Joaquinha Lerena De La Riva, mejor conocida artísticamente como La Joaqui, se ha posicionado como una de las grandes referentes para la escena urbana argentina actualmente. Su 2024 ha sido un año lleno de logros, no sólo desde el éxito musical—presentando grandes sencillos y colaboraciones que han ganado gran atención—también al demostrar una etapa que refleja el crecimiento, madurez, libertad y confianza que ha ganado con los años.
“Siento que estoy creciendo. Me siento una persona adulta, que tengo una perspectiva diferente de un montón de situaciones. Sólo me lo viví”, aseguró La Joaqui en exclusiva a ROLLING STONE en Español.
TU PATRONA DE LUJO, su más reciente álbum de estudio, nos invita a sumergirnos en un espacio donde la diversión es la única preocupación, alejándonos de las presiones cotidianas y dedicándonos a disfrutar el momento. El público demostró su gusto hacia el material al viralizar cada tema en redes sociales, impulsados por los contagiosos ritmos y letras que caracterizan cada track. “No me esperaba esta recepción. Uno siempre tiene miedo de que lo siguiente no funcione o no guste. Yo sufro un montón de ese miedo particularmente, pero te relaja un montón dejarlo ir”, comparte. “Cuando haces las cosas porque realmente te gustan, siempre las vas a poder defender. No estoy buscando que funcione, sólo estoy haciendo lo que me gusta”.
A lo largo de su carrera, La Joaqui ha estado acompañada por una red de fanáticos leales, pero también ha estado expuesta a otro sector que es acreedor de opiniones divididas. Esto le ha permitido aprender que “para los gustos están los colores’’ y que habrá personas que no entenderán su vibra, su música y su mensaje. “Tampoco espero agradar o gustar a todo el mundo. Entiendo que todo lo que hago es bastante disruptivo, pero es el camino que la vida me fue llevando, cosas que fueron sucediendo y cambios que fueron pasando por mí misma y por el exterior. Es como una rueda de nunca acabar”, reflexiona. “Artísticamente, uno puede pensar que pudo haberlo expresado mejor o distinto. Creo que esta es la magia de siempre trabajar con la misma hambre en el mismo proyecto”.
La Joaqui demuestra cada día el gran crecimiento artístico que ha trabajado en los últimos años. Sumergiéndose en una experimentación de sonidos y llevando su propuesta creativa a otros escenarios y niveles, la argentina ha dejado en evidencia su madurez y libertad a través de sus materiales y producciones visuales. Aunque muchas personas conecten con su proceso de transformación, aún hay otras que dicen “extrañar a La Joaqui de antes”. “Les diría a esas personas que cuando La Joaqui del pasado estaba, no era muy rentable, por algo fui buscando más opciones, porque sentí que no era lo que gustaba. Estoy en una búsqueda, aunque igual la extraño un poco”, comparte.
“Yo no cambié, crecí”.
Y complementa: “Ya soy una persona adulta, soy una señora y me gusta tomarme un té de tila antes de acostarme. Estoy tratando de bajarme un poco a Tierra, de ordenar mis ideas para encontrar una receta nueva de algo que me vuelva a gustar y que tampoco sea caer en lo mismo. Estoy en una búsqueda, pero por momentos siento que hay clichés de antes que me gustaría traer de regreso”.
Este crecimiento artístico y personal ha ido acompañado por la importancia que toma la salud mental en su proyecto y en su vida. “Es heavy. Yo sufro de mucha ansiedad y también me da pánico estar en un lugar con mucha gente, son momentos donde siento que no estoy haciendo bien mi papel. Es complejo porque uno siempre quiere dar lo mejor de sí mismo, pero cuando tu cabeza va demasiado rápido, comienzas a pensar qué es lo que la gente piensa antes de que pase”, reflexiona. “Es un duelo, el más grande para mí. No sé si siempre me costó. Creo que tuve un momento en mi vida donde fue más fácil socializar, que me costaba menos”.
“Hay gente que cree que soy mala onda por el piquete, pero en realidad sufro mucho de vergüenza. Al tener tantas cosas lindas, pero también críticas, todo el tiempo pienso lo que puede generar el cómo actúe o hable, cuesta enfocarte en ser claro con cómo tienes que ser”, añade. “Uno pone en duda sus cuestiones a la hora de ir creando y compartiéndolo con el público porque ellos lo reciben de diferentes maneras. Es una búsqueda. Creo que el camino artístico es un pico para arriba, uno para abajo, volvés con un hit y se vuelve a ir para abajo. Lo importante es no desesperarse. Es una búsqueda constante de ir creando”.
Como pionera del RKT y turreo, La Joaqui considera que mantener su raíces es uno de los pilares más importantes para su proyecto y su persona. Muchas personas se cruzaron en su camino al subestimar lo que había creado y aportado a la escena musical, cegadas por los prejuicios que surgieron al asumir que, por su origen y su identidad, no lograría prosperar. Con los años, La Joaqui aprendió que sentirse orgullosa de sus raíces la llevarían a alcanzar grandes logros para su vida personal y su trayectoria como artista. “Si yo hubiera hecho un trabajo interior antes y me hubiera sentido realmente orgullosa de lo que había podido crear, hubiera sido más fácil de defender. Esto lo aprendí de grande, de defender absolutamente todo lo que hago porque todo tiene un por qué”, reflexiona. “Trato de comprender que no todo puede estar alineado, tiene que haber cosas buenas, cosas malas, y así puedes disfrutar cuando estás muy bien”.
“Estoy aprendiendo el sútil arte de que todo me importe un huevo”.
La Joaqui y Joaquinha
Aunque nos referimos a la misma persona, también estamos hablando de dos facetas distintas de su personalidad. La Joaqui es un personaje que Joaquinha creó desde un lugar muy emocional para proteger su personalidad sensible, amorosa y vulnerable.
A través de sus canciones, La Joaqui se dio a conocer por ser una persona muy fuerte, que difícilmente algo le pueda afectar o importar, pero para Joaquinha la realidad es otra. “Es difícil porque la gente asume que nada me importa, que nada me duele y nada me afecta, pero soy la persona más sensible. A veces cuesta cargar con esta coraza que uno mismo se arma. Yo, particularmente, creé el personaje de La Joaqui desde un lugar muy emocional”, comparte.
Y agrega: “Si escuchas mis canciones, no son profundas ni enigmáticas y tampoco hablan de alguna desilusión amorosa, trato de hacerlo más banal para disfrutarlo desde otro lugar. A veces se pone en duda mi seriedad porque asumen que si hago esa clase de música no soy una persona inteligente que me puedo sentar a charlar y que todo el día estoy de fiesta, pero sólo creé este espacio para sentirme alegre. Con esto siento la dopamina natural de lo que estoy cantando, que estoy en una fiesta interna aunque todo a mi alrededor esté mal. Es mi espacio de contención. Si de paso hubo gente que se integró, pues estoy muy contenta con eso”.
De cara al futuro, La Joaqui no descarta la posibilidad de que Joaquinha manifieste su sentimentalismo a través de ella, incluso es algo que desearía que ocurriera. “Me encantaría que Joaquinha saliera. Siento que sería mi próximo paso para conseguir una evolución artística que me haga sentir realizada. También para animarme a hablar de las cosas que me importan, que por algo las evado tanto”, revela. “Psicológicamente tiene que haber una explicación del por qué me creé este mundo de fantasía donde todo está ok. Me gustaría explorar más el cómo me he sentido en otros aspectos, poder hacerlo canción”.
A través de sus canciones, La Joaqui encontró un lugar de desahogo para dejar atrás aquellas situaciones que la han marcado, pero poniéndole un toque alegre y divertido. Aunque sus temas nos transportan a un espacio de goce, aún queda mucho por descubrir de La Joaqui y de Joaquinha. “Me gustaría que la gente supiera que mi moral y mis valores no tienen que ver con la clase de música que haga. Soy una persona muy seria, una gran persona. Hoy en día acepto y cargo con la responsabilidad de saber que me convertí en una gran persona, que no me gusta molestar y no trato de hacer algún mal”, asegura. “A veces mi personaje, que tiende a ser más antagonista y villano, es simplemente la exteriorización que yo encontré para cosas que viví, fue mi manera de romantizar situaciones que estaba transitando, para vivirlas de la manera más alegre y amorosa posible”.
Actualmente, La Joaqui se encuentra en una era de crecimiento, búsqueda, madurez y libertad, la cuál plasma en lo que ella llama “temporada de zorros”. “A mí me encantan los animales. Es muy random, pero una vez un señor del campo me dijo que los zorros son los animales más fieles del mundo, si tú te encuentras uno de chiquito, jamás se va a querer ir; sin embargo, está súper estigmatizado”, dice.
Y explica: “Estoy jugando con el término “zorra”, que se utiliza para denigrar o descalificar a una mujer. Yo me dije que si la gente va a utilizar esto para herirme, ¿qué pasa si lo utilizo como algo que me gusta? Ya deja de ser algo que me hiere porque lo estoy llevando a otra interpretación y a mi lugar, en transformarlo en algo positivo. Sentía que el zorrito tenía mucho que ver, que estaba estigmatizado como malo, pero en realidad es muy leal”.
Por ahora, La Joaqui se prepara para el lanzamiento de proyectos muy interesantes, reflejando la búsqueda que ha experimentado a lo largo de los años. La argentina también nos reveló que regresará a lo que la gente “extraña” de ella en un tema que recopila un poco de su pasado. “Se vienen proyectos muy lindos. Justo lo que me decías, que la gente extraña a La Joaqui de antes. Estuve escuchando cosas viejas mías y arme algo con todas las cosas que quieren que vuelvan de antes, todo en una misma canción. Es como un viaje al pasado. De hecho, el concepto de la canción es “uno siempre vuelve a donde fue feliz”, revela.
“Espero que esta charla me alivie un poco los planetas. Hay días que quiero hacer una cosa y después otra. Estoy tratando de mezclar mis ideas para que queden riquísimas”, concluye.


