Fue a principios de la década de 2010 cuando los caminos de Paul Armand-Delille (Polo) y Alexandre Grynszpan (Pan) se entrelazaron para dar origen a una de las duplas francesas más influyentes de la escena electrónica: Polo & Pan.
Tras debutar con su primer EP Rivolta en 2013, Polo & Pan ha cautivado a una audiencia global con su habilidad para crear atmósferas envolventes y etéreas. Su música, una fusión potente de géneros que abarca desde la electrónica hasta el pop francés, se enriquece con sonidos del mundo, transportando a los oyentes a paisajes imaginarios. Desde su aclamado Caravelle (2017), certificado con oro, hasta el hipnótico Cyclorama (2021), el dúo ha seguido expandiendo su propuesta sonora, llevando su música a nuevos horizontes.
De esta manera, Polo & Pan está listo para desafiar los límites de su creatividad con su ambicioso lanzamiento, 22:22. En una entrevista con ROLLING STONE en Español, Paul reflexiona sobre el proceso de elaboración del álbum, la evolución artística del dúo, la conexión con su público y mucho más.

A diferencia de sus trabajos anteriores, inspirados en conceptos concretos como el viaje hacia nuevos espacios (Caravelle) o la percepción del tiempo (Cyclorama), 22:22 no sigue una narrativa central. “Todo el álbum se creó de forma más intuitiva”, explica Paul, quien considera la elección del título un guiño a la casualidad creativa. “Simplemente fue algo que nos gustó. Una de las canciones se llamaba ‘22:23’, y de ahí surgió la idea de jugar con 22:22, 2:2, los espejos y la canción ‘The Mirror’. Pensamos: ‘Bueno, todo esto encaja’”.
Sin embargo, el número pronto se convirtió en el título perfecto del álbum, encapsulando su esencia y simbolismo. “Hay algo especial en la dualidad y en los números espejo. En numerología, 22:22 es un número muy mágico, con un profundo significado de trascendencia”, añade.
Inspirado en los sonidos del house, la música disco y el pop, su nueva entrega funciona como un viaje a través de un universo onírico, al ritmo de riffs juguetones, melodías suaves y ritmos alegres capaces de hacer bailar a más de uno. Para Paul, 22:22 se presenta como una obra mística que ofrece una mirada al pensamiento inconsciente de la dupla. “Esto no se trata de algo en específico. Por eso digo que tal vez se trata del inconsciente, como si hubiera algo más espontáneo y natural en nuestro proceso”, menciona.

Con más de 10 años de experiencia, el álbum no solo refleja su madurez artística, sino que también se erige como un espacio para la innovación libre y dinámica. Durante su elaboración, Polo recuerda que decidieron transformar su espacio de trabajo con el objetivo de hacer el proceso mucho más eficiente y fluido. Junto con su asistente Nico, a quien considera una pieza clave en la producción, crearon dos estudios pequeños alrededor de una gran sala principal, donde almacenaron los instrumentos utilizados en las grabaciones.
“Estábamos jugando mucho más con instrumentos que con computadoras. No estábamos usando tanto el mouse”, menciona. “Entonces, nos aseguramos de tener cientos de instrumentos y efectos conectados para que estuvieran listos todo el tiempo y pudieran ser grabados en un segundo”
El proceso de producción, añade Paul, fue tan rápido como el de una computadora: “Es como usar un plugin, pero en lugar de eso, tienes todos los instrumentos reales. A eso queríamos llegar realmente”.
Un factor clave en esta nueva etapa de Polo & Pan son sus poderosas colaboraciones, y 22:22 no es la excepción. El artista destaca que, en comparación con los años previos, las colaboraciones en este disco fueron diferentes debido a las restricciones impuestas durante la pandemia de COVID-19. “Durante ese tiempo, realmente no podíamos estar con personas, ya que estuvo prohibido por bastante tiempo, lo cual tuvo un impacto en todos”, explica. “Fue agradable finalmente colaborar con personas reales y no solo hacerlo por correo electrónico”.
En 2024, los artistas franceses lanzaron el primer sencillo del álbum, ‘Nenuphar’, grabado en la Ciudad de México junto al colectivo femenino mexicano I.M. Yoni. Posteriormente, revelaron Disco Nap, tema que nació de una colaboración con Joseph Mount, líder de la banda inglesa Metronomy. Según Polo, la conexión con Mount surgió de forma espontánea: tras conocerse en París y pasar unos días juntos, decidieron aventurarse al estudio. “En el primer día, hicimos una canción que luego descartamos. Al día siguiente, decidimos hacer algo diferente que terminó siendo ‘Disco Nap’”, recuerda. “En solo 4 horas, casi toda la canción estuvo lista. El 90% ya estaba hecho”.
Sin embargo, el proceso no terminó ahí. La producción se extendió durante dos meses más, hasta que Mount regresó a Francia para reescribir la letra y grabar las vocales. “Estamos realmente contentos de haber hecho eso porque la canción mejoró muchísimo en ese momento. Tres días de colaboración con este tipo y es genial. No es un artista que necesite hacer cientos de cosas, cuando sabe, sabe”, afirma.
Además, Paul mencionó otra colaboración destacada: ‘Petite Etoile’, con la participación de Beth Ditto, que no estuvo exenta de desafíos. “Se suponía que íbamos a terminar el álbum el día que ella llegó al estudio, así que eso fue un poco estresante”, explica.
De acuerdo con el productor, Ditto tiene un proceso único, en el que improvisó durante tres horas sobre el instrumental que le pusieron en bucle. “Simplemente fluye y se adentra en su mundo creativo. Lo que le resulta difícil es cuando le pides cosas, como: ‘¿Puedes rehacer esto?’”, señala. Para agilizar el proceso, el dúo decidió grabarla y luego seleccionar sus partes favoritas. Después, Paul escribió la letra y, por la tarde, la tuvieron nuevamente en el estudio. “Ella lo manejó, lo aceptó. Dijo: ‘Está bien, no creo que esto esté bien, pero lo haré por ustedes’. No era parte de su proceso, pero como no teníamos tiempo, no tuvimos más opción que forzarla a ser muy eficiente”, narra.
Sin embargo, pese al éxito de sus presentaciones, confiesa que le cuesta conectar emocionalmente con su música inmediatamente después de terminar un álbum. “Cuando termino un álbum, ya no me gusta. No entiendo las canciones. Trabajo mucho y luego me canso de ellas. Pienso: ‘¿Por qué alguien querría escuchar esto?’”, reflexiona. “Necesito algo de espacio para volver a disfrutarlo. Estoy comenzando a llegar a ese punto con este álbum, pero aún es difícil saber exactamente qué decir porque no tengo una conexión emocional clara con lo que hice”.
Para él, la clave para redescubrir sus propias creaciones radica en la conexión y proceso colaborativo con su audiencia. “Al final, hago lo que puedo con una canción y luego la audiencia la hace suya”, destaca, antes de bromear: “Ustedes díganme qué es”.
En su búsqueda por reinventar algunas de sus piezas más queridas, Polo & Pan ha experimentado con re-ediciones y remixes durante su gira. “Aún estamos trabajando en el proceso”, comenta Paul. “Fuimos a ver el show de Justice y otros, y ellos hicieron muchos arreglos en su música. Nuestro mánager nos dijo: ‘Tienen que hacer esto, les encantó’, pero no funcionó para nosotros. No es lo que estamos haciendo en este momento”.
Aunque probaron nuevos enfoques, descubrieron que sus seguidores aún prefieren que ciertos temas se mantengan fieles a su esencia. “Todavía disfrutamos tocar ‘Canopée’ y otras, pero no creo que la gente quiera que las cambiemos demasiado. Las aprecian tal como son”, explica. “Si las alteramos, tiene que ser con mucho cuidado. Es demasiado trabajo hacer un álbum, añadir nuevas canciones al show y replantear los éxitos. No tenemos tiempo para todo eso”.
El dúo es conocido por ofrecer una experiencia sensorial completa en sus presentaciones, donde la energía del público crea una atmósfera única. Su reciente show en La Riviera de Madrid, el 11 de febrero, fue un claro ejemplo de esta magia. “Fue genial. Era nuestro primer show. Nada funcionaba el último día de preparación, pero al subir al escenario, todo salió perfecto y el público fue increíble”, recuerda Polo. “Pensé: ‘Wow, este es un gran show en vivo’”.
Según él, pese a su inclinación por el trabajo en el estudio, espectáculos como estos le han permitido redescubrir el placer de tocar en vivo. “Alex y yo somos como el Ying y el Yang. A él le encantan los shows, y yo soy más de estudio”, admite. “Pero con las nuevas canciones, estoy disfrutando mucho más la gira que antes. Hay un equilibrio al presentarse en vivo: tienes que sentirte bien con lo que haces, no solo para la audiencia, sino también para ti mismo. He encontrado ese punto dulce en esta gira, y creo que la gente lo percibe”.
22:22, disponible en todas las plataformas, marca un nuevo hito en la evolución y crecimiento de Polo & Pan. Con una trayectoria llena de aprendizajes y grandes éxitos globales, el dúo continúa consolidando su posición como pioneros musicales, siempre guiados por su increíble sensibilidad artística. Tal como menciona Paul Armand-Delille: “Llevamos más de 10 años en esto. Hemos evolucionado como personas diferentes, y eso también se refleja en nuestra música”.
Sin duda, queda mucho por descubrir en su universo durante esta nueva etapa del dúo, marcada por un enfoque instintivo e inconsciente. “Nosotros estamos tomando un camino diferente. Nunca habíamos trabajado de esta manera, y fue una experiencia divertida explorarlo”, concluye Paul.


