Taylor Hawkins: su último encuentro con Rolling Stone

En junio de 2021, el baterista de Foo Fighters se sentó en su casa de Los Ángeles para dar su última entrevista en persona con Rolling Stone. Hawkins habló en profundidad del momento en que casi deja la banda, del miedo escénico y de su “hermano mayor”, Dave Grohl

Por  BRIAN HIATT

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Thaylor Hawkins última entrevista
Taylor Hawkins posa para la última nota de Foo Fighters en Rolling Stone, en 2021

Jason Nocito

En la parte de atrás de la propiedad de Taylor Hawkins en Los Ángeles, pasando la pileta, hay una casa de huéspedes que él convirtió en el estudio de rock & roll de sus sueños adolescentes. Ahí tiene su batería, junto a una formidable colección de guitarras y bajos. Todas las paredes, del piso al techo, están cubiertas por memorabilia rockera (afiches, parches de tambor, volantes de los recitales, incluso un número especial de Rolling Stone sobre Guns N’ Roses). “Mi esposa odia este lugar”, nos dice con una sonrisa.

En la tarde del 15 de junio de 2021, mientras se prepara para un recital de Foo Fighters esa misma noche (su primera actuación real desde que comenzó la pandemia), Hawkins se sentó con nostros para hacer la que iba a ser su última entrevista en persona con Rolling Stone. Estaba descalzo, en pantalones cortos color amarillo canario y sin remera, como de costumbre. En un estante, directamente encima de él, había un parche de Freddie Mercury y un cartel de Tower Records, en amarillo brillante, con el lema “Sin música, no hay vida” impreso en rojo.

Cuando terminamos de hablar, Hawkins agarró los palillos, se puso los auriculares y tocó la batería enloquecida de “Out of Love” de Van Halen. “Así practico”, dijo dejando los palillos con calma después de interpretar la canción completa en un nivel de intensidad inquebrantable,  digno de un estadio.

Partes de la conversación de aquel día aparecieron en una nota que fue tapa de la edición estadounidense de Rolling Stone sobre Foo Fighters del año pasado; aquí está la entrevista completa, por primera vez.

Una vez habías dicho que tu hijo es un gran fan de Nirvana…

Mi hijo ama a Nirvana, sí. Yo nunca los vi. Me pone mal, la verdad. Le mandé un mensaje a Dave para decírselo. Él no me respondió, por supuesto. Pero le dije, “Ey, ahora puede volver a gustarme Nirvana, ¿no? Antes no podía porque estabas en la banda y era raro”. Es como ver a tus padres tener sexo. ¿Sabés a lo que me refiero, no? “Eso es tu pasado. No voy a hablar sobre tu vida antes de conocernos”. Ese sentimiento. Es un poco extraño. Quiero decir, él sabe que lo respeto. Creo que eran los Beatles del rock alternativo, sin duda. Y ahora puedo ver esos videos con mi hijo y decimos: “Guau, qué salvajes”.

¿Cómo estás para tocar hoy a la noche?

Estoy muy nervioso, porque estuvimos muy parados. Espero que estemos bien. Todavía tengo dificultades para volver a tocar algunas canciones.

¿En serio?

Sí, claro. Y tengo mucho miedo escénico, mucho más que antes. Hoy es como que me siento en el infierno, ahora mismo. El último año y medio, aparte de ver el mundo desmoronarse en las noticias, lo que pensé es que viví de gira durante 28 años. Y lo digo con gran pesar, por el resto de la gente que, lamentablemente… pero bueno, me alegró poder ayudar a todos a estar bien, ayudar a mi familia y a otra gente, asegurarme de que todos estuvieran bien. Eso fue una bendición. Pero viví de gira durante 28 años, literalmente, así que tuve un año y medio sin sentir este miedo de mierda que tengo hoy.

Eddie Van Halen dijo una vez que gran parte del abuso de sustancias se lo debió a la ansiedad de salir a tocar.

Es que estaba jodidamente asustado, cagado en las patas. Es miedo puro. Ahora me agarra, no diría que hoy es un buen día. Siento que todo mi cuerpo anda mal. Mi pierna, no la siento bien y todo eso, es una mierda, todo este tipo de psicosis por la que pasás cuando te preparás para tocar.

¿Cuáles son las canciones más difíciles de tocar?

“Rope”, porque canto y toco la batería. Es verdad que canto y toco la batería en muchas, pero son solo voces de fondo, pero esta es una especie de dúo de voces, y el ritmo se me hace raro… Por alguna razón, mi cerebro, mi boca, mis piernas y mis manos, no se están comunicando entre sí correctamente. Como si la computadora tuviera un problema. Necesito ir al técnico y solucionarlo de alguna manera.

Es divertido, porque recién estaba hablando con [Matt] Cameron sobre este tema. Me dijo: “¿Hoy tocás? Qué cagada”. “Querido, ya estoy asustado, gracias”, le dije. Me sentía tan bien sin hacer nada. Es agradable ser un perdedor total durante un año y medio; realmente fue genial. Dave solía enloquecer por cosas así, pero ya no. Realmente lo superó. Solía ​​tener bastante mal talante también. Aunque lo de él pasaba más por el alcohol [risas], lo que también ayuda, estoy seguro. Yo no puedo tomar alcohol y tocar la batería. No puedo, simplemente.

Entonces, ¿tenés que estar totalmente sobrio?

Y sí, viste lo que hago. Sí, para obtener buenos resultados, sí.

La marihuana afectaría tu percepción del tiempo, obviamente.

Claro, eso sería lo peor. He cometido ese error antes, en el pasado, en los años noventa. Porque cuando estás en la secundaria, te podés sentar a improvisar con tus amigos y darte vuelta con una pipa y terminar zapeando canciones de Zeppelin o Jane o The Police y da igual. Y escribís tus canciones y estás completamente loco. Pero no querés que todo eso se vea en el escenario. Algún hijo de puta podrá, y bien por él. Pero yo no, así que te repito, estoy muy asustado.

Claro. ¿Tu vida actual es cero consumo, o solo estás sobrio para tocar?

No quiero entrar en todo eso. Tengo un estilo de vida realmente saludable. Estuve en esa con mucha gente, y bueno, fue algo, y ya fue. Fue un tema de mi vida, y también de la banda, pero basta, si no es como que toda mi vida se reduce a irme a la mierda en Londres hace 20 años. [Hawkins tuvo una sobredosis en 2001, que lo dejó en coma durante dos semanas].

¿Sentís que la gente lo entiende?

Sí, no quiero hablar de eso. No quiero que mi hijo lea al respecto. O sea, si cualquiera me escucha y tiene problemas y su vida está hecha un desastre, sí, te entiendo, yo estuve ahí. Muchas veces. Así que lo entiendo. Pero no quiero que eso sea el centro de mi vida.

Así que básicamente, hagas lo que hagas, estás mejor.

Estoy diez puntos. ¿Me veo bien, vos qué decís?

Te ves bien, sí.

¿Ayer toqué bien la batería? ¿Canté bien?

Impecable.

Claro, de verdad estoy bien. Me llegó el telegrama, eso es lo que importa. Y tuve suerte. Tuve suerte de haberlo recibido en el momento adecuado. Así que sí, estoy sano, aunque bueno… Me dan unas infecciones de los senos paranasales que son terribles. Y me acabo de enterar por mi médico, me había hecho todos los análisis de sangre y corazón, el médico revisó todo y me dijo: “Estás en un estado físico perfecto. Tenés el corazón grande, porque hacés ejercicio, es como el corazón de un atleta”. Así que bien. Lo único que me dijo es que tal vez tenga apnea del sueño. Mi esposa siempre dice que ronco y hago ruidos extraños mientras duermo…

¿Siempre te dio este nivel de ansiedad tocar en vivo?

Siempre, siempre, siempre. Yo siempre decía: “Tenemos que ensayar más. Tenemos que tener mejores luces. Tenemos que hacer un buen show”. Ese soy yo. Vengo de Queen y Van Halen y The Police.

Anoche dijiste que tiene que ver con decepcionarte a vos mismo ¿De dónde viene eso?

Tengo esta idea de perfección en la cabeza, de cómo debería ser todo. La dinámica de la banda ha cambiado con los años. Lo que sea que Dave diga está bien por mí. Pero cuando éramos más jóvenes, yo decía: “Pará, tenemos que ser buenos hasta el extremo. Tenemos que ser una banda de rock de estadio de la puta madre. Podemos lograrlo”. Pero Dave ya había hecho eso en Nirvana sin siquiera pensarlo, y Foo Fighters estaban llegando a ese nivel de por sí, pero para mí realmente era importante maximizar nuestro potencial como banda en vivo y que hiciéramos cierres de las canciones en vivo que fueran tremendos y cosas así.

Era algo que ya estaba sucediendo, insisto. Dave ya estaba en eso, pero yo venía y decía: «Tenemos que ensayar más. Tenemos que ensayar más. Tenemos que tener mejores luces. Tenemos que hacer esto». Yo soy así. Vengo de Queen y Van Halen y de The Police. Y Dave también, pero de una manera diferente.

Hawkins en un show de Foo Fighters en el Madison Square Garden, junio de 2021/Fotografía de Griffin Lotz.

Tal vez lo ayudaste a desbloquear ese nivel.

No sé. No asumiría toda la responsabilidad, ni ninguna responsabilidad importante. Dave es obviamente un ser humano brillante, y la razón por la que llegamos hasta acá es porque la ética de trabajo es muy fuerte.

Pat y Nate me contaban lo mismo, que solías decir: “Chicos, podemos hacerlo mejor”.

Sí. Y lo hicimos mejor, teníamos el video de Queen tocando en Montreal… y hubo una gira con los Chili Peppers [en 2000], que fue realmente cuando dimos el salto… Ellos dijeron: “¿Chicos, cómo les parece que debería ser la plataforma de iluminación?”. Yo les mostré ese video. Les dije: “Debería ser así”. Y los Chili Peppers eran re amables, éramos amigos. Nos dijeron: “Ustedes hagan lo que quieran. Hagan su propia producción. Y nosotros hacemos lo nuestro”.

Los Chili Peppers eran cabezas de cartel, pero nosotros claramente estábamos ayudando a vender entradas. Y fuimos a la preproducción y lo vieron, y dijeron: “¿Quéee?” Chad Smith me estaba mirando, como diciendo “maldito hijo de puta”. Yo le digo: “¿Qué te parece?” “Es de Queen, la puta madre. Está usando la plataforma de iluminación de Queen”. Yo le digo: “Sí, exactamente”. Después usamos hielo seco, durante “Everlong”. Cosas así, como un momento de hielo seco en el show. Y todo es irónico en nuestro caso. Pero en el caso de Queen también era todo irónico. Quiero decir, yo crecí, y Dave también sigue creciendo en todos los sentidos.

¿Cómo reaccionaba Dave cuando decías: “Podemos ser buenos, podemos hacerlo mejor”?

Bueno, éramos más jóvenes, así que en realidad fue todo un tema que hubo que charlar. No tendríamos esa conversación ahora. Lo estábamos haciendo bien, pero no estábamos donde estamos ahora, y ciertamente no podíamos tocar en estadios. No logramos hacer eso hasta One by One, esa fue la primera vez [en 2002]. Esto no tiene que ver con tocar rock & roll. Realmente no es así. Y no es punk tampoco, y no estoy intentando, nunca intenté ser punk rock… Que lo hagan otros, el punk, está perfecto. Todo bien por mí, pueden manejar vivo el punk rock. Me encanta Sex Pistols, me encanta The Clash. Me encanta Bad Brains y Jane’s Addiction. Y todo lo que es post-punk. The Police, todo, pero no era un típico chabón que contrabandea discos de Black Flag.

Venís de otro lado…

Sí, crecí en Laguna Beach, donde todo el mundo escuchaba reggae. Así que yo tenía que esconder mis discos de Van Halen y Queen y cosas por el estilo. Era la época preppy, y Orange County era una onda voley de playa, todo así. The Police, estaba bien. Me encanta el English Beat, me encanta Madness, me encanta The Specials. Me encanta todo eso.

Pero, ¿cómo fueron esas conversaciones con Dave?

No recuerdo. Fue hace mucho tiempo. Creo que probablemente dijo: “Está bien, lo que sea”. Pero soy como su hermano menor, así que estoy seguro de que no me lo llevé de la oreja. Pero creo que cuando subimos juntos al escenario nos convertimos en dos máquinas. Yo le hago chistes, él hace más chistes, y no se trata de bajar el nivel de presión o relajarnos, todo lo contrario, es como diciéndonos: “Ok, vamos a llevar esto al siguiente nivel. Veamos hasta dónde puede llegar”.

Hay momentos en los que nos metemos a zapear y es muy parecido a The Who, muy parecido a Keith Moon y Pete Townshend. Cuando él está con su guitarra y yo en la batería, y hacemos una de nuestras típicas batallas épicas: él hace percusión con la guitarra básicamente, y yo estoy en la batería, y todo se descontrola y todos los demás nos ven cómo diciendo a ver adónde llegan. Esos son los grandes momentos. Así que sí, él lo entiende. Le encanta Led Zeppelin. Le encantan todas esas cosas. Y le encanta Queen. Le encanta todo lo que amo, pero ya sabés cómo es.

Bueno, de nuevo, siento que lo ayudaste a abrir una puerta con eso también.

Nuestro manager no estaría de acuerdo. “A todos los demás les gusta el punk rock, mientras vos escuchas Winger”, me diría. No escuché nunca a Winger, estúpido. Amo a [John] Silva. Él es el mejor en el negocio. Pero él y Dave casi hacen juntos el trabajo de manager, porque Dave… muchas veces la gente dice: “Sus tácticas promocionales son asombrosas. Deben tener al mejor manager del mundo”. Y yo pienso, bueno, sí, pero también tenemos a Dave, y su mente nunca para. Simplemente nunca para. Nunca se detiene.

Él piensa en cómo cada álbum puede ser un evento de alguna manera, ¿verdad?

Sí. Bueno, si lo pensamos bien, todo empezó con los videos. Cada videoclip debe ser un evento, debe ser realmente divertido o interesante. Crea un momento. A Dave le encanta hacer asado. Y la razón por la que le encanta es porque hay un comienzo, un medio y un final para el proyecto “hacer asado”, y está muy concentrado cuando se concentra en lo que quiere hacer.

Entonces, cuando hacemos un disco, él aparece con sus listas, estas son las ideas de las canciones, aquí hay algunos demos, bla, bla, bla, bla. Trabajemos en ello. Está todo muy bien preparado y bien pensado, bien construido. Y es porque es como cuando hace un asado magnífico para 75 personas, y no le importa no dormir durante 30 horas, está todo bien. Se sienta y fuma cigarrillos y manda mensajes con el teléfono y revisa la carne todo el tiempo a ver cómo viene.

Pará, ¿Dave se queda sin dormir para hacer un asado?

Ah, no lo sabías…

¿De qué mierda se trata?

¿No sabías nada?

Sé que le gusta la parrilla, pero no sabía que se queda despierto toda la noche para hacer un asado.

Toda la noche no, son literalmente 30 horas. Se queda despierto durante 30 horas, a veces sin drogas. Bueno, nicotina sí, pero sin drogas. Tal vez un poco de alcohol pero bueno, es una bestia. Él es una bestia. No tiene competencia. No le vas a ganar. No podés competir con Dave. Él es el ganador y punto.

¿Fue algo que tuviste que aprender de primera mano?

Sí, tal cual. Sí, porque yo era un poco bocón y le decía: “Tengo ideas, mirá, tengo ideas”. Y al final pensé: “¿Sabés qué? Tenés ideas mejores que las mías. Y si necesitás una idea, ya me lo harás saber”. Y cuando quiere una idea, como en el último álbum. Me dijo: “Ey, tengo esta canción, ‘Sunday Rain’. Quiero que Paul McCartney toque la batería. Quiero que vos la cantes y la escribas. Acá tenés la música, una pequeña idea de melodía si te viene bien”. Y lo hice. Y tengo una canción en un disco de Foo Fighters donde yo canto mi propia letra, con armonizaciones estilo Eagles o Queen por todas partes, con Paul McCartney tocando la batería.

Así que me di cuenta de que, con Dave, esa es la mejor manera de trabajar con él. E incluso cuando estamos escribiendo canciones, trato de no decir mucho más. No quiero interponerme en su proceso. Y cuando realmente creo que tengo una idea de algo y él está trabado con algo, lo que es muy raro, puedo decir: “Escuchame, ¿tal vez esto así?”. De vez en cuando agarra. Otras veces, no, dice que no le gusta. Y está OK. No me duele el culo por eso, y sigo adelante, vuelvo a mi mansión, acá al lado de las Kardashians, y hago discos con un par de idiotas amigos, que nadie escucha.

¿Cuánto tiempo te llevó llegar a esa posición tan saludable?

Oh, fue un momento, fue de golpe. Fue cuando estábamos en Coachella y él estaba tocando con Queens of the Stone Age.

Justo después de que ustedes tuvieran una discusión muy famosa…

Sí, claro. Todo eso. Fue un momento crucial en la historia de la banda, y definitivamente fue un momento decisivo para mí también. No habíamos terminado One by One, porque no iba muy bien. Yo todavía estaba saliendo de lo de Londres. Y todavía estaba saliendo de la confusión de pensar que la banda debía ser una democracia plena. Estábamos en Coachella, y tuvimos una gran discusión, porque yo estaba hecho un sabelotodo, pensando que sabía lo que había que hacer. Y él me dijo: “¿Sabés qué? Te lo voy a decir ahora mismo. Es como es. Esta es mi puta banda. Si no te gusta, te vas al carajo”. Y yo le dije: “Está bien, me voy”.

Pero aún teníamos que ir a Coachella. Y él me miraba como diciendo: “Sí, seguro”. Y fui al día siguiente. “Está bien”, le dije. “No estoy más. Que no, que esto, que lo otro…». Y él me corta y dice: “Ok, hace como quieras. Tenemos que tocar en Coachella, y tenemos que terminar un par de canciones. Tenemos que terminar ‘All My Life’. y tenemos que escribir un par más. Tengo una semana en DC. Hagamos eso, y después tengo una gira con Queens of Stone Age. Y eso es justo después de lo de Coachella”. Finalmente fui y lo vi tocar con Queens of Stone Age, yo pensaba que los estaba convirtiendo en una gran banda. Y era así. Y también tuve que lidiar con esa sensación de que “Ok, acá está el mejor baterista en el mundo, otra vez…”

Tocando de nuevo, sí.

Y yo soy el pelotudo idiota que está detrás de él y que simplemente hace lo que me dice o lo que sea que exija y que trata de tocar “Everlong” tan bien como él, y no puedo. Y fui y lo vi tocar con Queens [of the Stone Age], y significó mucho para él. No lo supe en ese momento, pero fue así. Lo dijo él mismo. Nunca me lo dijo a mí, porque no tenemos ese tipo de conversaciones. Sería incómodo y extraño. Pero creo que significó mucho para él. Puede que esté revisando ese tema. Puede que se sienta totalmente diferente al respecto, pero esta es mi realidad. Y tocamos la noche siguiente, y él era el líder otra vez, y la verdad, la rompimos. Estuvimos… fue increíble. Comenzamos con “All My Life”, que nadie había escuchado. Después de tocar, recuerdo que salimos a dar una vuelta y me dijo: “Vamos a volver a Virginia a terminar este disco, y nos vamos de gira y vamos a ser una banda. Va a ser increíble. Otra semana con Queens of Stone Age”. Volvimos a Virginia, y Dave y yo grabamos todo el disco en cinco días. Y después Nate. Lo trajimos acá y Dave se fue de gira. Nate volvió a hacer el bajo. [Chris] Shiflett hizo algunos solos y algunas otras cosas de guitarra. Yo hice algo más de batería cuando él estaba de gira con Queens of the Stone Age. Y así tuvimos One by One, que ya sabés, es el sonido de una banda que lucha por su vida.

No se jode con “All My Life” y “Times Like These”. Quiero decir, esas son dos de nuestras mejores canciones. No es el disco con mejor sonido que hemos hecho. Definitivamente es un poco duro para el oído. Fue uno de esos momentos en que todo tenía que sonar “más fuerte”. ¿A ver, quién suena más fuerte? ¿Te acordás ese momento, la masterización de los 2000?

Después de que hicimos ese disco y llegamos a ser cabezas de cartel por primera vez en [el festival de] Reading, fue cuando comenzó la diversión. Y ese disco es donde pude descubrir cómo ser yo mismo en un disco de los Foo Fighters. Hice toda la batería en ese. En Nothing Left to Lose [1999], solo hice la mitad de la batería. Todavía estaba averiguando cómo grabar.

¿Cómo funcionó todo eso en Nothing Left to Lose?

Es otra historia. William [Goldsmith] trató de grabar la batería en ese disco. Todos sabemos que no funcionó por varias razones. No estaba listo. Pero Dave no lo echó. Le dijo: “Quiero que te quedes en la banda”. Él no se quedó, pero eso depende de él. Dave se siente mal por la forma en que sucedió todo. Lo explicó muchas veces. Dave no debería ser demonizado por este tema, porque todo lo que estaba tratando de hacer era asegurarse de que su banda tuviera futuro. Y sabía que la versión que tenían no era lo suficientemente buena. Yo estaba muy asustado de grabar mis partes. De solo pensar en la luz roja del estudio se me nublaba la vista.

Hice la mitad de la batería, porque Dave me sostuvo. Es por eso que llegamos hasta acá, porque sabía que me quería como a un amigo, como miembro de la familia, como su hermano menor.

Bueno, y porque sabías.

Y bueno, si ves que al último que pasó lo masacraron, pensás, ¿y yo qué hago ahora? Y no sabía. El productor, Adam Kasper, preguntaba: “¿No puede venir Dave a tocar la batería y punto?» Era un buen tipo, pero tenía a Dave Grohl. Andá a explicarle que toque otro. Debía pensar: “¿Por qué estoy viendo a este mocoso aprendiendo a tocar la bateria mientras grabamos? ¡Terminemos el disco y ya!”. Y en un momento le dije a Dave: “Amigo, me parece que no puedo”. Yo también estaba luchando contra mis demonios un poco en ese entonces. Estaba tan asustado. Y él me dijo, todavía me emociona acordarme, me agarró fuerte y me dijo: “Te vas a sentar y vas a tocar la batería”. [En este punto, los ojos de Hawkins visiblemente se llenan de lágrimas]. Hice la mitad de la batería, porque él me guió, como un verdadero hermano mayor o un mejor amigo. Así que ahí está. Es por eso que llegamos hasta acá, porque él sabía que me quería como a un amigo, como miembro de la familia, como su hermano menor, que en última instancia lo admira y quiere hacerlo feliz. Y también, sabía que había algo que creamos juntos en el escenario. 

Ha habido algunos discos en los que realmente tuve que entrar fuerte y mostrar lo que hago en la batería, pero muchas veces, son todo de Dave y mi papel es mucho más tranquilo, y también está bien. No siempre es lo que más me gusta, pero lo hago si él tiene algo en mente, seguro. Y después terminamos el disco y salimos y lo tocamos en vivo, y simplemente se nos vuela la cabeza frente a la gente y dejamos todo, sudor, sangre, el alma, dolor de cuello, problemas de espalda, tendinitis, dejamos todo, para que todos vengan a vernos.

¿Fue un triunfo haber hecho solo la mitad de Nothing Left to Lose?

Sí. Y una sorpresa.

No fue como pensar, ¿qué pasa con la otra mitad?

No. O sea, estoy en la mitad del disco. Dios mío, o sea. Dios mío, lo logré. Estoy en la mitad de un maldito disco. Estoy bien. Así que sí. Y esa canción que tocamos ayer, “Aurora”, que es una de mis canciones favoritas que hemos grabado en mi vida.

Esa es una de las mejores canciones, sí.

Ese soy yo tocando la batería. Ese fue otro de esos primeros momentos en los que hago mis pequeñas cosas que él realmente no hace, y él me empuja a hacerlas. Como: “Sé vos, andá y hacé lo tuyo con esa onda muy Big Country que te gusta”. Mucho U2 y Big Country cuando tenía 12 o 13 años, sí. Al final, empiezo a hacer esas cosas, y ese no es Dave, ese soy yo. Ese fue un momento en el que yo…

Bueno, él nunca ensayó tanto, ¿verdad?

Es un baterista tan único, un músico tan único. Es por eso que cuando tengo que tocar “Everlong” o “Monkey Wrench”, pienso: “Bueno, esto nunca va a sonar tan bueno. Será diferente, pero nunca será tan bueno”. Porque Dave tiene un cierto sonido cuando toca la batería, que es completamente suyo. Y yo simplemente no sueno así. Y está bien, porque soy yo, maldición. Soy yo. Pero Dave fomentó eso, realmente. Se aseguró de darme suficiente espacio para crecer, sin juegos de palabras. Y ahora, después de ver a Dave todos estos años, puedo venir aquí solo o con un sonidista y grabar un demo. Podría poner una que grabé el otro día. Lo aprendí de Dave. Aprendí a poner una pista de batería, grabar algunas guitarras así nomás encima, un bajo… Y hacer las voces y armonizarlas. Así hice discos por mi cuenta. Y lo aprendí de ver a Dave haciéndolo.

Realmente estás tomando agua en este momento.

Podés ver que estoy haciendo todo lo que está a mi alcance para llenarme de agua esta noche. Agua, flexiones y levantar pesas. No me voy a cansar. Mis músculos estarán cansados, pero yo no. La adrenalina te saca la mitad de la energía de inmediato. Y no necesariamente te la devuelve hasta tal vez la segunda mitad del show. Pero va a ser interesante ver cómo se sienten todos después de esta noche, porque va a ser una carnicería. Hicimos ese recital, con todo lo de la vacunación etc., y no ensayamos mucho. Y dijimos: “Ok, estuvo bien, pero podría haber sido mejor”. Quiero decir, ni siquiera lo pensé, pero de repente vi que teníamos programadas como dos semanas y media de ensayos antes de hoy, y pensé: “Ok, muy bien. Necesitamos ensayar, esto es bueno”. Así que hemos estado ensayando mucho.

Es que tenemos que subir ahí y romper todo durante dos horas y media. Y no sabemos qué hacer para no tomárnoslo tan a pecho. Desafortunadamente, nunca lo aprendimos.

No estuviste ensayando tanto en el último tiempo, ¿no?

Bueno, pasó el tiempo. Parece que por los otros proyectos que tiene Dave, en cuanto a filmar cosas y hacer todas esas otras cosas que hace, parece que sí, que siempre estamos en esta carrera para llegar con esto, con aquello, con el video. Y tenemos hijos, todos tenemos hijos que van a la escuela. Es una lucha ensayar y meterle lo suficiente como para llegar a ese punto en el que, cuando estás a mitad de la gira, tu memoria muscular toma el control y sigue sola. Pero incluso eso es agotador. Estaba hablando con Matt hoy, y le dije: “Estoy reacomodando la batería para que sea más eficiente el golpe”, y al final, estoy tratando de descubrir cómo seguir sonando con la intensidad de una persona joven en el cuerpo de un hombre de 50 años, y es muy difícil. No me quejo. O sea, acá en mi mansión en las colinas, no voy a quejarme, solo digo que es duro.

Es una de esas cosas en las que la gente tampoco piensa. Piensan que viajamos en avión todo el tiempo y que vivimos en hoteles lindos y que estamos siempre en un gran salón vip detrás del escenario con toneladas de la mejor comida y mucha gente preguntándonos qué necesitamos, ¿querés un sandwich? Y así cada cinco minutos. Tenemos todo eso, sí pero a cambio tenemos que salir a dar todo durante dos horas y media.

Ahora vemos a muchas bandas de rock que siguen tocando de grandes, pero la cuestión es que lo de ustedes es probablemente más intenso, más físico que lo de muchos de los chicos del rock clásico.

O sea, veo a Metallica y digo: “Dios, me siento mal por ustedes, por escribir esas canciones de chicos”.

¿Cuál es la diferencia en el estilo de batería entre Dave y vos?

Hay una respuesta fácil. Si él es discípulo de John Bonham, yo soy discípulo de Stewart Copeland. Quiero decir, es realmente una respuesta fácil. Yo estoy arriba del tempo, controlando todo con precisión, y Dave no es que sea más perezoso en el sentido de ser una persona reacia al esfuerzo, pero lo suyo es más…

¿Más groovy, como que entra un poco fuera de compás?

… Exacto, un poco fuera de compás. En realidad él tiene el toque perfecto para un baterista de estudio, o algo así.

Pero, ¿a vos te sale si te lo proponés deliberadamente, ese tempo más raro?

Sí, lo puedo hacer sin problema. Nunca fui bueno tocando a tempo normal, a 120 bpm. Tiendo a empujar hasta el punto de sacar las canciones de ese tempo. Nunca fue mi objetivo sonar como Dave. Quiero decir, por mucho que me guste su forma de tocar la batería y desearía tener algunas de las habilidades que tiene como baterista, esa cosa de rubato un poco fuera de compás que hace, nadie podría tocar Nirvana como él toca Nirvana. Y como dije, cuando tengo que tocar sus canciones de los primeros dos discos, simplemente no sueno como él, y está bien. Suenan como si hubieran sido grabadas para el álbum One by One y está bien que sea así. Y creo que eso somos como banda, una banda muy orgánica, especialmente en vivo.

Lo gracioso es que cuando Dave tiene una guitarra en la mano, tampoco es necesariamente el que se sale de compás. No le importa ir a tempo, como un reloj. Es al revés, ¿no? En la batería le sale naturalmente el rubato. Es como si tocara la bateria como una guitarra y al revés. Otra brillantez de Dave es que deja que las cosas lleguen a un cierto punto. nivel de bueno o lo que sea. Y luego, él dice: “Ok, hasta acá”.

Realmente somos una banda orgánica, en vivo somos una banda unida y relajada. Como, todos nuestros favoritos: Queen, Led Zeppelin, Rush, Van Halen, como ellos. Y vas a escuchar cómo suena Van Halen en disco, y no son perfectos en absoluto. Nada es perfecto.