Lauri Ylönen fundó The Rasmus en 1994 en Helsinki, y en 2003 con su quinto álbum de estudio alcanzaron el éxito global gracias a ‘In the Shadows’. “Estábamos en octavo grado, teníamos unos 14 o 15 años”, recuerda al hablar sobre el comienzo de la banda. Hoy, tres décadas después, la agrupación continúa activa con mucha vitalidad, y América Latina ha hecho parte fundamental de esa historia.
Por eso hablamos con su líder para reflexionar sobre la música de Finlandia, entender un poco más el presente de The Rasmus, sus planes en curso, y repasar un poco de la trayectoria que empezó en una fiesta de navidad en la que tocaron cinco canciones. “Tres originales, luego una de Metallica y una de Nirvana. Tocamos como la mitad de ‘Master of Puppets’ y luego tocamos ‘Polly’ de Nirvana [Risas]. Eso fue todo, ahí fue donde todo comenzó”.
Siempre hemos percibido en la música de The Rasmus esta sensibilidad pop melódica y directa, pero los arreglos y muchas otras cosas que suceden alrededor de la música, muestran más complejidad. De cierta manera, es una mezcla de ambos mundos.
Así es, mezclamos distintos géneros en nuestra música, y ya ni siquiera quiero pensar en términos de géneros. Pienso que es algo que está cambiando en toda la industria musical, no está tan categorizada como hace unos 10 o 20 años; eso me parece estupendo porque entonces puedes hacer exactamente lo que te gusta, lo que salga de tu interior. Ese es el punto fundamental, el no intentar complacer a nadie, o pensar que tienes que lucir de cierta manera para pertenecer a esta escena, o lo que sea. Es pura mierda. Solo pierdes tiempo y, tú sabes, probablemente no llegues a ninguna parte.
Si escuchas a las bandas más grandes del momento, como Sleep Token, sus nuevas canciones son jodidamente fantásticas. Bueno, se pone más pesado después, pero también tiene la batería de reggaetón, y es como una forma de decirles que se jodan a los tipos que creen que hay ciertas reglas sobre cómo deberías ser en esta industria musical para pertenecer. Olvídate de eso, y haz lo que te guste.
La audiencia latinoamericana aprecia mucho las exportaciones musicales de Finlandia, no solo ustedes, hablo del trasfondo tan grande de rock que tiene el país, con bandas que van desde Hanoi Rocks, hasta Stratovarius o Amorphis, pasando por The 69 Eyes, HIM o Nightwish. Y todos ellos, cuando empezaron —y pienso que pasó lo mismo contigo—, desafiaron géneros e hicieron algo nuevo. ¿Piensas que hay algo en el hecho de hacer música y ser de Finlandia? ¿Es algo que hayas percibido?
Todas las bandas que mencionaste pasaron rápido por mi mente, pero todas tienen algo muy finlandés en ellas, como algo que proviene de la herencia de la música finlandesa. Incluso en lo que nosotros hacemos. Varias veces he reconocido en mis melodías pedacitos de canciones que mis padres solían escuchar en la radio cuando íbamos a nuestra casa de verano, cuando tenía cinco años.
Recuerdo la primera vez que escuché algo de música tradicional finlandesa, y, de algún modo, me conmovió y se volvió parte de mi ADN musical. Así que pienso que todas estas bandas finlandesas lo han hecho de una manera que toma prestado algo de la herencia finlandesa, y también algo de lo internacional, no sé. Pero, de alguna forma, todas han sido muy diferentes.
Y sí, no sé explicar por qué estas bandas se volvieron populares en México y América Latina. Pero siempre he pensado que quizá es la atracción, los opuestos se atraen. De cierta manera nosotros estamos muy lejos de ustedes, y para nosotros es emocionante visitar sus países, y, quizá, para que los fans tengan ese vistazo de los finlandeses. Ya sabes, esa oscuridad puede ser emocionante y atrayente.
En México, ustedes en particular siempre han encontrado un mercado y personas que realmente conectan con su música. Incluso aparecieron en un episodio de [De viaje con] los Derbez, lo cual es genial [Risas]. Sé que es difícil generalizar y encapsularlo, pero ¿podrías darnos una visión general de cómo ha sido esa relación con la audiencia de México y Latinoamérica, y cómo ha ido evolucionando a lo largo de los años?
Sí, creo que la primera vez que estuvimos en la Ciudad de México fue en 2003 o 2004, en un recinto más pequeño llamado Salón 21. Tenía un techo bajísimo, estaba repleto y todos estaban sudorosos; fue una locura.
En nuestro primer viaje a México nos encontramos con unos mexicanos indígenas, había un tipo llamado Gorila, una guía de las pirámides de Teotihuacán. Lo conocimos y nos mostró los alrededores, y nos volvimos muy buenos amigos, y después, con toda la tribu. Nos invitó a su casa y nos cocinaron una cena increíble con saltamontes y todo tipo de cosas.
Luego hubo una danza tradicional con trajes de plumas y todo eso. Fueron una especie de teloneros antes de que nosotros saliéramos al escenario en nuestro primer concierto en la Ciudad de México. Dieron una presentación de 20 minutos con tambores y como 15 hombres disfrazados. Recuerdo que la audiencia enloqueció; todavía se me pone la piel de gallina cuando recuerdo ese momento. Y nosotros subimos después de ellos. Esa noche ocurrió algo que me hizo sentir que nos involucramos en su cultura de una manera muy profunda.
Desde entonces, los medios mexicanos han escrito varias historias. De hecho, fuimos la portada de Reforma después del concierto, porque estaban en el público por casualidad. La mañana siguiente estábamos en el aeropuerto, y fue como, “Mierda, estamos en la portada de este periódico, ¿qué pasó?”. Y como que todo despegó desde ahí.
Nunca mostramos miedo a la comida mexicana o a su cultura, nos adentramos más en su mundo y, siendo honesto, queríamos aprender de él. La última vez que vine, tuve la oportunidad de visitar la casa de Frida Kahlo, y me encontré a la tataratataranieta, o lo que sea, y hablamos de Frida y de lo que hizo. Tuvimos varias oportunidades fantásticas para explorar su cultura, y pienso que eso es lo que ha profundizado la conexión.
Obviamente siempre tendrás a Finlandia en tu corazón, pero te mudaste, estás en Miami, ¿no?
Sí, pero me vuelvo a mudar a Finlandia en mayo, en unas tres semanas. Todas mis cosas de Miami fueron enviadas en un contenedor enorme a través del océano Atlántico, para así poder volver a Finlandia.
¿Alguna vez sentiste algo de nostalgia o es más sencillo trabajar con la banda cuando estás ahí?
Hubo muchas cosas y sentí que ya era momento de volver. He estado viviendo en los Estados Unidos como por 11 años, y tengo familia en Finlandia. Mi hijo mayor vive allá, ha vivido ahí todo este tiempo, y lo extraño mucho. Claramente, también a mis padres, a mi hermana, a la familia. También extraño a la banda, extraño ir a la sala de ensayos y, no solo por las obligaciones, sino simplemente compartir tiempo con ellos, tomarnos un par de días e ir a algún lugar durante el verano. Ahí es donde nacen las mejores canciones, cuando no tienes un horario. Extraño eso. Y también, lo que está pasando ahora en Estados Unidos no es muy divertido [Risas], así que estoy listo para irme.
Pienso que es un buen momento [Risas]. Hoy la mayoría de las bandas trabajan desde diferentes puntos del globo, pero hacer música y estar juntos en el mismo espacio debe ser estimulante e impulsarte a otros lugares a los que no puedes acceder cuando estás solo. Me preguntaba cómo ha sido el desarrollo de esta nueva era de la banda con Emppu, porque las nuevas canciones son tan melódicas como siempre, pero también se sienten más pesadas, y el sonido y la energía de Emppu se pueden sentir. ¿Ha cambiado esta energía la manera en que componen o tocan en este nuevo disco?
Sí, ella tiene un gran aura. Siempre es muy carismática, y me encanta. Le estoy dando espacio para florecer, me encanta verla hacer lo suyo, es una gran adición en muchas maneras, tiene un punto de vista realmente interesante acerca del mundo, y también por el tipo de música que le gusta. Le da un balance diferente a la banda, incluso solo por ser mujer. Creo que eso me gusta mucho, siempre he pensado que las chicas son las mejores, las mejores líderes y todo eso. Me parece realmente bueno tenerla en la banda. [Emppu] tiene bastante presencia en todo lo que hacemos.
Pero, sobre todo, es el equilibrio que trajo, ya nos sentimos otra vez como un equipo muy unido. En comparación con el anterior álbum, en el que Fowley, el guitarrista, lideraba la banda con un pie afuera de la puerta. Y ese sentimiento era terrible, porque, por un lado, quería que se fuera, pero, por otro, no, porque ya no existiríamos. ¿Qué íbamos a hacer sin un guitarrista? La banda básicamente se separó durante ese álbum, y Emppu entró en medio del proceso de este álbum.
Este nuevo disco está hecho completamente desde cero con esta nueva alineación, con esta nueva energía, con estas nuevas vibras, y eso hace una diferencia enorme. Considero que somos más fuertes ahora, somos más fuertes de lo que hemos sido en años. Es un sentimiento hermoso, porque esta banda es mi todo. Si pierdo a la banda, me pierdo a mí también. Yo me voy al demonio con la banda [Risas].
Una relación longeva que han tenido alrededor de la banda ha sido con Desmond Child. La nueva canción ‘Creatures of Chaos’ es un gran ejemplo de su colaboración con él. Su trabajo clásico incluye desde Bon Jovi hasta KISS, Alice Cooper, y Aerosmith. Pero también noté que Marti Frederiksen participó aquí, y él fue lo que era Desmond Child en los 80. Este tipo también generó sonidos frescos en los 90, o en los 2000. Me preguntaba cómo surgió la canción con esas dos influencias y sus maneras particulares, además de la tuya, para este álbum.
Sí, bueno, ahí fueron varias preguntas en una. Pero sobre el sonido y la producción, grabamos las canciones en Nashville en el estudio de Marti Frederiksen. Desmond también vive en Nashville, y toda la banda estuvo en su rancho. Fue muy divertido, podíamos levantarnos y desayunar juntos, luego íbamos al estudio, y hacíamos todo como en la vieja escuela, como una buena grabación a la vieja usanza, todos en la misma habitación. Y se sintió increíble, porque antes de eso fue el COVID, y ya sabes, intentamos grabar desde diferentes partes del mundo, enviándonos archivos y juntando la música. Y como dijiste, debes estar en la misma habitación para tener los mejores resultados. Y así fue.
Después de un largo rato, finalmente tuvimos varias sesiones largas de estudio. Pero creo que muchas de las buenas ideas surgen después de no tener pulsado el botón rojo, como cuando salimos a cenar o desayunamos juntos. Como que surge de manera orgánica ahí. Y cuando se trata de las letras, con Desmond hacemos varios de los retoques finales, y eso es porque estás rodeado de esa energía, como si todos estuvieran en la misma burbuja, es fantástico trabajar así.
Para terminar, pero continuando por la misma línea, ya sacaron dos canciones, ‘Creatures of Chaos’ y ‘Rest in Pieces’, y —no sé si es demasiado pronto para decirlo, ni cuánto puedes adelantar— parecen muy cohesivas, aunque muy diferentes. Me preguntaba si hay algo temático en el álbum que quieras destacar del proceso, de la narrativa. Hay algunas pistas por ahí con el anuncio de las fechas y el nombre de la gira, pero me preguntaba, temáticamente a dónde quieres llegar después de todo el proceso de composición y grabación.
Sí, definitivamente diría que estas dos canciones son buenos ejemplos, o pequeños vistazos de lo que viene con el álbum. Todavía no tenemos una fecha de lanzamiento y todo está como abierto, así que, vamos paso a paso, pero tenemos muchas sorpresas. Hemos grabado muchas cosas, hemos filmado muchas cosas, va a haber muchas cosas geniales para los fans de aquí a fin de año. Y es genial que vayan a salir mientras estemos de gira.


