Monsieur Periné, entre el éxito y la consciencia

Catalina García y Santiago Prieto terminan el año más movido de su carrera con un enfoque social y pensando en conquistar nuevos territorios

Por  SANTIAGO DE JESÚS

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Catalina García y la magia sobre la tarima.

Fotografía por Marcello Engi

Lo de Monsieur Periné este año ha sido descomunal. Después de lanzar Encanto tropical en 2018, la banda colombiano se dedicó a promocionar el álbum en este 2019 con la gira más grande de su carrera. La Sombra Tour llevó a Periné a visitar países y festivales de todo el mundo. Pasaron por Perú, Uruguay, Puerto Rico y Canadá antes de emprender una gira por Estados Unidos al mejor estilo de una estrella de rock: en carretera y con su propio bus. 

Luego tocaron en Europa, regresaron para hacer una gira nacional de 11 conciertos (todo un reto para cualquier músico colombiano), le abrieron a Juan Luis Guerra en Nueva York y Miami, tuvieron cuatro shows agotados en el Festival de Jazz de San Francisco, tocaron con la Orquesta Sinfónica de San Francisco (la misma que ha acompañado a Metallica), celebraron el cumpleaños de Bogotá con la Orquesta Filarmónica en el Julio Mario Santo Domingo y se pasaron por la tarima de Rock in Rio, Austin City Limits, Bonnaroo y Lollapalooza Chile.

En medio de ese ajetreo, Periné logró sacar una colaboración con Tokyo Ska Paradise, la legendaria banda japonesa de ska. “Nos encontramos en el Lollapalooza en Chile y desde un poquito antes nos habían manifestado que nos querían invitar a hacer música”, explica Catalina García, vocalista.

Lo curioso es que la relación entre la agrupación y Japón viene desde hace muchos años. Hecho a mano, el primer álbum de la banda, fue editado en tierras niponas, donde ha vendido miles de copias y hasta se encuentra en vinilo. Periné recibe por redes sociales videos de fanáticos japoneses, muchas veces niños, que cantan sus canciones.

La invitación de Tokyo Ska llegó cuando la banda se encontraba en Colombia. “Hay una anécdota bonita y es que yo nunca había tenido la oportunidad de grabar en mi casa. Ya aprovechando que tenemos muchas cosas, construimos y cantamos en el baño, colgamos eso de telas y lo hicimos rápido”, explica la cantante. “Santiago [Prieto, guitarrista] estaba metido en una exposición de arte japonés, y todo se juntó para tener una visión asertiva. A ellos les encantó la idea, les gustó mucho que tuviera una parte en japonés y  una parte en español porque tienen muchos fans latinos”.

Desde ya, Periné tiene en la mira un concierto en Tokio junto a Tokyo Ska. La banda estará celebrando sus tres décadas de carrera con un álbum doble, en el que un disco tendrá algunas de sus canciones más emblemáticas reversionadas con colaboraciones, incluyendo La terminal con el sello del encanto tropical. El cierre de la gira será en la capital japonesa y el grupo colombiano es uno de los invitados.

Después de recorrer medio planeta con su música, Periné regresó a Colombia y a las pocas semanas empezaron las marchas en el país. No hubo tiempo para descansar, y a través de redes sociales, tanto Catalina como Santiago mostraron una posición clara. Y no se quedaron con trinos, sino que salieron a las calles con la gente.

“Yo creo que es necesario y es un momento que hemos esperado, que necesitamos desde hace mucho tiempo”, dice Catalina. “Eso de salir y de defender causas que no son de un político, que no son de un lado, que no son de un color, que no son de un solo discurso, sino que son de la gente”.

Para ella, que fue una de las artistas que más apoyo el movimiento de Un canto por Colombia que culminó en ese multitudinario concierto/festival/manifestación del 8 de diciembre en las calles de Bogotá, esta movilización es fundamental porque invita al diálogo.

“Es que hemos estado reprimidos durante muchas generaciones por la violencia, y no ha habido ni presupuesto, ni voluntad, ni espacios para el diálogo con la ciudadanía. Es un momento para permitirse ese experimento, y creo que, por más que sea angustioso y difícil y doloroso, también está cargado de mucha esperanza. Eso solamente va a poder brillar a través de aprender a escuchar y de aprender a hablar”, explica la cantante.

Santiago, por su parte, valora la unidad que ha florecido en las protestas. “Ha vuelto a nacer esa sociedad civil de barrios, y la unión de artistas también, que a la final demuestra que hay consciencia”, confiesa el guitarrista. “Yo comparto eso de que se está armando esa unión entre la gente, que es lo bonito de todo esto, a pesar de la situación complicada”.

Santiago Prieto con sus seis cuerdas. Fotografía por Marcello Engi

Cada uno, desde sus puntos de vista, intenta encontrarle la vuelta a lo que vive Colombia. Catalina saca su lado más antropológico y profundiza en el discurso del individuo como un ser con derechos, pensamiento crítico y la posibilidad de expresarse.

“Todo ese momento donde se construyó el molde del individuo fue muy importante, y nos permitió hacer una ciudadanía, y tener una multiplicidad de visiones”, explica. “Ahora a nosotros nos corresponde ver cómo vamos a hacer para que ese individuo no acabe con todo. Tenemos que reconciliarnos con la colectividad, y eso nos obliga a ceder, a aprender a escuchar, a perdonar, a encontrar una manera pacífica de expresarnos”.

Su compañero de banda, Santiago, lo ve por otro lado igual de válido. “Siento que a la final el problema está en cada quien, más allá de un ‘yo’ perteneciendo a un ‘nosotros’, que puede ser un barrio o una nación. Es más allá del cacerolazo, porque cuando se toca mucho, llama al hambre, y quizás la vuelta es que cada uno despierte”, reflexiona el guitarrista. “Es la consciencia de la persona ante el cosmos, una vibración de amor, y eso seguramente llega a la comunidad y lleva a despertar. Es que nos tienen dormidos a punta de consumismo, los aparatos, los partidos políticos, esto va más allá”.

Tal vez no haya una sola salida, pero qué importante es que se piensen soluciones y razones. Esa multiplicidad de ideas es lo que hay que tener en cuenta. No es que en Monsieur Periné todos piensen igual, pero se ha convertido en una unión de mentes y almas que ha llevado su música a millones de personas en todo el planeta. Una de las razones, puede ser, es que han sabido complementar sus diferencias. 

Hay dos frases que Catalina y Santiago dijeron por separado durante esta conversación, pero que uniéndolas explican muy bien lo que piensan. Por ahí hay respuestas. “La música siempre nos ha enseñado a volver a conectarnos, a unirnos, a hacer las paces y a entender que hay cosas que están por encima de nuestras narices”, concluye la vocalista. “Se siente ese germen de despertar, que a la final todo se resume en una palabra: consciencia”, cierra el guitarrista.