ONErpm cumple 15 años y redefine el mapa musical latinoamericano

Con una red global, una plataforma tecnológica potente y una filosofía de trabajo centrada en la independencia, ONErpm se consolida como una de las compañías más influyentes de la industria musical en la región.

junio 25, 2025

Cortesía ONErpm

En lugar de replicar el modelo vertical de los grandes sellos, la empresa ha apostado por la descentralización, la cercanía con el talento local y el desarrollo sostenible de carreras artísticas. Desde su llegada a América Latina, ha marcado una diferencia tangible para miles de músicos que hoy encuentran en ONErpm un aliado real para crecer desde sus territorios hacia el mundo.

Con oficinas en más de 21 países y un equipo distribuido estratégicamente en ciudades clave —de São Paulo a Ciudad de México, de Bogotá a Nueva York—, ONErpm ha sabido combinar la cercanía con el talento local con una plataforma tecnológica de primer nivel, que le permite ofrecer servicios de distribución, marketing, desarrollo artístico y monetización con un nivel de personalización que otros sellos simplemente no pueden replicar.

Un modelo que nació del activismo

La historia de ONErpm arranca mucho antes de que el término “distribuidora digital” se volviera parte del léxico de cualquier artista independiente. Emmanuel Zunz, su fundador y actual CEO, comenzó su carrera en la música con Verge Records, un sello con vocación social que destinaba parte de sus ingresos a proyectos comunitarios. Pero pronto se dio cuenta de que, para lograr un impacto duradero, debía sumar tecnología al corazón del negocio.

Así nació ONErpm, con la convicción de que los artistas de países en desarrollo no solo merecen las mismas oportunidades que los del mainstream anglo, sino que también necesitan modelos pensados para sus realidades. “La idea siempre fue construir un círculo virtuoso: lanzar música, generar ingresos y devolver valor a las comunidades”, dice Zunz. “Y aunque Verge no fue sostenible financieramente, me dejó claro que la tecnología era el camino”.

Tecnología y descentralización: las claves del modelo

Lejos de los rascacielos corporativos, ONErpm optó por una estructura descentralizada que permite operar con agilidad y eficiencia. En lugar de una sede única con cientos de empleados, la compañía cuenta con sedes medianas en cada mercado, lo que facilita la adaptación a las escenas musicales locales y el desarrollo de relaciones cercanas con los artistas.

Pero si la descentralización es su músculo operativo, su tecnología es el cerebro: una plataforma propia que permite a los artistas ver en tiempo real cómo se ejecutan sus campañas, cómo se invierte su dinero y cómo evolucionan sus regalías. Transparencia radical en una industria históricamente opaca.

Otro rasgo distintivo de ONErpm es su enfoque escalonado. “No le prometemos a un artista emergente un trato de superestrella. Le damos las herramientas para que crezca paso a paso”, explica Zunz. Esta filosofía, lejos de sonar conservadora, resulta refrescante en un panorama saturado de promesas vacías.

Emmanuel Sunz.
Cortesía ONErpm

En tiempos en que los majors apuestan al algoritmo y al hit inmediato, ONErpm prefiere construir carreras sostenibles, con estrategias diseñadas por gerentes especializados en cada género. Su red de A&R, marketing y fan engagement opera como un ecosistema articulado, más parecido a un colectivo artístico que a una discográfica tradicional.

Desde la independencia, pero con ambición global

Andrés López, vicepresidente de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica, ha sido una figura clave en el proceso de expansión de ONErpm en la región. Proveniente de sellos tradicionales, su incorporación marcó el paso hacia un modelo más integral y profesional. “Hace 15 años éramos solo una distribuidora. Hoy somos una compañía global, con experiencia en todos los componentes del negocio musical”, afirma.

López destaca que el objetivo último es que los artistas puedan vivir de su arte. “La industria ha cambiado drásticamente en una década. Ser flexibles nos permite adaptarnos, establecer metas claras junto a los artistas y hacerlo con conciencia del mercado”, dice.

El futuro es local (otra vez)

Mirando hacia adelante, ONErpm no busca convertirse en una multinacional homogénea. Al contrario: su apuesta está en la diversificación. “Ya existen plataformas regionales en Asia, África y Brasil que no buscan ser globales. Eso va a seguir creciendo”, anticipa Zunz.

En ese contexto, ONErpm se proyecta como un puente entre lo local y lo global: una empresa que entiende las particularidades de cada escena, pero que opera con la ambición y el músculo tecnológico de una multinacional. Y lo hace con un enfoque boutique, humano, casi artesanal.

En una industria que a menudo privilegia el hype y la inmediatez, ONErpm se mantiene firme en su propósito: acompañar artistas que quieren construir algo que dure. Y eso, en 2025, sigue siendo una declaración radical.

MARTÍN TORO

Editor

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