Rosario Bléfari vivió en el plano terrenal 54 años, pero dejó tanta obra que siempre hay una excusa para festejarla. En otras palabras, para que siga presente. Desde su cumpleaños, el 24 de diciembre, en plena víspera de Navidad, hasta los aniversarios de sus trabajos. El verano pasado, la plataforma de streaming de cine independiente Mubi hizo un especial de películas con la actriz, entre ellas la recordada Silvia Prieto, de Martín Rejtman, y la última cinta en la que participó, Planta permanente, de Ezequiel Radusky.
Sus libros, editados por la editorial independiente Mansalva, también circularon por librerías y se compartieron en historias de Instagram, tuits y frases viralizadas. “Los libros que dejó escritos Rosario Bléfari se están vendiendo mucho, lo que hace que parezca que sigue trabajando a pesar de no estar. Es una locura. Alguien trabajó tanto en su vida que ahora cosecha frutos incluso en su ausencia; nos llegan regalías a mi viejo y a mí y no podemos creerlo. Ella trabajó tanto toda su vida, que sigue generando ingresos e incluso nos dice: ´Chicos, les mando esto porque estamos a fin de mes´. La verdad, eso, lo admiro profundamente, y me encantaría que me pasara lo mismo”, cuenta Nina Suárez, hija de Rosario.
Para terminar 2024, el 28 de diciembre se suma la celebración por los 10 años del EP Contratiempo de Sué Mon Mont, con la formación original: Gustavo Monsalvo (Él Mató a un Policía Motorizado), Tifa Rex (Los Reyes del Falsete) y Marcos Díaz (Bosques), y la inclusión de Nina como voz principal. Será un doblete, a las 20 y a las 22.30, en La Tangente, Honduras 5317 (quedan entradas para la función de las 22.30 acá).
El broche que cierra —o sigue abriendo— esta infinita celebración a la obra de Rosario es el homenaje que forma parte del line-up del Día 2 del Quilmes Rock 2025. Este evento está siendo organizado tanto por Nina como por Fabio Suárez —padre de Nina, ex pareja de Rosario y miembro fundador de Suárez— quienes curan el show a pedido de los organizadores.
Uno de los primeros gérmenes de estas celebraciones surgió de una convocatoria para una reunión de Sué Mon Mont en 2023, que no ocurrió porque no se lograron acomodar las agendas musicales de los integrantes.
El homenaje que sí fue tuvo lugar el año pasado en el Teatro Argentino de La Plata, dentro del marco del Festival Bonaerense de Poesía. En ese evento, Nina interpretó temas como “Hoguera” y “Exacto”, con una performance cargada de emoción e intensidad, combinando el color de voz de Rosario con las singularidades que las distinguen a ambas.
“Al final, tocamos en ese homenaje con mi banda temas de Rosario de diferentes momentos. Creo que tocamos dos de Sué Mon Mont y un par de temas solistas. Fue una locura; ensayamos cuatro horas todos los días durante una semana. Algo que nunca había hecho ninguno de los chicos”, contó Nina.
Además de trabajo, diversión es la palabra que más repite Nina cuando habla sobre esas dos fechas y también sobre las presentaciones con su banda, con la que viene girando desde el último trimestre del año pasado y con quien ya se prepara para grabar otro álbum.
Estos homenajes no son consecuencia de una falta de caudal creativo para defender lo propio. De hecho, Algo para decirte, el disco debut de Nina, es bellísimo, la aleja del estigma de “la hija de” y la define como una artista singular. Aunque en su manera de interpretar y componer se pueda ver su herencia familiar, algo que lleva en la sangre.
“Hay una alegría en la banda al tocar estas canciones; no importa si es una banda tributo o un homenaje. Lo más importante es que nos guste lo que estamos tocando; eso convierte a cada canción en una fuente infinita de ganas por hacer cosas”, dice Nina sobre su reencuentro con los otros integrantes de Sué Mon Mont, a quienes suele ver en salas de ensayo y recitales.
Y hay algo que también los define a ellos y a la manera de trabajar de Rosario: el hecho de aprender haciendo. “Ninguno estudió música; todos aprendieron tocando con amigos. La manera que tenemos nosotros para mejorar como músicos es que nuestros amigos o las canciones nos exijan”, añade.
Hay un extra: el amor por dejar obra. “Siento que la obra es lo más importante. Es en lo primero que pienso, en tocar y en las canciones. Primero pienso en eso y después, en algún momento específico, me agarra pensar en cosas más sentimentales. Rosario siempre atravesó su vida tocando; por suerte no me cuesta seguir ese camino gracias a lo que ella dejó. Es como un trabajo que queda por hacer también”.
Hay tres palabras claves que resumen muy bien el estado de ánimo de ambos proyectos: entusiasmo, colectivo y autogestión.
Para la fecha del Quilmes Rock, la curaduría es más severa porque ahí van a hacer canciones de diferentes momentos de Rosario. Se está pensando en una reunión de Suárez y volver a convocar a Sué Mon Mont. Para Nina y Fabio, quienes van a estar presentes, no es una situación menor. Por eso, ya comenzaron a intercambiar nombres.
“No me gustaría que se aleje de las personas que estaban relacionadas con Rosario. Porque un montón de gente se relacionó con ella musicalmente. Como el Mosca de 2 Minutos, que cantó ‘Diferencias’ , o los de Mujercitas Terror, Julieta Salas de Los Encierros en Necochea, bandas que también siguen trabajando y que tampoco tienen tanta difusión. Estaría bueno que también pase un poco de eso”, agregó Nina.
A su vez, cuenta que ya estuvo hablando con diferentes artistas como Santiago Motorizado y Vicentico, quienes también tocan ese mismo día en el festival. Otra idea que tiene es la de apoyarse en visuales que tengan que ver con las películas en las que actuó Rosario y hacer algo multidisciplinario, pero todo está en formación.
Respecto a la lista de temas para Sué Mon Mont, además del EP, se tocarán otras canciones: “Armé una lista con mis temas favoritos y empezamos a seleccionar. Pensé en los que me gustan porque todos son buenos temas. Algunos debían estar: ‘Río Paraná’, ‘Viento Helado’… Aunque inicialmente no quería tocar ‘Reservado’, al final lo hice sola con la guitarra. Siempre hay que tratar de que estén esos temas divertidos”.
Nina canta como si las canciones fueran la llave secreta a la inmortalidad. Habla como una chica de 23 años, pero cuando vocaliza no tiene edad, viaja en el tiempo, es toda emoción y verdad. Las letras no tienen dueño, les pertenece a quien las interpreta. Nina lo muestra con sus ganas, con su amor por la música, por tener todavía la creencia intacta en hacer canciones con su grupo de amigos y con esa familia que le dejó su mamá.
En Algo para decirte hay una canción en la que Nina dice: “Yo puedo ser la mejor versión de lo que quieras”. Cada vez que está arriba de un escenario, lo cumple.


