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P&R: Ian Gillan

El vocalista de Deep Purple revela cuál es la canción que menos le gusta de su álbum más exitoso, además de hablar sobre las emociones que experimenta en el escenario, y contarnos una buena historia con Luciano Pavarotti.

Por  RICARDO DURÁN

marzo 19, 2024

Fotografía por Alon Levin. Tomada de deeppurple.com

“No sabemos componer un sencillo”, dice el legendario cantante de Deep Purple, mientras hablamos con él sobre la historia de Machine Head, el álbum que contiene ‘Smoke On The Water’, la canción que ha puesto al quinteto inglés en el corazón de todos los guitarristas del planeta, y en todas las radios del mundo.

Gillan es un tipo simpático y amable, que nos dedicó algunos minutos para hablar sobre este disco, que está siendo relanzado en una nueva edición, cinco décadas después de su aparición.

En medio de sus giras interminables y la grabación de nuevas canciones, con más de 20 álbumes de estudio en su trayectoria, la banda continúa demostrando por qué se le considera una de los pilares en la historia del hard rock y el heavy metal. Estas son las palabras de una leyenda:

Ian, has dicho que para la época en que Deep Purple grabó Machine Head todo encajó, todos los elementos necesarios estaban en su lugar, ¿cómo describirías esos elementos que hicieron posible el álbum?

Para comenzar, en 1969, cuando la banda se juntó, fue algo fascinante porque nunca había conocido tipos como ellos; Jon Lord (teclados) tenía experiencia en composición orquestal y tocando jazz en el órgano Hammond; Ian Paice (batería) tenía su background en swing de big bands; Ritchie Blackmore (guitarra) era un músico de sesión en estudio y el guitarrista más hábil que yo había visto, era absolutamente brillante tocando todo tipo de música; Roger Glover (bajo) tenía mucha experiencia en música folk; y yo tenía experiencia en todo, desde música de iglesia hasta rock & roll, así que había un bagaje muy diverso de influencias individuales.

Roger y yo nos unimos como bajista y cantante, pero también como equipo de composición. Cuando juntas todos estos elementos, de repente las individualidades pierden relevancia y la identidad del grupo se vuelve importante. No obstante, las influencias individuales no se pierden del todo y hacen acto de presencia en la composición de la música.

El primer álbum que hicimos fue Deep Purple in Rock, pero era explosivo, como si dejaran salir a unos chicos al patio de recreo, gritando “soy libre, soy libre”. Pero debido a las restricciones de la industria discográfica de ese tiempo o del negocio musical, tal como era en ese momento, era muy limitante, se esperaba que todo el mundo estuviera en su lugar, y todo era muy agradable, hasta que llegamos nosotros y unos cuantos otros. Empezamos a gritar y todo fue muy emocionante.

Pero, volviendo a las influencias, cuando terminamos Deep Purple in Rock, hicimos otro álbum llamado Fireball, que nos permitió mostrar el otro lado u otro elemento, otra faceta de esas influencias de las que hablaba, y en este caso eran más funky y blueseras. Entonces llegamos a Machine Head y tú mencionabas lo de la reunión de todos los elementos. Y bueno, fue una progresión natural desde esos dos primeros álbumes. Creo que, sin pensarlo, sin planearlo o trabajarlo, fue simplemente normal, y creo que llegó a través de la experiencia.

Estábamos escribiendo un tercer álbum, y estábamos en un lugar que reunió todo eso; estábamos rodeados por el caos, nos mudamos a otro lugar, nos echaron de ese otro lugar, y nos mudamos a un tercer lugar, así que tuvimos muy poco tiempo para hacer el disco.

La emoción nos empujaba, y trabajamos a contrarreloj para tener todo listo, porque teníamos que salir en pocos días. De hecho, ‘Smoke on the Water’ fue escrita el último día, reutilizando la pista de una prueba de sonido, porque no teníamos tiempo para escribir otra canción. Esas historias son bastante conocidas, pero para contestarte la pregunta, todo se juntó en ese momento, y fue una especie de… ¿cuál sería la palabra? Serendipia, supongo, de todos esos elementos físicos y químicos. Todo era perfecto, aunque fue extraordinariamente tenso y desafiante, pero funcionó porque lo estábamos intentando juntos.

¿Alguna vez pensaste que Deep Purple seguiría tocando después de 50 años?

No lo pensé, ni siquiera imaginé que estaríamos tocando tres años después, mucho menos 50. No pienso en esas cosas. Uno no piensa en las consecuencias, ni siquiera cuando eres niño, y cuando lo haces ya es demasiado tarde. Así que no, nunca pensamos en las consecuencias, solo pensábamos en el hoy y quizá la siguiente semana. Pienso que es normal en los jóvenes.

La letra de ‘Smoke on the Water’ nació de una experiencia en un concierto de Frank Zappa, y resulta muy curioso que su propio hijo terminara remezclando Machine Head, ahora que Dweezil Zappa lo está haciendo.

Fue una idea bastante buena, y, por cierto, no tenía ni idea de que eso estaba pasando. La banda ha estado muy ocupada girando y grabando este último año. La primera vez que escuché sobre el proyecto, la reedición de Machine Head, fue hace aproximadamente un año, oímos fragmentos y la noticia de nuestra oficina. Pero, en el verano pasado contrataron a Dweezil para hacer la remezcla. Le dije a Roger, “¡Qué idea tan genial, qué gran idea!”, por la conexión, obviamente; y es que la letra de ‘Smoke on the Water’ es la historia biográfica de la creación del álbum, de Machine Head. Y Frank Zappa juega un papel importante en el primer momento, cuando aquel casino se incendia. Era su concierto, habíamos ido a ver el último concierto de la temporada. Así que sí, tener a Dweezil… él es increíble, hizo una mezcla increíble; es genial.

Entonces, no estuviste involucrado en el proceso.

No, no, no; todavía ni siquiera he visto el disco. Nosotros hemos estado trabajando, y esto es un producto del catálogo, un relanzamiento, una remezcla, un reempaquetado, “un retodo”. Y me parece que han hecho un trabajo genial, pero yo no he estado involucrado en lo absoluto.

Ian, la gente no habla mucho de una canción como ‘Never Before’, que hace parte de Machine Head, y me parece una canción maravillosa, ¿qué nos puedes contar sobre ella?

[Risas] Bueno, esa es la que menos nos gusta en la banda.

¿Por qué?

Porque fue algo artificial, el resto de las canciones fueron escritas de la manera habitual, muy natural, con los chicos sentados en un círculo tirando ideas, “Oh, eso es genial, probemos con eso”, “Oh, ese es un gran ritmo”; la manera en la que siempre lo hemos hecho. En el caso de ‘Never Before’, la oficina nos presionó para hacerla, nos decían, “Necesitamos un single”. “¿A qué te refieres? Tenemos dos sencillos: ‘Black Night’ y ‘Strange Kind of Woman’”, pero ellos decían, “Necesitamos otro single”.

No escribimos esas canciones como sencillos, no sabemos qué son las canciones comerciales, solo las escogemos del álbum, no tenemos ni idea. No escribimos así, no pensamos así. No sabemos componer un sencillo. La presión era enorme, así que escribimos esa canción, todo el mundo estaba sentado frunciendo el ceño y muy concentrado. Y te diré algo, [‘Never Before’] fue pura artesanía. Estaba muy orgulloso de los chicos cuando se nos ocurrió esta canción porque estaba bien hecha, pero no era arte. Esa es mi opinión. De hecho, cuando salió el álbum, como no nos gustaba mucho la canción, le dimos un título diferente interno en la banda, un título secreto: ‘Never Again’ [Risas].

[Risas] Eso es genial. ¿Cuál es tu canción favorita de Machine Head? Si esa es la que menos te gusta…

Sí, definitivamente esa es la que menos me gusta. No me desagrada, pero, para mí, no se destaca. Es un poco forzada, no es muy representativa de Deep Purple, pero es una buena canción. En fin, no tengo una favorita, me gustan todas, me gustan algunas más que otras. Y si me preguntas el viernes, te daría una respuesta diferente a la que te daría ahora, pero diría que mi favorita en este momento es ‘Maybe I’m a Leo’.

Hay un video famoso que circula en Internet, en el que Ritchie Blackmore dice que el riff de ‘Smoke on the Water’ vienen de unas variaciones sobre la Sinfonía n.°5 de Beethoven, ¿estaba bromeando? ¿Cómo recuerdas el origen de ese riff?

¿Qué fue lo que dijo?

Ritchie dijo que los riffs de ‘Smoke on the Water’ vienen de la Sinfonía n.°5 de Beethoven tocada al revés. ¿No lo has visto?

No lo he visto. Son notas clásicas de blues [tararea el riff de ‘Smoke on the Water’ y otros más de blues]. Ritchie a veces dice cosas increíbles, ¿no?

[Risas] Sí.

[Risas] Eso es más interesante que lo que yo acabo de decir.

¿No sabías que Ritchie había dicho eso?

No.

Muy bien, pero, ¿cómo recuerdas el estado de ánimo de la banda durante las grabaciones de Machine Head?

Era estupendo, había una buena atmosfera, muy profesional, muy seria en todo momento. Más seria de lo usual debido a la presión. Pero los recuerdo a todos de buen humor, aunque serios; estábamos trabajando duro.

Ian, ¿qué pasa por tu cabeza cuando tocas en vivo? Cuando comienzas el show con ‘Highway Star’…

Bueno, intento que la adrenalina no se me acabe muy rápido. Mantengo la calma, pero, cuando empieza, estoy detrás de la batería, y al salir al escenario siento la adrenalina en mis venas, en mi piel, y cuando empiezo a cantar es uno de los mejores momentos, porque sabes que el público está cantando y es muy emocionante. Es realmente emocionante, porque es un momento que compartimos. Es decir, piensas que todos esos años vividos se juntan en uno, pero es justo aquí, justo ahora, justo en este momento cuando cobra vida la canción, el ahora. Es brillante.

Y ¿qué sientes hacia el final del show, cuando cantas ‘Smoke on the Water’?

Bueno, ‘Smoke’ no está al final, está justo antes del encore, donde tocamos un par de canciones más [‘Hush’ y ‘Black Night’]. Pero, para mí, ‘Smoke’… [carraspea y suspira] ¿cómo explicarlo?

¿Quieres saber algo? Pavarotti una vez me dijo: “Ian, te he escuchado cantar ‘Smoke on the Water’ seis o siete veces, y cada vez ha sido diferente. Siento tanta envidia, te envidio. Algunas noches impulsas la canción, en otras te relajas, en otras tonteas con la letra un poco. Si yo lo hiciera con alguna de mis arias famosos y cambiara la interpretación original, me crucificarían. Los críticos y los aficionados me crucificarían. Tienes mucha suerte, te envidio”.

Entonces, para ese punto, lo que dijo es cierto, sí tengo mucha suerte de poder cantarla como si fuera una canción nueva todas las noches, porque todos aman esta historia, todos adoran la canción, todos aman el ritmo. ¡Así que sí, hagámosla [Risas], es increíble, es fantástica! Cada canción pertenece a la audiencia de la noche, y de solo esa noche. No son las sobras de ayer, siempre está caliente y se sirve fresca cada noche.