abril 7, 2022

Un hombre realiza un acto noble y debe pagar las consecuencias

El iraní Asghar Farhadi vuelve a explorar los dilemas relacionados con la verdad y la mentira, en una película que lo confirma como un estupendo narrador de fábulas morales

Asghar Farhadi 

/ Amir Jadidi, Mohsen Tanabandeh, Sahar Goldust

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

AMIRHOSSEIN SHOJAEI/AMAZON STUDIOS

Sin lugar a dudas, el iraní Asghar Farhadi es uno de los más importantes directores del cine actual. A propósito de Elly, El pasado, Todos los saben y las ganadoras del Óscar, Una separación y El cliente, dan cuenta de un autor que hace uso del drama doméstico para contarnos unas historias morales incendiarias y devastadoras.

En el cine de Farhadi siempre encontramos una tríada de personajes conformada por un hombre, una mujer y un niño. Este último, generalmente es el testigo silencioso del absurdo y las contradicciones de las relaciones entre los adultos. 

Su nueva película, titulada Un héroe, no es la excepción. El hombre en cuestión es Rahim Soltani (Amir Jadidi), un hombre que cumple una condena en prisión por no pagar una deuda contraída con Bahram (Mohsen Tanabandeh), quien fuera su cuñado. En una licencia de dos días, la mujer encarnada por Farkhondeh (Sahar Goldust), la novia incondicional de Rahim, le entrega a este un bolso que ella se encontró, el cual contiene en su interior varias monedas de oro. Los dos llevan las monedas a una casa de cambio para convertirlas en dinero en efectivo y poder pagar parte de la deuda, pero al final Rahim se arrepiente.

Un héroe plantea conflictos en torno a la verdad, la empatía y la pobreza.
AMIRHOSSEIN SHOJAEI/AMAZON STUDIOS

Su crisis de consciencia lo lleva a pensar en entregar a su legítimo dueño el bolso con las monedas. Este gesto lo convertirá en un héroe popular, pero al ocultar quién fue la persona que encontró el bolso (Rahim se atribuye su encuentro) y al no verificar la versión de la mujer que dice ser su dueña, Rahim comienza a entrar en una espiral descendente que lo va a meter en cada vez más problemas, en los que involucra también a su hermana Malileh (Maryam Shahdaei), a Hossein (Alireza Jahandideh), el esposo de ella, y a Siavash (Saleh Karimaei), el hijo tartamudo de Rahim.

Un héroe evoca a los clásicos del neorrealismo italiano (especialmente al cine de Vittorio De Sica), pero también guarda relación con los intereses de Farhadi, que tienen que ver con las vicisitudes de la sociedad iraní (el sentido del honor, el machismo, la importancia extrema del qué dirán).

Sin embargo, hay algo universal en el cine de Farhadi, ya que aborda constantemente los eternos dilemas de la humanidad, relacionados con la verdad y la mentira, el altruismo y el egoísmo, la bondad y el rencor, la pobreza y la riqueza. Es imposible no sentirse interpelado por su obra.