autodidacta, empezó a especializarse en la ilustración. Dice que aprendió sola, leyendo libros y empapándose de cómics, dibujos animados y hasta videojuegos. Y cuenta que uno de sus diferenciales como ilustradora es que todavía trabaja a mano. “Lleva tiempo, pero la experiencia es completamente distinta a dibujar en tableta. Siempre arranco dibujando a mano y la mayoría de mis trabajos son todos a mano. La máquina es la última instancia”, asegura.
Mantiene un vínculo con la música desde siempre. De hecho, ni siquiera recuerda cuándo fue que escuchó por primera vez Pearl Jam porque sus canciones formaron parte de su vida desde que tiene uso de razón. En su casa se escuchaba mucho rock nacional e internacional. Y, ya en la escuela, era la encargada de diseñar el logo de la bandita de su curso. Los caminos estaban unidos desde mucho antes.
“Me siento rara, no termino de entender lo que sucede”, dice Villy sobre la sensación que la invade en estas horas de gran exposición (sumó muchos seguidores en Instagram gracias a la publicación de Pearl Jam) y satisfacción. Es un sentimiento similar al que experimentó cuando salió el póster del tour norteamericano de Bad Religion de su autoría, o cuando por fín pudo dar la noticia de su diseño relacionado con Kaká. “Son cosas que estás buscando durante tanto tiempo, que después pasan y duran cinco minutos. Y decís: ¿qué acaba de pasar?”, reflexiona.
Su primera experiencia con una banda internacional fue con Suicidal Tendencies que, además de hacer punk rock, también tiene un punto de contacto con el skate, dos de sus mundos favoritos. “Cuando era chica, como no se conseguía en ningún lado, me acuerdo de que me pinté a mano una remera con el logo de Suicidal Tendencies. Tenía 14 años, en esa época era imposible contactarse con bandas tan lejanas. Las redes sociales nos cambiaron la vida a los artistas que no vivimos allá. Aun así, es difícil. Pero antes era totalmente impensado poder trabajar con una banda de afuera y ahora veo mucho artista latinoamericano trabajando para proyectos internacionales. Somos un montón”, dice Villy.
Y profundiza la idea: “No creo la meritocracia, para mí no existe y me parece que talento sobra en todos lados, en cualquier rincón de Argentina, de Mar del Plata o de Seattle. Lo que falta son oportunidades. Hay que tener la suerte, porque la verdad que es así, de que te toquen con la varita mágica y digan: ’Bueno, ¿a ver? Vamos a ver qué hacés vos’. Y puede que no te pase nunca en la vida, lo que genera mucha frustración. Si no lo buscás, tampoco pasa nada, por supuesto. Pero lamentablemente también tenés que tener suerte. Es difícil apostar a vivir del arte en Argentina, pero se puede”.


