Para probar el auténtico sabor de una parrilla texana está LeRoy & Lewis. En 2017 comenzaron como un food truck, y ahora tienen el privilegio de ser uno de los destinos imperdibles para los amantes de la comida. “BBQ de la nueva escuela, servicio de la vieja escuela” es el lema que encapsula su filosofía y sus prácticas en cocina, que reinterpreta la cocina texana, al mismo tiempo que resaltan los orígenes del barbecue.

Su menú varía según el día en el que los visites. Por ejemplo, el restaurante no sirve las populares costillas de cerdo todos los días, pero cuando las ofrecen, presentan una versión original llamada Bacon Ribs, con el que sirven enormes costillas de cerdo junto al vientre, para extra jugosidad y sabor de la carne. Su clásico brisket solo está disponible los fines de semana, haciendo que esos días sean especiales para los visitantes que llegan por el olor de esta delicia ahumada.

Entre los platos favoritos del menú regular, se destacan el Smoked Barbacoa y las carrilleras de res ahumadas. El pulled whole hog es otra de las estrellas del restaurante, acompañado de una salchicha de cerdo con un aspecto rústico y hecho a mano que le otorga un sabor particular. Para acompañar los platos fuertes, LeRoy & Lewis ofrecen algunas opciones inusuales pero deliciosas como el kimchi, la col asada con salchicha, y el popular pork hash, una mezcla de arroz con una rica salsa de carne.

Pero LeRoy & Lewis mantienen un firme compromiso con el uso de carne proveniente exclusivamente de granjas y ranchos locales que practican una cría ética y sostenible. Más allá de la calidad de sus productos, el establecimiento es consciente del impacto ambiental de su producción e intenta promover prácticas que reduzcan su huella de carbono. Cada visita a este establecimiento no es sólo una oportunidad para degustar algunos de los mejores platillos de la parrilla moderna, sino también para viajar el pasado y probar lo mejor del barbecue texano.





