Peter Hook: Revivir al fantasma que inspiró al legado musical

Peter Hook y los años dorados de Joy Division

Por  ROLLING STONE

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Stefan Bollmann

EXTRAÍDO DE RS137, OCTUBRE 2014

“¡Estoy ensayando! Márcame en 15 minutos», dice Peter Hook mientras del otro lado del teléfono se escuchan guitarrazos de fondo. Casi una hora después, el ex bajista de Joy Division responde con una voz amable: “Disculpa la interrupción. Estaba ensayando una nueva canción llamada ‘Disorder’», bromea mientras tararea una parte del intro y confiesa que la línea de bajo aún le heriza la piel. A casi 35 años del lanzamiento del Unknown Pleasures, Hook aún se siente nervioso al subir al escenario, “hay líneas de bajo que aún me asustan, hay mucho misterio y mucha oscuridad detrás de algunas canciones», explica emocionado.  

Peter Hook & The Light –banda en la que lo acompaña su hijo Jack Bates en el bajo– han estado de gira durante los recientes meses por gran parte de Europa haciendo valer el legado que Joy Division, en su corta trayectoria, logró heredar a la música de hoy en día. Hook y compañía regresaron a la ciudad de México para hacer sonar por completo los discos Unknown Pleasures y Closer,  en una noche de Día de Muertos donde serán teloneados por sí mismos con los clásicos de su ex banda, New Order.

Cuando se editó el primer disco de New Order, Unknown Pleasures, tú sólo tenías 22 años. ¿Qué recuerdas del Peter Hook de aquella época?

Es curioso, mi hijo tiene casi la misma edad que yo cuando salió ese disco. Puedo verme en él y eso me trae muchos recuerdos. A los 23 o 24 años lancé mi segundo disco, Closer, y después tuve que formar otra banda. Es una cronología muy extraña, pero recordando la inocencia y oscuridad que teníamos en Joy Division, fue una época donde había equidad. Todos los músicos aportábamos algo, amaba ese balance porque en New Order fue más complicado. A todos les importaba lo que opinabas y era mucho más fácil tener una banda.

En Unknown Pleasures: Inside Joy Division hablas de una banda completamente distinta a la que podríamos haber imaginado con discos  tan oscuros y densos como Closer.

En The Light celebramos la epoca de Joy Division, sobre todo la parte del “joy” (diversión).  La gente escucha los discos y crea una imagen de la banda a partir de la oscuridad de sus canciones. Muchos creen conocer la vida de Joy Division por sus discos, pero la vida de la banda fue muy diferente a lo que podían escuchar en las canciones. Cuando escucho los discos recuerdo a un puñado de chicos adictos a la música, que disfrutaban hacer música y salir al escenario. La maravillosa producción de Martin Hannett, que aunque no escribió las canciones, logró hacer un maravilloso trabajo que sigue siendo perfecto hasta el día de hoy. Pero ahora The Light, mi banda, es muy intusiasta y es muy fácil tocar con ellos. Desearía que así fuera con otros grupos (risas).

¿No te parece extraño tocar canciones que fueron creadas con otros músicos, ahora en versión de The Light?

Cuando formé a The Light en 2010, Bernard (Sumner) y Stephen (Morris) no eran mis amigos. Eran terribles enemigos. Bueno, siguen siendo mis enemigos. Así que decidí mandar todo a la mierda y rodearme de los que sí eran mis amigos, como los de Monaco. Cuando estábamos en Factory, mi viejo club, todo era celebración, nos divertía todo lo que hacíamos, pero cuando New Order decidió salir de gira sin mí, dije: “¡Al diablo, haré lo mismo!”. Entiendo el éxito de New Order, pero poca gente conoce el legado de Joy Division y no comprenden que sin esta banda, New Order no tendría el éxito internacional que tiene. Decidí que en vez de pelearme por New Order, me concentraría en Joy Division, y es que son casi 40 años de historia musical; hoy en día hay miles y miles de bandas que nos toman con su influencia musical. Con The Light hacemos que el fantasma de Joy Division se haga presente junto con su legado. En New Order, Bernard y Stephen no querían tocar las viejas canciones, siempre tenían el mismo set, una y otra vez. El set que tocamos en 2005, es el mismo que tocamos desde 1995, y eso me frustraba. Es como si le dieran la espalda a todas esas canciones que nos hicieron historia, lo cual es muy triste. La gente disfruta de las viejas canciones, incluso los más jóvenes.

¿Extrañas a Bernard y Stephen?, ¿Extrañas el grupo que solían ser?

¿Debería extrañarlos?

Tal vez no, pero hay mucha melancolía cuando hablas de ellos en su etapa de Joy Division.

El problema con New Order fue la forma en la que formamos la banda. Se apropiaron del grupo y de la música sin preguntarme, me ofrecieron solo un pequeño porcentaje del trabajo que hacíamos, lo cual era injusto. Se negaron a hablar conmigo y no quisieron llegar a un acuerdo. Es como cualquier divorcio, tuvimos que decidir lo que era mejor para la música. Es muy triste que gente con la que creaste increíble música y generaste años y años de historia, ahora no puedas ni hablar. Siento que tengo que ser político con la música, es una pena lo que sucede y es injustificable.

Hablabas de la época de Factory, cuando solías de gira con grupos como Buzzcocks  e ibas a conciertos de Sex Pistols. ¿Crees que hoy en día tenemos íconos del rock?

Sí, tenemos a U2 y su maravilloso disco, The Joshua Tree. The Edge y Bono aún se sienten orgullosos haciendo música, los prefiero a Muse, que ya son muy populares. Son bandas grandes, pero a veces eso no hace la música. Arctic Monkeys por ejemplo hacen muchas cosas que solíamos hacer nosotros, pero la diferencia es que ellos se presentan ante 300 mil personas, y nosotros tocábamos solo para 300. Hoy en día es más masivo, puedes ver lo popular que puedes ser con una chamarra negra, porque ellos tienen una razón de ser.


Tu último concierto en México duró poco más de tres horas. ¿Cuántas canciones extras estás preparando para este nuevo show?

Ensayamos casi 60 canciones para cada gira. En esta ocasión seremos nuestra propia banda abridora con canciones de New Order. Estoy sorprendido de que a mi edad aún puedo hacerlo y de que la gente resiste las tres horas bailando.

Escucha New Order’s Technique and Republic. Live at The Electric Ballroom: