El internet no descansa. Esta ocasión, el motivo de la nueva polémica gira en torno a la reciente campaña publicitaria de American Eagle protagonizada por la actriz Sydney Sweeney, quien aparece recostada subiéndose la cremallera de sus jeans mientras levanta la mirada con sus grandes ojos azules: “Mis jeans son azules”. Entonces… ¿Qué generó tanta controversia? Que tal vez no esté hablando exclusivamente de sus jeans.
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Algunos notaron que la campaña pretendió un juego de palabras entre las palabras “jeans” (pantalones) y “genes” (genética) –que en inglés son homófonas–, promocionando sus nuevos diseños creados junto a la estrella de Euphoria. “La composición de mi cuerpo está determinada por mis jeans”, dice Sweeney en un segundo video, mientras la cámara se enfoca en su escote. “¡Oye, los ojos aquí arriba!”, agrega con una sonrisa pícara. A continuación, un eslogan de un tamaño imposible de ignorar domina la pantalla: “Sydney Sweeney tiene unos jeans geniales” (o… una genética genial, en el doble sentido).
Sin embargo, el clip que realmente levantó las cejas del público fue aquel donde la actriz aseguraba: “Los jeans se transmiten de padres a hijos y, a menudo, determinan rasgos como el color del cabello, la personalidad e incluso el color de los ojos”. Las redes no tardaron en acusar a la marca de promover ideas eugenésicas, especialmente al asociar la imagen de una mujer rubia de ojos azules como “buenos genes”. El escándalo llegó a tal magnitud que, Doja Cat, la estrella de pop estadounidense, parodió el guión del anuncio, acumulando millones de vistas en TikTok en tan solo unas pocas horas. A causa de tanta presión, la marca finalmente eliminó la mayoría de los videos de sus cuentas oficiales.
¿Un homenaje a Calvin Klein Jeans?
Por otro lado, muchos compararon la publicidad –incluso ha sido nombrada un homenaje directo– al infame comercial de Brooke Shields para Calvin Klein Jeans en los 80, donde la entonces adolescente de 15 años había sido sexualizada mientras luchaba por ponerse unos jeans sobre su pijama de seda, acostada. “Creo que se daba por sentado que yo era mucho más experta de lo que realmente era. Era virgen y seguí siéndolo para siempre después de eso”, confesó Shields en 2021 con Vogue.
El panorama ha cambiado mucho desde los 80, y que una mujer rubia de ojos azules sea el ejemplar de una “gran genética” es un concepto que pudo replantearse para evitar polémicas. Aunque “no existe la mala publicidad”, quizá esta no sea la viralización que American Eagle esperaba. ¿Se han equivocado, o simplemente Sydney Sweeney solo tiene unos pantalones geniales?


