Murió Nacho Smilari, el guitarrista pionero del rock nacional que La Renga sacó del olvido

Nacho Smilari tenía 76 años y había tocado como invitado de La Renga en La Plata, hace algunas semanas, fue un precursor del rock nacional con La Barra de Chocolate, Vox Dei y Avalancha

Por  HUMPHREY INZILLO

junio 13, 2024

Nacho Smilari, un guitarrista de culto, pionero y admirado por sus colegas.

EL CIUDADANO (GENTILEZA)

“Nacho Smilari fue uno de los guitarristas más virtuosos y requeridos del rock argentino de fines de los 60 y principios de los 70, con un sonido distorsionado y un fraseo blues-rock influenciado por el Eric Clapton de Cream. Dejó su impronta en una veloz estela que atravesó La Barra de Chocolate, grupo liderado por Pajarito Zaguri, a quien también acompañó en Piel de pueblo -más inclinado al hard rock-, tras un breve paso por Vox Dei grabó dos álbumes con Cuero, antes de desvanecerse durante décadas para reaparecer en Algún rayo, el disco más reciente de La Renga”. Con ese texto, ROLLING STONE definía la presencia de Nacho Smilari, el músico que falleció este miércoles 12, a los 76 años, en el listado de los 100 mejores guitarristas del rock argentino, elaborada por un selecto grupo de músicos, productores y periodistas en septiembre de 2012.  

Sobre sus comienzos en La Barra de Chocolate, el periodista Ezequiel Ábalos registró los recuerdos de Smilari en su libro Rock de Acá: “Con Pájaro fui el único, el primero que me acerqué a él para hacer un conjunto, un grupo de música en castellano, porque hasta ese tiempo nosotros trabajábamos como músicos pero si nos garpaban la sesión de grabación: acompañábamos y nos pagaban. Nosotros queríamos cobrar y chau. Y con pájaro hicimos la pileta de que bueno intentemos hacer un conjunto”, recordó. ¿Los motivos? “El Pájaro nos explicó que si hacíamos un grupo la torta era nuestra. O sea, si hay que repartir hay que repartirlos entre nosotros, porque somos los dueños de la torta. Entonces a mí me interesó la idea del conjunto, de poder hacer una cosa personal, nuestra. A todo esto se integró el bajista Miguelito ‘Fender’, Miguel Monti, le decíamos ‘Fender’ porque se compró el primer bajo Fender que hubo en el territorio argentino, de Los Teen Tops. Te digo más, la guitarra Gibson Les Paul negra que tenía yo, Pappo trajo la primera y la segunda la traje yo. Bueno, había que grabar y fuimos a Music Hall y me acuerdo que al presentar las letras en castellano el dueño de la compañía le daba risa, le caía graciosa la letra en castellano”.

Smilari participó del Primer Festival Nacional de la Música Beat en el Teatro Nacional, en septiembre de 1969, y con La Barra de Chocolate ganaron el certamen, con el tema “Alza la voz”. Dato curioso, en ese festival también participó Ringo Bonavena, interpretando “ Pío pío pa”.

Y Smilari tuvo también un paso por Vox Dei, y tocó en la presentación en vivo de La Biblia. Así se lo contó a Ezequiel Ábalos: “Se acercan los muchachos de Vox Dei, porque en ese momento nosotros, a pesar de que tocábamos en distintos conjuntos, nos encontrábamos con Rubén Basoalto, con Willy Quiroga y con Ricardo Soulé. Nos encontrábamos en mi casa o en la casa de ellos y pasábamos juntos bastante tiempo de la semana. Entonces cuando sufrieron la salida de su guitarrista, Vod Dei, los tres, no estando acostumbrados todavía a tocar en trío, me vinieron a ver a mí y me explicaron: ‘Mirá, Nacho, pasó así y así, y el único amigo que tenemos que puede cubrir un lugar, que se podría llegar a integrar con nosotros de buena onda, sos vos’. Y dije: ‘Vamos’. Agarré el colchón, las cosas mías, mis instrumentos y nos fuimos a la quinta en Laferrere, y en tres meses preparamos La Biblia para hacer la primera presentación de la primera ópera-rock nacional en la calle Corrientes, en el Teatro Alvear durante cuatro días, jueves, viernes, sábado y domingo. Se llenó los cuatro días consecutivos en todas las funciones, y quedó gente afuera”.

También formó parte del grupo Cuero, con los que lanzó dos discos: Tiempo después, de 1973, y Crecimiento, de 1974.

En 1975, Nacho Smilari se integra al grupo Avalancha, liderado por Dicky Campilongo, en reemplazo de Miguel Botafogo. Se presentaron junto al grupo Polifemo en el teatro Gran Rex, el 30 de diciembre de 1975. Uno de los pocos temas registrados del grupo, en un single, es “La rusa se fue con los basureros”.

La historia de esa canción la cuenta Smilari: “La composición fue hecha porque yo vivía en el Bajo Flores, donde estaba la quema. Así que enfrente de los monoblocks del Bajo Flores, normalmente de noche y de madrugada iban y venían los camiones de la basura. Nosotros habíamos tocado,  creo que un viernes, ya habíamos regresado tarde, casi de madrugada y todos fusilados nos tiramos en mi casa a apolillar. Todos se acomodaron donde podían, y la que estaba con nosotros era ‘La Rusa’, que era una azafata que trabajaba en aerolíneas. Una chica hermosa, muy fan de los grupos, muy rockera, muy groupie, muy cercana a nosotros. Era muy buena persona, la queríamos mucho y la respetábamos también. Y de pronto, cuando nos despertamos, era la madrugada y empiezan a cantar los pajaritos. Sentimos los ruidos de los camiones y Pan se levanta y me dice ‘Che, Nacho’ La rusa se fue’. ‘Sí, me parece que se las tomó’. Se asomó a la ventana y como era de madrugada, eran las 5 y no había ni colectivos y por ahí no existe el movimiento de nada, le hizo dedo a los basureros. ¡Y cómo no la van a llevar los basureros! Estaba vestida de largo, rubia, onda polaca, por eso la llamábamos ‘La Rusa’, muy rubia, pecosa, muy bonita, con vestidos de gitana, con pulseras, muy atractiva la personalidad, la imagen. Así que cuando salió de casa, salió a la puerta ya era una película. Y la vieron los basureros, todo el alboroto y ella bien caradura le dijo a los basureros ‘me voy para el centro, ¿alguno no va para el centro? ¿No me llevan? Y cuando nosotros nos asomamos, se estaba subiendo la rusa, los basureros bailando atrás… Estaban todos contentos. Y  se fue con los basureros. A raíz de esto, Pan me mira y me dice ‘no puede ser, la rusa se fue con los basureros’. Y yo le digo, ‘Tenés razón se fue con los basureros’. A los pocos días pan apareció con una letra”.

De ese período, recordó: “Cuando se va Botafogo del grupo, Avalancha quedó parada un tiempo, hasta que se encuentran conmigo. Yo venía en un speed de rock and roll. No sé que tenía, me enganché en la magia de ellos y se hizo un grupo muy carismático. Digo carismático porque éramos un grupo realmente precario en la posesión de instrumentos y equipamientos. Pero como éramos amigos de todos los músicos, cuando nosotros tocábamos en los festivales donde participaban tres o cuatro grupos teníamos la gentileza de que todos los grupos no cedían los equipos, Así que cuando tocábamos nosotros usábamos los equipos de todos. O sea, nosotros usábamos tres equipos cada uno. Marshall Amper, pila de equipos”.

Después de su paso por Avalancha, estuvo unos años radicados en San Pablo: “Me voy para Brasil y llego sin saber decir ni hola, no entendía un pomo el idioma, pero ubico a Billy Bond. Me voy al boliche de Billy Bond, todavía no había llegado, eran las 3 de la tarde y llegaba recién a las 8 de la noche, así que me banqué tranquilo. Como no conocía a nadien ni conocía nada, tenía mi equipo, mi instrumento, mi valija, así bien independiente, y a las 7 de la tarde llega Billy. ‘Nacho, ¿qué tal? ¿Cómo te va?’. Nos saludamos, un abrazo, dónde estás… recién llegaste, fenómeno. ¿Mañana querés tocar? Enseguida me ubicó en la casa de unos amigos, me trató muy bien. Eso fue un miércoles, me ubiqué en la casa y el jueves, viernes sábado y domingo funcionaba un bar que tenía Billy Bond, que era la primera casa de rock en San Pablo. Se llamaba Bebop a Lulla,o sea, así como fue La Cueva en el primer centro de rock nacional, en San Pablo no había un grupo centro de gente que hiciera rocanrol. O sea, existía Rita Lee, existían otros grupos de rock, pero que estaban… Como Brasil era muy grande tenían sus lugares, pero no había un lugar donde hubiera el rocanrol de las noches, de todos los días, de la gente del ambiente. Entonces Bond con toda su inteligencia armó ese mismo lugar ahí, como lo de La Cueva. Yo había llegado un miércoles y entre miércoles y jueves conozco un bajista y un baterista que estaban juntos y Ninguno de los tres los entendíamos para nada, pero se quedaron conmigo, y ahí armamos un grupo que se llamaba Neblina. Tocamos en vivo el viernes, y después en la otra semana ya tocamos el jueves y el viernes y después ya tocamos un sábado y después ya empezamos a cobrar. Así que en 15 días que llegué a Brasil ya empecé a tocar. Después empiezo a participar con los músicos de rock nacional brasilero, con casi todos entre los de la primera línea, como los músicos de Rita Lee, y empiezo a participar en grabaciones. Este grupo Neblina funcionó bastante tiempo: tocamos en televisión, tocamos en muchos recitales, hicimos giras por todo Brasil y seguimos desarrollando buena música. Lo más importante es que es desarrollábamos blues y rocanrol, que en ese momento en Sudamérica a pesar de que era Brasil y que era un mercado más internacional más grande toda la cantidad de habitantes más grande del consumo tampoco había un consumo de rock ni de blues .O sea yo hablaba con la gente de color de Brasil y les comentaba que yo era músico argentino y que estudiaba las raíces del blues y las raíces de la música de la gente de color, y ni siquiera ellos sabían De qué se trataba”.