En 2024, ROLLING STONE en Español publicó un artículo dedicado a los artistas mexicanos alternativos más destacados de la escena. En él, recorrimos el universo sonoro de proyectos que hoy brillan con una identidad inconfundible, como Latin Mafia, Nsqk, Humbe, Emjay, iza tkm y Paloma Morphy, entre muchos otros. En ese momento, varios de estos nombres apenas comenzaban a consolidar su lugar dentro de la música contemporánea. Sin embargo, había algo en su propuesta que nos hizo apostar por ellos desde el primer instante. Entre aquella selección figuraba también un singular dúo de productores: RØZ. Su esencia nos cautivó desde el inicio de nuestra búsqueda. Más allá de las cifras en plataformas o del alcance en redes sociales, lo que verdaderamente sobresalía era una convicción inquebrantable por crear música. Desde entonces, aquellos productores de nicho que componían y daban forma a sus canciones desde la intimidad de sus habitaciones, impulsados por un sueño compartido, han recorrido un camino extraordinario. Hoy, RØZ se ha consolidado como un proyecto de alcance internacional, convirtiendo aquel sueño en una realidad.
Hay historias que confirman que la intuición también forma parte del periodismo musical. RØZ es una de ellas. Después de formar parte de nuestra selección de ‘Artistas alternativos mexicanos que tienes que escuchar’ en 2024, el dúo dejó de ser una promesa para convertirse en uno de los proyectos que hoy elevan el nombre de México dentro de la escena electrónica alternativa a nivel internacional. Lo que entonces nacía entre sintetizadores, computadoras y un sueño compartido encontró rápidamente eco en escenarios cada vez más grandes. Para 2025 llegó un momento que parecía reservado para unos cuantos: su debut en Coachella, uno de los festivales más importantes e influyentes del mundo, compartiendo cartel con artistas de la talla de Sabrina Carpenter, Justin Bieber y Karol G. A ese logro se suma su paso por festivales esenciales de la cultura electrónica como EDC y EDC Las Vegas, donde confirmaron que su propuesta ya no pertenecía al nicho, sino a una conversación global.
Hoy, con el lanzamiento de su primer álbum de larga duración, SE ESTÁ HACIENDO TARDE, RØZ celebra el inicio de una nueva etapa. El disco reúne colaboraciones con figuras como J Balvin, Ryan Castro y Peso Pluma, artistas que decidieron sumarse a una visión creativa construida desde la autenticidad y la perseverancia. Ver el camino de RØZ es recordar que los grandes proyectos no siempre comienzan en los escenarios más imponentes, sino en habitaciones donde la música pesa más que las cifras y donde la convicción termina encontrando su lugar en el mundo. Lo que alguna vez fue una apuesta hoy es una realidad: RØZ se ha convertido en uno de los nombres mexicanos con mayor proyección dentro de la electrónica contemporánea.
RØZ está lejos de ser un proyecto cualquiera. Incluso antes de presentar su álbum debut, el dúo ya había construido una trayectoria marcada por hitos que muchos artistas tardan años —o incluso una carrera entera— en alcanzar. Su evolución habla de una visión clara y de una pasión inquebrantable por la música, impulsadas por una ambición que no se conforma con ocupar un espacio en la escena, sino con redefinirlo. SE ESTÁ HACIENDO TARDE funciona como una carta de presentación que condensa todo aquello que ha distinguido a RØZ desde sus inicios: una estética profundamente emotiva y cinematográfica, colaboraciones que nacen desde la afinidad creativa y un sonido fresco, pero completamente libre de las fronteras que imponen los géneros musicales.
Lee aquí nuestra entrevista completa con Manolo Cabrera y Hugo Lara de RØZ:
¿Cómo se sienten con el lanzamiento de SE ESTÁ HACIENDO TARDE? ¿Qué tal esas emociones?
Hugo Lara: Emocionados y nerviosos. Hay un miedo ahí, porque obviamente da.
Me interesa el nombre del álbum debut: SE ESTÁ HACIENDO TARDE. ¿A dónde van tarde? ¿Sobre qué se está haciendo tarde? ¿Por qué este concepto de tiempo y espacio para su álbum debut?
Hugo Lara: Creo que cuando surgió esto, fue como una frase muy intensa, desde lo pudieras ver: ‘Se te está acabando el tiempo’. También lo podías ver desde otra forma, pero creo que me estoy haciendo bolas [Risas]. Pero creo que básicamente es como una sensación de que se está haciendo tarde para amar, perdonar, reconciliarse, hacer el viaje que siempre habías querido hacer y muchas más cosas. Es como una sensación de urgencia.
Manolo Cabrera: Es como un mantra de vida. Es una expresión tan mundana. También es como nuestro EP mañana, temprano, que es algo de postergar. Nos gusta agarrar esas frases diarias y que todos dicen. Creo que en el día a día, todo el mundo lo dice. Nos gusta abordar los conceptos tan mundanos y sencillos para encontrarles ese jugo. Si lo piensas bien, se está haciendo tarde para todo. El tiempo está pasando siempre. Si estás pasando un momento bueno o malo en tu vida, se está haciendo tarde para que se acabe o empiece.
¿En qué, en su vida personal o artística, sentían que se les hacía tarde?
Hugo Lara: [Risas] Para todo. Llevamos dos años desde que empezamos a trabajar este álbum, y ahora ya está listo, solo falta que pase el tiempo y salga. Hasta con simples cosas, como cuando nos daban fecha para entregar el álbum y no lo teníamos listo, o también cosas de nuestro show. Tuvimos que mover un show en Nueva York porque no pudimos llegar.
Manolo Cabrera: Creo que irónicamente, en nuestra carrera y proyecto, se estaba haciendo tarde para poner esta nueva etapa más madura. Nos gusta mucho tocar DJ, pero ya sentíamos que estábamos en una especie de techo de cristal. Ya habíamos hecho EDC, EDC más grande, EDC Las Vegas. Cuando llegó Coachella, obvio que lo queríamos hacer, pero no como DJ. Llegamos a un límite en nuestras mentes y carreras. Dijimos que si nuestro primer disco era DJ, nos íbamos a encasillar. De forma irónica, se nos estaba haciendo tarde para poner esta nueva era en la calle. A quien le guste, que se quede con mucho cariño, y a quien no le guste, pues también es válido. Tampoco vamos a dejar de sacar canciones club.

Mencionan que el disco tardó en gestarse dos años. ¿Qué tanto mutó en el proceso?
Hugo Lara: Creo que era muy similar. La idea siempre fue la misma. Lo único que fue cambiando fuimos nosotros, las canciones y las colaboraciones. Al principio, solo éramos Manolo y yo agarrando el micrófono, escribiendo y grabando. La idea es la misma. En dos años aprendimos mucho. Hasta hace dos días, seguimos cambiando las canciones, aunque fueran las primeras que hicimos, porque con el tiempo aprendes más cosas técnicas. Uno solo se hace mejor La idea es exactamente igual, así como el sonido y el concepto.
Manolo Cabrera: También tuvimos que aprender nuevas formas de escribir y transmitir. Sientes que tienes que escribir lo que sientes o lo que estás viviendo, pero hay veces que hay sentimientos que solo tienes o piensas, pero te dices que estaría chido decir esto o abordar lo otro. Esto fue un reto: desarrollar la pluma.
¿Cómo han vivido su transformación como proyecto? Recuerdo que en sus primeros conciertos eran ustedes dos en un formato tipo Boiler Room, haciendo un DJ set. En cambio, la última vez que los vi ya habían evolucionado el proyecto: comenzaron a cantar. ¿Cómo fue ese proceso y cómo lo vivieron ustedes?
Manolo Cabrera: [Risas] Eso estuvo muy cagado. Esa canción no va a salir en el disco, pero jurábamos que sí. Era algo que simplemente queríamos hacer, y en el concierto ya teníamos a la gente, y qué mejor que hacerlo con nuestra gente. A mí no me gusta llamarlos fans, pero son parte de nosotros. Si alguien gastó su dinero en nosotros, es porque siente algo con el proyecto y la música, así que les quisimos dar eso ese día. No recuerdo cómo nos fue ese día, pero es difícil porque es algo nuevo. Son momentos más difíciles de agarrar el pedo.
Hugo Lara: Una cosa es que Manolo y yo cantemos en la regadera o en el estudio, cosas a las que estemos acostumbrados, pero otra muy diferente, es pararte en un escenario y hacerlo en vivo y hacerlo bien. Es otra sensación. Esa vez estuvo muy chistosa. A mí me gustó porque es otra onda, pero obviamente ensayamos. Ya nos hacía falta poner esa parte de nosotros allá afuera.
Manolo Cabrera: En todo el disco ya cantamos y escribimos.
Ya se estaba haciendo tarde para cantar.
Manolo Cabrera: Ándale.
Hablemos del tracklist que conforma SE ESTÁ HACIENDO TARDE. Young Sister, Peso Pluma en una nueva colaboración, J Balvin y Ryan Castro. También me encanta que no se olviden de sus compañeros y artistas que los vieron desde sus inicios, como Natt Calma Cuéntenme cómo se dieron estas colaboraciones y canciones que conforman el disco.
Hugo Lara: Todo fue muy orgánico. Nos ha tocado esta bendición. Yo sí siento la cuestión de las energías. Nos da mucho gusto que artistas como Balvin, Ryan, Peso, y todas estas personas que están en el álbum, sean artistas que admiramos y que nos gusta mucho su música. Resuenan mucho con la música que hacemos nosotros. No es que nosotros nos sintamos muy grandes, porque somos dos personas súper normales que nos gusta hacer música. Esto es muy loco. Llegaron de una forma muy orgánica y son personas súper chidas. Es increíble. Se dio a lo largo del año.
Manolo Cabrera: Cada una llegó de una forma distinta. A Peso lo conocimos desde ‘Apaga la luz’, y ya había una amistad y comunicación; a Balvin lo conocimos en Sueños y platicamos muy poco, después nos pasaron una canción para que intentáramos un remix y lo hicimos, pero la verdad quedó muy cabrona y se sentía como una canción nueva y no como un remix. Con Rauw fue un proceso similar, pero esas canciones ya estaban programadas para salir en el verano. Lo de ‘Bengalí’ lo vimos como el ‘Ultimate DJ move’ [Risas], que es hacer un remix de artistas que admiras y meterlo en tu disco. Nunca lo pensamos, pero se nos ocurrió.
Hugo Lara: Es un concepto raro. Metes a un disco cosas desde cero o que sean originales, y esto fue algo raro, pero a todos nos gustó: a Ryan, Balvin, a nosotros, nuestra disquera, todos.
Manolo Cabrera: Balvin es un tipazo. Me sorprende que es un artista enorme y masivo, pero te contesta en 15 minutos los mensajes. Es enorme. Se portó muy tranquilo con la canción. Fue muy sencillo hacerlo posible.
Hugo Lara: Se agradece mucho.
¿Qué tal los sentimientos de experimentar sus sueños cumplidos? Por ejemplo, sus colaboraciones con artistas que idolatran.
Hugo Lara: Es loquísimo. Somos dos personas que hacían música en sus cuartos, solo porque les gustaba y compartían. De hecho, solo era música para nosotros, no la compartimos o algo por el estilo. Ya con el tiempo, empezaron a salir. Todo comenzó por amor a la música y porque era muy divertido. Gracias a esto, comenzamos a tener una amistad tan fuerte. Tuvimos pláticas como: ‘¿Te imaginas colaborar con J Balvin o Rauw Alejandro? Estaría padre. Sí, bueno’. Y ahora son cosas que están pasando, y no solo eso, son parte de nuestro primer disco. Me vuela la mente.
Manolo Cabrera: J Balvin le pudo haber pedido el remix a quien sea: Skrillex, Tiësto o David Guetta, pero no, se lo pidió a dos pendejos [Risas]. Fue muy random. Tenemos muy claro a dónde queremos llegar, y desde el inicio lo hemos tenido en mente. Nunca hemos hecho música sin rumbo. Sabíamos que queríamos un equipo fijo, profesional y llegar a hacer grandes cosas. Estamos conscientes que hemos logrado cosas, pero queremos hacer mucho más. Aún no hemos tocado nuestra música en Europa o en Ecuador. Son cosas que queremos hacer. Nos imaginamos haciendo más y más y más. Estamos muy agradecidos por este gran escalón.
Hablando de todo esto, ¿cómo han vivido estos últimos meses? ¿Creen que todo lo han vivido muy rápido?
Manolo Cabrera: Todo ha ido muy rápido, la neta. Vuelos y vuelos y vuelos. Hacer la maleta para deshacerla y volverla a hacer. En el medio, trabajar. Llegar al estudio y al show es muy cabrón, pero cuando sientes la parte del trabajo, levantarte temprano y el vuelo, sientes el cansancio. En esto se ha resumido el tiempo.
Hugo Lara: Ha sido un año muy loco. Han pasado muchas cosas, en general, tanto buenas como malas. Cuando nos dijeron lo de Coachella era septiembre y era en abril, y sentía que era mucho tiempo, pero abrí y cerré los ojos y ya estaba en el escenario. Sí siento que hemos hecho cosas muy grandes en poco tiempo, relativamente. El primer show fue en septiembre del 2024, un año después nos dijeron que haríamos un Coachella. Hace dos años, yo ni sabía que iba a comer al otro día. Fue muy drástico. Es padrísimo, pero también está la otra parte, que es la mental en donde no te avisan cómo caen las cosas. Puede ser complicado saber cómo llevar a cabo los cambios porque son significativos. Aquí estamos, muy agradecidos.
¿Qué es lo que esperan de SE ESTÁ HACIENDO TARDE? ¿Cómo desean que el público vea a RØZ tras su álbum debut?
Manolo Cabrera: Que cuando escuchen ‘RØZ’ no solo se imaginen que estamos detrás de un DJ. Queremos que se imagine que irán a ver un show increíble a nuestras expectativas y capacidades. Somos un proyecto desarrollado en cierto sentido. Estamos donde queremos estar, en cuestión creativa. Estamos haciendo cosas donde nos sentimos cómodos y felices. Siento que eso se contagia de forma indirecta a la gente. El proyecto se siente como algo que queríamos lanzar, al que le metimos un chingo de ganas.
Hugo Lara: Le metimos un chingo de ganas y refleja mucho nuestra esencia, y creo que es algo muy importante. Espero que la gente se sienta identificada, por lo menos con alguna parte. También queremos que lo disfruten porque es como meterse en nuestras cabezas.


