Reynols: la banda argentina en la tapa de The Wire y de gira por Japón… sin músicos

El inclasificable trío cumple treinta años, aparece en la portada de abril de la prestigiosa publicación músical y gira con una muestra retrospectiva por seis ciudades japonesas

Por  JORGE LUIS FERNÁNDEZ

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en email
Alan Courtis, Miguel Tomasín y Roberto Conlazo.

Nikinoto

Nadie es profeta en su tierra, según reza el eslogan. Sin embargo, gracias a la globalidad el trío argentino Reynols –que este 2022 cumple treinta años, con más de 150 discos en todos los formatos– no necesitó exiliarse para ganar reconocimiento fuera de su país. Más conocidos aquí como excéntricos (en parte debido a la inclusión de Miguel Tomasín, un baterista con síndrome de Down), los guitarristas Alan Courtis y Roberto Conlazo armaron una estrategia de grabaciones conceptuales lindando con el humor absurdo (una “sinfonía” de pollos entrerrianos y una duchampiana cajita de CD vacía fueron sus primeros “hits”) que conquistó a la escena internacional de música experimental. Tanto es así que, para su edición de este mes, habiendo reseñado todos sus discos en los últimos 23 años, la prestigiosa revista inglesa The Wire, ateneo máximo en lo referido a aventuras musicales, los premió con algo más preciado para ellos que un Grammy: una nota de tapa.

Los argentinos Reynols, en la tapa de The Wire, referente en el mundo de la música experimental

“Nos mandaron un mail diciendo que querían hacer a big interview”, cuenta Courtis a Rolling Stone sobre el origen de la nota. Los remitentes fueron Derek Walmsley, el actual editor, y el jefe de redacción, Tony Herrington, uno de los máximos responsables de la revista desde hace casi tres décadas. “Tony es un entusiasta de nuestro trabajo y siempre nos apoyó. Dos meses antes de salir un disco, siempre le enviamos el máster”.

Reynols tiene actualmente varios proyectos. La semana próxima se edita Tolin Asumer, un disco de estilo más rockero, en un emprendimiento conjunto de dos sellos norteamericanos. Y también está Acid Mothers Reynolds Vol. 2, una nueva colaboración con el grupo japonés Acid Mothers Temple, grabado en 36 canales y lanzado este año en Inglaterra. “Estuvimos dos semanas haciendo la nota; habrán sido seis o siete entrevistas que Emily (Pothast, la periodista firmante) realizó por Zoom”, cuenta Courtis. “En la nota, ella destaca la palabra vortex (vorágine), porque cuando le contábamos todo lo que hacíamos abría los ojos”, agrega Courtis. “Es que son muchas cosas”.

Un episodio clave en la carrera del grupo fue la visita en 1994 de la acordeonista Pauline Oliveros, pionera de la escucha profunda (deep listening) como instancia creativa. La norteamericana realizó un workshop y al terminar, Courtis, Conlazo y el ex Reynols Christian Dergarabedian, tres jóvenes por ella desconocidos, la despidieron con una fanfarria en instrumentos de viento que no sabían tocar. Gratamente sorprendida, la norteamericana los adoptó como discípulos de un viaje que acabó con su muerte en 2017, y cuyo primer fruto fue un remix de su actuación, que los argentinos piratearon, sometieron a un proceso de guitarras eléctricas –denominado deep listening heavy metal por Conlazo–, y publicaron en 1999 con el título Pauline Oliveros In The Arms Of Reynols. El CD recaló en las oficinas de The Wire y la curiosidad halló eco en un staff ávido por lo excéntrico y novedoso.  

Parte de la muestra retrospectiva e itinerante sobre Reynols, en Japón

“Con la Wire fue algo automático. En el 2000 empezaron a escribir sobre Reynols y desde entonces no pararon nunca”, dice Conlazo, que suele aludir al grupo en tercera persona. Sobre el timing para ser nota de tapa, Courtis entiende que, junto a las ediciones mencionadas, se acumularon hechos significativos. En 2020 se estrenó un segundo documental, Acid Mothers Reynols. Live And Beyond, dirigido por Alejandro Maly (hijo del fallecido actor Arturo Maly). Un año después, Miguel Tomasín era galardonado con el Henry Viscardi Achievement Award, un premio que honra a “líderes ejemplares en el área de discapacidad que tuvieron un profundo impacto en las vidas de personas con capacidad y defienden sus derechos”. Y finalmente, se editó el largamente demorado Half A Dove In New York, Half A Dove In Buenos Aires, una histórica colaboración online entre Reynols (desde Buenos Aires) y Pauline Oliveros (desde Nueva York), que el trío interpretó ante público en el antiguo ICI (Instituto de Cooperación Iberoamericana) porteño, en 1999.

“Fue la primera transmisión vía NetCast hecha en la Argentina, y por esa razón fue anunciada en los diarios”, rememora Courtis con orgullo. “Hoy por hoy, cualquier banda hace streaming; pero en 1999…”, remata con un gesto. “Y se mantuvo inédito hasta ahora”, agrega Conlazo. Los testigos de aquel hecho recuerdan las permanentes caídas en la conexión de una internet que estaba en su infancia. “Como las transmisiones en ese momento eran malísimas, terminó haciéndose una mezcla de los archivos”, dice Courtis. “La conexión iba y venía, pero de todos modos en los dos lugares la música se estaba grabando”, aclara Conlazo.

“Lo que no puedo creer de Reynols es el amor recibe desde otros países”, exclama Roberto, tras mostrar una carta enviada de puño y letra por un fan egipcio en los años noventa. “Por entonces le dije a Alan: después de esto todo es posible”. Y entre lo posible está una muestra itinerante por seis ciudades japonesas que arrancó el 5 de abril y termina el 26 de junio. La Reynols Japan 2022 es básicamente una celebración de los 30 años del grupo en un país donde siempre jugaron de local. Varias celebridades del rock alternativo japonés pasaron por la muestra, que cuenta con pósters, fotos, flyers, proyección de videos, venta de remeras con estampados y hasta un nuevo fanzine. Yoshimi P-We, la baterista del grupo Boredoms, asistió durante la escala en Osaka, y miembros de Acid Mothers Temple confirmaron su presencia más adelante, para presentar el nuevo documental. “Es increíble que Reynols pueda hacer una gira sin banda”, vuelve a exclamar Conlazo. “Pero no hay que olvidar que la conexión con Japón fue también instantánea”.

Las fechas de la «gira» Reynols 2022 por Japón

Siempre listos para una broma conceptual, la última estación de la gira incluye la presentación del que, para entonces, será el último de los últimos discos: Reynols Plays The Audience. Se trata de una obra grabada en vivo en el Malba, en 2019, donde el grupo incitó al público, “a hacer ruidos como si fueran instrumentos”, según Conlazo. Con un formato de 5 pulgadas –el tamaño de un CD–, el disco tendrá el privilegio de ser “el único formato” que le falta al grupo. Y aparte, en pocos meses saldrá un libro de 500 páginas, Reynols: Minecxiología (Dobro Robota), con notas de Pauline Oliveros y el periodista norteamericano Marc Masters.

Con o sin banda, la gira del grupo de rock hecho concepto no tiene fin.