septiembre 28, 2021

Natalie Imbruglia, un ave fénix surgiendo de las cenizas

'Firebird', su primer material original en más de una década, es el resultado de su pelea contra el bloqueo creativo

Por  GERMÁN RAMÍREZ

Cortesía

Han pasado más de diez años desde que Natalie Imbruglia presentó algún material de su autoría; con Come To Life, su álbum de 2009, la artista se despediría del proceso compositivo para buscar la liberación artística a través de reinterpretaciones de temas de otros músicos. Ahora, Imbruglia regresa con Firebird, un álbum de estudio que la ve luchando contra el bloqueo creativo que la estuvo atormentando estos últimos años.

Platicamos con Natalie Imbruglia acerca de su regreso a la escena musical, las enseñanzas de la maternidad primeriza y la importancia de rodearse de un equipo de excelencia. «Todos estaban abiertos a escuchar las historias que yo quería contar”, menciona la compositora sobre las personas que la acompañaron durante el proceso que vio aflorar a Firebird. “Tuve la fortuna de poder trabajar junto a KT Tunstall, Eg White, Gus Oberg y Albert Hammond Jr. para la creación de los temas del álbum”, explica Natalie. “Fue genial componer junto a este equipo de coescritores, pues aunque puede ser difícil escribir con alguien más, finalmente todos entendieron la narrativa que quería presentar con el álbum”.

Uno de los nombres que más destacan de la lista de colaboradores de este proyecto discográfico es Albert Hammond Jr., guitarrista y compositor de The Strokes que asistió a Natalie para la creación del tema “Maybe It’s Great”. “Siempre me había pedido escribir una canción juntos, pero nunca le había aceptado la propuesta por miedo a mi bloqueo creativo”, explica la artista. “Esta vez yo me acerqué a él. Cuando compones con él es como si hubiera tres voces en el estudio; la suya, la mía y su guitarra”.

El bloqueo creativo es algo que ha atormentado a Natalie Imbruglia desde el inicio de su carrera. La presión por no haber escrito “Torn”, tema por el que se dio a conocer internacionalmente, fue algo que la acompañó durante su trayectoria artística y le impidió encontrar su voz interna. “Sentía que el universo me estaba pidiendo que parara”, menciona entre risas. “Aunque todo esto estaba pasando detrás de escenas, mientras más hablaba de ello peor me sentía. Pero ahora, con este álbum me dejé fluir; todo en la vida se trata de cómo manejas tus problemas y yo me siento agradecida por haber seguido adelante”.

El proceso creativo de Natalie Imbruglia varía de acuerdo con la historia que necesite bajar a notas musicales; dependiendo de la narrativa que se presente en su imaginario, la artista pone manos a la obra de manera diferente. “La mayoría del tiempo escribo desde la experiencia propia”, explica. “He pasado por periodos de mi vida en los que me he encontrado con momentos tan dolorosos y personales que me cuesta demasiado expresarlos, pero eventualmente llega el tiempo en el que esos momentos necesitan ser escritos en canciones”.  Estos momentos también han servido para forjar el carácter de Natalie Imbruglia, pues de acuerdo con ella, “eso es lo mejor de la sabiduría que llega con la edad, finalmente te deja de importar lo que piensen los demás y eso hace todo un poco más fácil”.

Otro factor que impulsó a la compositora a enfrentar su proceso creativo fue el nacimiento de su hijo. La maternidad, que se hace presente a lo largo de las pistas de Firebird, brindó a Natalie una nueva oportunidad en la invención musical. “Yo creo que como [ser mamá] era algo que había esperado por tanto tiempo, cuando finalmente me convertí en madre entré a un espacio demasiado tranquilo”, comenta. “Entré a un estado mental lleno de creatividad y el amor incondicional que me llegó al ser madre influyó demasiado mi composición.

“Convertirte en madre te acerca al amor en una manera especial; un amor más incondicional”, menciona la cantante. “Me ha dado un sentido de paz, balance y perspectiva; por supuesto que inspiró algunas canciones, pero no diré cuáles. Yo soy de la idea de que cada canción puede significar algo único para las personas que las escuchan”.

Una de las canciones que sí tiene un significado muy específico es tema que nombra al álbum y a su vez sirve como cierre para el mismo. “’Firebird’ fue la última canción que escribí para el álbum. Llegó a mí cuando estaba trabajando con Simon Procter, el fotógrafo de la portada del disco, y vi la esencia que tenía la portada”, explica Natalie. “’Firebird’, o el fénix que sale de las cenizas representa fuerza y a la vez fragilidad, dos temas que están muy presentes en el álbum. Tenía que dedicar esta canción a una amiga que perdió la lucha contra el cáncer; sentí que ella me ayudó a escribir la canción, así que también trata de su vuelo al otro mundo”.

Finalmente, Natalie Imbruglia está agradecida consigo misma al ver materializado Firebird después de más de una década lidiando con el bloqueo creativo. “Estoy profundamente orgullosa de este álbum”, expresa. “Los altos y bajos de mi carrera en verdad afectaron mi seguridad, perdí mis agallas. Superarme a mí misma ha sido un viaje increíble, nunca me había divertido tanto creando un álbum”.

Puedes escuchar Firebird, el nuevo álbum de Natalie Imbruglia, aquí.

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