Chris Martin recuerda lo que sintió cuando todo dio un giro, después del segundo álbum de Coldplay, A Rush of Blood to the Head, de 2002. “Habíamos empezado a sufrir las consecuencias de habernos hecho populares y, de repente, nos convertimos en la banda menos popular del mundo”, cuenta el cantante.
“Nunca habíamos tenido que lidiar con algo así, éramos un desastre”. Con su décimo álbum, Moon Music, ya disponible, Martin repasa las lecciones aprendidas desde entonces y cuenta por qué la banda está llegando a su fin: “Cuando acabemos el 12° álbum, que será el final, todo tendrá sentido. Así que, si ahora no suena a Coldplay, no te preocupes, que al final lo hará”.
1. “Yellow” (2000)
Sin este tema, no existirían los otros. Como cualquiera de nuestras canciones realmente buenas, yo no tuve nada que ver; simplemente me llegó. Estábamos grabando en Gales y la máquina de cinta se rompió, y eso creó un espacio para algo genial. Salí un rato y nuestro productor de entonces, Ken Nelson, me dijo: “Mirá las estrellas”. Era una noche muy hermosa. Antes de que me diera cuenta, apareció toda la canción.
2. “Clocks” (2002)
Si intento pensar qué inspiró ese piano, hay una canción de Bruce Springsteen con un arpegio similar. La letra no está del todo terminada. Es uno de esos temas que todavía tocamos en cada concierto, y es divertido. Cuando tocamos por primera vez en el escenario grande de Glastonbury, nos dieron un enorme láser verde. Desde entonces, en “Clocks”, tiene que haber un láser.
3. “Fix You” (2005)
Estábamos en un momento difícil como banda. Nos habíamos vuelto relativamente exitosos con los dos primeros álbumes. Seguíamos en la misma discográfica, pero los dueños estaban obsesionados con el precio de las acciones. Me acababa de casar y teníamos una bebé; estaba muy fuera de mi elemento en todo sentido, como el resto de la banda. Había problemas de adicción, de todo. Me alegro de que pasáramos por ese periodo, nos llevó a grandes cosas. Pero de no ser por “Fix You”, habría sido el final de la banda.
4. “Viva la Vida” (2008)
Habíamos empezado a estudiar con Brian Eno y un tipo llamado Markus Dravs, y volvimos a la nada. No había más presión que la de redescubrir la alegría de estar en una banda. Brian tenía 60 años y venía todos los días como un niño lleno de curiosidad, asombro y emoción. Cuando terminamos el tema, nuestro sello nos pidió que lo quitáramos del álbum porque no sonaba a Coldplay. Pero somos una banda comprometida a hacer lo que le parece bien y a seguir las canciones.
5. “Paradise” (2011)
Esta surgió porque soy fan de Rihanna y del “ella, ella, ella” al final de “Umbrella”. Me preguntaba si podría hacer eso al principio de una canción y repetir “para, para, para”.
6. “A Sky Full of Stars” (2014)
El resto de la banda estaba en Inglaterra y yo en Los Ángeles. Llamé a Avicii y le dije: “Hay una canción llamada ‘A Sky Full of Stars’, ¿podrías ayudarnos a producirla?”. No nos conocíamos, pero vino como un rayo. ¿Viste Los Increíbles? ¿Te acordás de Dash? Avicii era como Dash, hacía las cosas rapidísimo para que no pudieras verlo. Yo ya tenía la parte de piano y la voz. A la mañana siguiente, me envió un temazo completo. Increíble.
7. “Adventure of a Lifetime” (2015)
Sentía que nuestro próximo sencillo no podía ser una canción conmigo al frente. Pensaba: “Dios, ojalá pudiéramos hacer una canción liderada por un riff. No sacamos una de esas hace tiempo”. Uno de mis trabajos es escuchar la improvisación [del guitarrista Jonny Buckland] sobre un loop, una técnica que Eno nos enseñó. Hubo una improvisación llamada “Legends”, que no era una canción muy buena, pero Jonny estaba tocando y le dije: “Ese riff es increíble”.
8. “Daddy” (2019)
No sé si les pido perdón a mis hijos o hablo con mi padre. En ese momento, estaba leyendo sobre el sistema de justicia estadounidense. Hay un libro llamado The New Jim Crow, sobre el encarcelamiento masivo de hombres afro inocentes. Han separado a tantos padres de sus hijos, sin que hicieran absolutamente nada. Todo ese álbum, Everyday Life, trata de cosas así. Miren, estas cosas suceden. No vivimos en un vacío utópico.
9. “My Universe” con BTS (2021)
Sabía que BTS buscaba una canción y me dije: “No seas ridículo, nunca funcionaría”. Pero me quedó la idea. La canción trataba de personas a las que se les dice que no pueden estar juntas. Me pareció que sería genial cantar esa canción con quien se supone que no podríamos juntarnos. Resultó la colaboración más inspiradora y natural, los adoro. Ahora somos una boy band de siete jóvenes coreanos muy facheros y un viejo blanco.
10. “All My Love” (2024)
Es el último single. No queremos hacer más. Me encanta cantarla y tocarla, y no tengo nada que decir al respecto, aparte de que Coldplay nunca ha sido cool y nunca lo será. Podemos ser número uno o cien. No importa. Estas son nuestras canciones. Si te gustan, buenísimo; acá están para vos.


