agosto 24, 2022

Recuperen ‘mis’ documentos confidenciales: Trump a sus abogados

El expresidente de Estados Unidos está desesperado por recuperar el trofeo clasificado que se llevó de Mar-a-Lago, y está presionando a su equipo legal en una maniobra de largo alcance para devolverlos

Por  ROLLING STONE

Ilustración fotográfica de Joe Rodriguez. Imágenes utilizadas en la ilustración: Seth Herald/Getty Images; Kevin Mayer (Cajas)/Getty Images

Por Asawin Suebsaeng, Adam Rawnsley

En las semanas que siguieron a la redada del FBI en Mar-a-Lago, el expresidente Donald Trump hizo repetidamente una petición simple pero extraordinaria: quería que sus abogados recuperaran “mis documentos” de las fuerzas del orden federales.

Trump no se refería simplemente a la supuesta cantidad de material entre abogado y cliente que, según insiste, fue recogida por los federales durante la redada, según explican a Rolling Stone dos personas familiarizadas con el asunto. El ex presidente ha estado exigiendo que su equipo encuentre una manera de recuperar “todos” los documentos oficiales a los que Trump se ha referido durante mucho tiempo como “míos”, incluyendo los altamente sensibles y secretos.

Fuentes cercanas a Trump coinciden con expertos legales externos en que una maniobra legal tan amplia sería, en el mejor de los casos, una apuesta arriesgada.  “Odio tener que decírselo al [ex] presidente, pero no creo que vaya a recuperar todos [los] documentos secretos”, dice un asesor de Trump. “Ese barco probablemente haya zarpado”.

Además, varios asesores que han trabajado con Trump desde hace mucho tiempo dicen que no quieren tener absolutamente nada que ver con las ahora infames cajas de documentos, temiendo que cualquier conocimiento de ellos podría invitar a una llamada indeseada a la puerta de los federales. “¿Quién querría recuperar algo de eso? … Si es lo que dicen que es, manténgalos alejados”, dice un segundo asesor.

Aun así, el equipo legal del ex presidente parece estar trabajando para recuperar al menos algunos de los papeles incautados durante el registro federal del 8 de agosto. En los últimos días, el equipo de Trump, dirigido por el ex fiscal federal Evan Corcoran, ha estado preparando discretamente argumentos y estrategias legales adicionales para tratar de recuperar el material que los federales retiraron de la residencia y el club del ex presidente en Florida, como revelan las fuentes. Estas medidas incluyen la redacción de la llamada “Regla 41(g)”, que permite que “una persona agraviada por un registro e incautación ilegal de bienes” pueda “solicitar la devolución de los mismos”, según las Reglas Federales de Procedimiento Penal.

Esta sería una medida de seguimiento a la demanda, presentada el lunes por Trump y sus abogados, que pide el nombramiento de un maestro especial para revisar los materiales de Mar-a-Lago en busca de materiales potencialmente privilegiados. No está claro cuándo los abogados del ex presidente planean presentar una moción posterior, que personas cercanas a Trump esperan que sea más limitada que lo que aparentemente quiere el ex presidente.

“La moción que ya presentó es tan absolutamente terrible, que es difícil contemplar que presente algo aún más agresivo y que tenga aún menos probabilidades de éxito”, dice Ken White, un abogado de defensa criminal y ex fiscal federal.

“Sin embargo”, añadió White, Trump está “básicamente tratando de litigar la cuestión última del caso, que es si tenía derecho a poseer y conservar esas cosas, incluso después de que se le pidiera que las devolviera”». Es muy poco probable que el tribunal acepte esa invitación a litigar eso… Tendría que demostrar que esas cosas fueron tomadas ilegalmente, y, basado en lo que sabemos, eso va a ser muy difícil de probar… Va a tener que hacer algunos argumentos legales muy inusuales, que, si son como la moción que se acaba de presentar, va a ser una subida muy cuesta arriba”.

En la demanda presentada el lunes en la que se solicita el nombramiento de un juez especial, los abogados de Trump señalaron que podría presentarse una moción 41(g). Un maestro especial debería, como argumentaron, proporcionar a los abogados de Trump un inventario más detallado de los artículos tomados de Mar-a-Lago para que “el Presidente pueda evaluar adecuadamente y acogerse a las importantes protecciones de la Regla 41”

El equipo legal de Trump también pidió a la jueza Aileen Cannon que nombrara un maestro especial con un “enfoque imparcial para proporcionar a los abogados de la defensa la información necesaria para apoyar cualquier presentación de la Regla 41(g)”

La jueza Cannon aún no se ha pronunciado sobre esas solicitudes, pero sugirió que tenía algunas preguntas al respecto. En una orden publicada el martes por la tarde, Cannon instruyó a los abogados de Trump para que respondieran a las preguntas sobre si ella tenía siquiera jurisdicción para ofrecer el tipo de alivio que buscan y si conceder sus demandas afectaría el litigio en curso de Trump en otro caso que busca desvelar las pruebas del Departamento de Justicia que apoyan la solicitud de orden de registro.

La posible moción de la Regla 41(g) se produce en medio de una serie de movimientos extraños y, a veces, aparentemente contraproducentes de los aliados de Trump que tratan de defender la conducta del ex mandatario.

La oficina del ex presidente afirmó recientemente que Trump había emitido una llamada “orden permanente” para desclasificar automáticamente cualquier material tomado del Ala Oeste con el fin de facilitar un horario de trabajo flexible para el entonces presidente. Hasta el momento, ningún veterano de la administración Trump se ha presentado para atestiguar la existencia de la orden legalmente cuestionable. Pero ha provocado, como informó Rolling Stone la semana pasada, que los agentes del FBI comiencen a interrogar a los antiguos miembros del Consejo de Seguridad Nacional de Trump sobre si tienen algún recuerdo de dicha orden.

Y en una carta del 10 de mayo, funcionarios del Departamento de Justicia revelaron que Trump se llevó a su residencia de Mar-a-Lago 15 cajas de material clasificado con documentos clasificados “hasta el nivel de Alta Confidencialidad e incluyendo Información Sensible Compartimentada y Programa de Acceso Especial”, además de esos documentos incautados por el FBI. Los Programas de Acceso Especial se encuentran entre los secretos más estrechamente guardados en el gobierno federal que cubren la inteligencia, las operaciones y las tecnologías sensibles y están estrictamente limitados a un número menor de individuos sobre la base de la “necesidad de saber”.

La carta, publicada por el reportero de MAGA (Make America Great Again, o, en su traducción al español, “Hagamos que América vi Elva a ser Grande), John Solomon, apareció en un artículo de Solomon en el que se insinuaba que el presidente Biden había intervenido en los esfuerzos por recuperar los documentos. Pero la correspondencia, enviada a Solomon, a quien Trump designó como su enlace con los Archivos Nacionales, confirmaba que Trump se había llevado los materiales del Programa de Acceso Especial, entre los secretos más sensibles que guarda el gobierno, a su residencia privada después de dejar el cargo.

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