diciembre 30, 2021

Un Romance Equivocado

La película número 50 de Woody Allen es un viaje nostálgico a una época en el que el cine importaba, y también es una divertida historia de amor

Woody Allen  

/ Wallace Shawn, Gina Gershon, Louis Garrel, Elena Anaya, Sergi López

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Cineplex

«Quiero presentarle al mundo mi visión de San Sebastián, la cual, para mí, es la visión del paraíso”. Con esta frase, Woody Allen presentó su película número 50 como director, en la inauguración del festival de cine realizado en la hermosa ciudad española.

El Festival de Cine de San Sebastián es otro personaje más en Un romance equivocado, una cinta agradable y muy divertida, protagonizada por Wallace Shawn, el veterano actor de las inolvidables Mi cena con André y Vanya en la calle 42, quien ya antes había colaborado en varios trabajos de Allen como Manhattan, Días de radio, Sombras y niebla, La maldición del escorpión de Jade y Melinda y Melinda, como actor secundario. Shawn canaliza el espíritu de Allen como el de Jay Sherman, el inolvidable y pretencioso crítico de cine de la serie animada The Critic, encarnando a Mort Rifkin (cuyo apellido está inspirado en un personaje de la cinta de Allen Deconstruyendo a Harry, que interpretara el actor Ron Rifkin). 

Rifkin es un neoyorquino que trabajó como profesor de cine y que ahora es aspirante a novelista. Este hombre de poco amor propio, frustrado y pesimista, se encuentra acompañando a su esposa Sue (Gina Gershon), una publicista, al Festival de San Sebastián para promocionar la última película del joven director Philippe (Louis Garrel), un consentido de la crítica internacional, al que Rifkin encuentra pomposo, pretencioso y superficial y al que Sue encuentra profundo, brillante y chic.

Rifkin (al igual que el mismo Allen), es un gran admirador del cine europeo clásico de Fellini, Antonioni, Bergman, Truffaut y Godard. En una discusión con su esposa, quien, obviamente, defiende el trabajo de su cliente Philippe, Mort argumenta que el cine actual ya no se mete en las discusiones filosóficas sobre la existencia humana. ¿Quiénes somos? ¿Qué queremos? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Qué hacemos en este mundo? ¿Esto es todo lo que hay o hay algo más?

Mientras que Sue se dedica a representar a Philippe y el director francés intenta seducirla con éxito, el hipocondriaco Mort acude a una cita médica con la doctora Jo Rojas (la estupenda Elena Anaya de Lucía y el sexo y La piel que habito), una mujer envuelta en una relación tóxica con un pintor alcohólico y mujeriego (Sergi López). Sobra decir que Mort queda perdidamente enamorado de la joven y bella doctora. “Mi psiquiatra dice que me siento atraído por las mujeres que pueden hacerme daño”, dice. 

En el universo de las películas de Allen, el amor nunca es para siempre y las personas se enamoran con la misma facilidad que se desenamoran. Asimismo, en las películas del director siempre vamos a encontrar mujeres fuertes que contrastan con hombres patéticos. Esta película no es la excepción. 

Pero lo mejor de Un romance equivocado se encuentra en su guion preciso, en el humor agridulce del director y en la divertida y encantadora recreación de varias escenas de películas clásicas, como El ciudadano Kane, Sin aliento, Jules y Jim, Fresas salvajes, Persona, El Ángel Exterminador, El séptimo sello y, magníficamente confeccionadas con ayuda del maestro de la fotografía Vittorio Storaro, y que nos recuerdan una época en el que el cine era más un medio de expresión artística que una industria de productos efímeros, vacíos e impersonales.    

Palabras clave: reseña, crítica, cine sobre cine, romance, Woody Allen.