Dancing Mood celebra 25 años arriba de los escenarios con un nuevo trabajo, Forever, un disco que tiene la particularidad de incluir nueve temas propios de los once en total. “Siempre fuimos independientes, pero este álbum es el más independiente de todos. Es el primero que grabamos en nuestro propio estudio, lo mezclé yo y laburé como ingeniero de grabación”, dice Hugo Lobo. “Suena a la primera época de Dancing Mood, pero con el momento presente de la banda y con el toque de como venimos sonando con esta formación actual. El disco un poco revive los principios de la banda, pero con la madurez de todos estos años, a nivel de composición, arreglos e interpretación”.
Dancing Mood siempre ha sido una banda que interpreta canciones de otros, ¿te costó llegar a la composición de temas propios que puedan mezclarse bien con el repertorio del grupo?
Nosotros nunca hicimos covers, sino versiones de canciones que no tienen nada que ver con el estilo. Hacer un cover es más o menos respetar el estilo o la métrica de la canción, pero hacer un arreglo de una balada cantada para un tema instrumental con otra métrica y con otros arreglos es como componer arriba de una composición. Esa fue una decisión que tomamos al principio y que fue, para llamarla de alguna manera, didáctica. No se pensó como un beneficio para la banda, como el que podía ser tocar temas conocidos. Por el contrario. Para nosotros lo importante era hacerles conocer a los pibes artistas a los que no tenían acceso antes de toda esta movida de las redes sociales o las plataformas digitales: Duke Ellington, los Carpenters, Earth, Wind & Fire o Blood, Sweat & Tears. Entonces, una vez logrado ese objetivo, que la gente se interesara por esa música y esos artistas, me pareció el momento adecuado para grabar temas propios. En realidad, ya empezamos en 2011, y estos temas siempre estuvieron en la gatera. Por otra parte, la esencia de las canciones es bastante similar a la de las otras. Creo que conseguimos que por más que sea un instrumental, que no tiene voz, cualquiera que lo escuche puede darse cuenta de que se trata de Dancing Mood.
Este viernes 15 de noviembre, Hugo Lobo y su banda presentarán Forever en el Estadio Obras Sanitarias (allí mismo lanzarán a la venta la edición vinilo del álbum). El disco incluye una versión de “Hombres de hierro”, el clásico de León Gieco, cantado a dueto con el músico santafesino. Es el primer tema en castellano grabado por Dancing Mood y se suma a una extensa lista de feats. que la agrupación realizó a lo largo de estos veinticinco años. “En un principio los cruces fueron con la gente cercana, con los músicos con los que yo estaba tocando en ese momento o con la que tenía alguna afinidad por haber tocado con Fidel Nadal. Yo venía de tocar con Todos Tus Muertos y Lumumba y también con Fidel como solista. Él fue uno de los primeros que nos ayudó a parar la oreja en el sonido de este estilo, porque por entonces todavía no había muchas bandas que lo hacían o casi ninguna”.
Lobo repasa aquí algunas de las colaboraciones más destacadas de estos veinticinco años de trayectoria, de Skay Beilinson a Rico Rodriguez y de Patricia Sosa a Pablito Molina.
Patricia Sosa
“En los primeros años de la banda intentamos trabajar con músicos que no tuvieran que ver con el estilo del grupo, como, por ejemplo, hacer cantar a Patricia Sosa ‘I Just Don’t Want to Be Lonely’ en versión reggae. No la grabamos pero la hicimos en vivo varias veces. A mí siempre me gustaron las voces melódicas, las voces femeninas y siempre quise hacer eso de traer gente de otro palo a cantar este estilo de música, no como una bizarreada, sino para ver cómo un intérprete puede cantar en inglés y hacer algo que uno por ahí ni se imagina. Después yo terminé tocando en algunos shows de ella también”.
Skay Beilinson
“Con Skay fue un cruce histórico que quedó registrado en el DVD Deluxe que sacamos en 2008. Yo nunca fui ricotero, pero siempre respeté y admiré el laburo de los Redondos. Con Skay y con Poli teníamos una afinidad y terminamos concretando esta colaboración. Hicimos ‘Police Woman’ y ‘Fantasy’, de Earth, Wind & Fire”.
Pablo Lescano
“Es un músico que tiene mucho que ver con mi carrera y con quien tengo una amistad muy grande. En ese momento fue un poco como patear el tablero. En un disco de Dancing Mood, hacer una cumbia villera instrumental de un tema de Don Drummond (‘Confucious’) era algo que muchos podían criticar, pero hoy en día es algo normal ya. Por eso después Pablo y Damas Gratis se acercaron a un montón de otras bandas de rock también. Con Pablo nos conocemos hace muchísimo tiempo, cuando empezó Damas Gratis, y a través de Fidel. Toqué muchas veces con Damas Gratis e hicimos varias producciones juntos, fiestas de cumbia en Capital Federal cuando todavía no se hacían”.
Micaela Chauque
“Este fue otro cruce importantísimo para la banda. Nos conocimos en Salta, yo tocando como solista y ella también. Habíamos compartido una nota en un diario sin saberlo, porque cada uno había sido entrevistado por separado pero después juntaron las dos notas. A la noche nos vimos en mi show e hicimos una amistad increíble. Con ella grabamos ‘África’”.
Rico Rodriguez
“Rico fue muy importante para mí. La primera vez que vino a Buenos Aires lo trajo un productor, Martín Cueto, que me convocó para que tocara con él. Yo tenía un respeto y una admiración muy grandes por él y esperaba estar a la altura. Rico era muy estricto en los ensayos y todo eso. Me acuerdo de que después del primer show, me llamó y me pidió que me sentara a su lado y me dijo: ‘Tenés que prestar más atención a las tonalidades en cada canción que yo te diga para que solees’. Y se fue. Me quedé reamargado, no hacía tantos años que tocaba la trompeta, cinco o seis, que no es tanto para el instrumento. Entre uno y otro show había como cinco días de diferencia y me pasé toda la semana estudiando el repertorio. La noche que volvimos a tocar, me dio varios solos y cuando terminamos me volvió a pedir que me sentara junto a él. Entonces me dio la mano y me dijo: ‘Esta fue tu noche, gracias por preocuparte y por superarte’. Me dijo que le gustaba mi estilo y me regaló una pelota de porro. De ahí en adelante hicimos una amistad increíble y no nos separamos nunca más. Le gustó mucho el proyecto de Dancing Mood y se encargó de difundir nuestro trabajo en Inglaterra, donde vivía y grababa con todo el mundo: ‘Hay un pibito en Argentina, que tiene una banda instrumental, que orquesta y recrea esta música’. Inconscientemente, me fue extendiendo una alfombra roja y cada vez que iba a visitarlo allá me presentaba músicos y poco a poco me fui haciendo un nombre y siempre tenía alguien con quien tocar y así. Todos me conocían como ‘el amigo de Rico, el pibe de Argentina que recrea esta música’”.
Dennis Bovell
“Cuando decidimos grabar el disco triple, como una suerte de cronología del género, pudimos conseguir a través de Rico a cantantes como Doreen Shaffer y Winston Francis, pioneros del género. Ellos hicieron las primeras grabaciones de todo esto. Pero alguien muy importante para el proyecto fue Dennis Bovell, el bajista creador de ‘Lovers Rock’ y un productor que trabajó con Bowie y le produjo discos a Joss Stone y un montón más. Nos ayudó mucho en la preproducción para elegir quiénes podían cantar en cada una de las canciones. Ahí conocí también a Gaz Mayall, con quien tengo una gran amistad y a través de él conocí a Mick Jones y un montón de amigotes de él. Fuimos tejiendo un puente musical y todo se dio de manera muy natural, porque también ellos se dieron cuenta de que no hay un interés comercial detrás de esto y los músicos más grandes flashean con el revival o con eso de mantener viva a esta escena. Hicimos infinitos cruces en estos veinticinco años, incluso con músicos más contemporáneos del género, como Sandra Crosss, Janet Kay o Gabriel Thompson”.
Pablito Molina
Otra persona con la que tuve una amistad de mucho tiempo, ya desde la época de Todos Tus Muertos. Hicimos un montón de cosas juntos, con mi movida solista y con Dancing. Tenía una voz increíble, el mejor cantante masculino de reggae en español siempre fue Pablito. Él giró mucho como cantante estable de Dancing Mood. Era casi el único que podía cantar las canciones que había grabado y también las que habían hecho todos estos grandes músicos de los que te contaba.
Mimi Maura
“Toqué con los Mimi Maura cuando tenía 17 años y un año y medio después armé Dancing Mood. Ellos eran grandes músicos y experimentados, para mí era como jugar en Primera. Aprendí mucho y también fue como que salimos juntos con esta música que nos gustaba. Fuimos de las primeras bandas de la escena. Mimi también pateó el tablero acá, con esa voz increíble. No estábamos acostumbrados a escuchar algo así. Hoy hay un millón de mujeres cantantes increíbles, por suerte, pero en ese momento no estaban tan visibilizadas. Mimi marcó un camino para muchas pibas”.
León Gieco
“La versión de ‘Hombres de hierro’ quedó muy buena. Es como un reggae-western, ja. Con Gieco tengo una relación muy especial. Mi papá (Rubén Lobo, percusionista) tocó con él varios años. Desde que yo tenía 6 hasta mis 11, aproximadamente. Entonces compartí con León muchas cosas de chiquito, acompañando a mi viejo en giras, en shows y así. Después crecí y mi viejo dejó de tocar con él, pero me alcanzaron aquellos años para que Gieco me marcara para siempre como músico, porque él era alguien real. Para mí es uno de los pocos músicos que es lo que canta. Por eso tengo un respeto muy grande por él y por su música, como un referente nacional”.


