Diapositiva anterior
Diapositiva siguiente
Diapositiva anterior
Diapositiva siguiente

MARLENA: el power dúo pop

Un sueño que nace al mismo tiempo que su amistad y que ahora se encuentra bajo los reflectores de la escena musical española

Por  VALENTINA VILLAMIL

marzo 21, 2024

Pablo Mas.

Hace unos años, por amigos en común y con una guitarra de por medio, Ana Legazpi y Carolina Moyano se cruzaron sin saber que su vida estaba por tomar un nuevo rumbo. Ahora, poco más de siete años después, las madrileñas se han hecho un nombre como una de las promesas musicales del pop en español.

Con pocas expectativas y mucho desconocimiento sobre la industria musical, Legazpi y Moyano dejaron a un lado sus carreras de Administración de Empresas y Arquitectura, para dar una probada a un nuevo sueño que sólo descubrieron al conocerse. Sus primeros pasos los dieron a lo grande y montadas en un avión, iban rumbo al escenario de The X Factor Italia donde se presentaron por primera vez como un dueto.

Versionando temas como ‘Waves’ de Dean Lewis, ‘Team’ de Lorde, ‘Leave a Light On’ de Tom Walker, entre otros, Legazpi y Moyano tuvieron un momento de realización cuando la pandemia confinó al mundo entero. “O esto lo dejamos así y lo recordamos como una etapa bonita, o nos replanteamos el proyecto”, recuerdan. En este preciso momento nace MARLENA, un dúo femenino que le canta al amor, al desamor, a la feminidad y el empoderamiento.

Con sencillos como ‘RED FLAGS’ o ‘Amor de Verano’, y un álbum en su haber, MARLENA participó en el Benidorm Fest de este año, buscando representar a España en Eurovisión. A pesar de no salir ganadoras, su paso por el certamen fue todo un triunfo, llegando a nuevo público y presentándose en su faceta más brillante y poderosa. Ahora, Legazpi y Moyano tienen su objetivo más que claro y están listas para regresar a los escenarios en su próxima gira por España con algunas fechas completamente agotadas.

Ha pasado un año desde que lanzaron su álbum debut 1000 Primeras Veces. ¿Qué cambió este álbum en el curso de sus carreras?

Ana: Pues yo diría que absolutamente todo. Juntamos los primeros temas que nos lanzaron al panorama musical aquí en España, entre ellos ‘Me Sabe Mal’, ‘Gitana’ y ‘bailamorena’. Es un poco el inicio de nuestra carrera aquí en el país. Así que sí, nos ha cambiado a un 100%.

El álbum está lleno de temas de amor, de empoderamiento, de sexualidad, de fuerza femenina. ¿Cómo definirían ustedes su proyecto?

Carol: Somos dos mujeres que van creciendo y evolucionando personalmente y profesionalmente con canciones que vamos creando a raíz de historias personales. Con esto esperamos que el público que lo escuche se lo pueda llevar a su propio terreno. Es un proyecto muy sincero y también muy empoderado.

¿Qué las inspira?

Ana: Las historias personales. Tal vez no hablamos solo de un corazón roto, sino lo que viene después de esa vivencia. El empoderarte y poder decir “hasta aquí”. El “callar bocas” también es algo que nos encanta, el querer y poder callar bocas haciendo lo que más nos gusta. Y eso es lo que nos mueve, la razón por la que nos dedicamos a lo que nos dedicamos. Podemos hablar de lo que nos gusta o lo que no nos gusta a través de la música y no todo el mundo tiene ese poder, ¿sabes? Es suerte, diría yo.

Han colaborado con artistas tanto emergentes como con trayectoria, sobre todo españoles. ¿Qué aprenden ustedes de esta experiencia? 

Carol: Es una forma de trabajar que nos encanta. Tanto la colaboración a la hora de publicar la canción como colaborar para crear. Algunos de nuestros temas salen de sesiones de composición y aprendemos un montón de otros artistas, compositores y productores. 

Ana: Dar con artistas que no están tan consagrados también me parece algo increíble. El poder dar oportunidad a todo el mundo de ser vistos o escuchados, y que, al mismo tiempo, nos den oportunidad de ser parte de sus trayectorias.

Claro, ser el tipo de personas que ustedes hubieran querido conocer cuando estaban empezando.

Ana: Al final lo que nos gusta es el sonido y el cómo suena. Y si hay un tándem guay entre ambos grupos o ambas personas, pues de aquí pa’ lante.

¿Cómo es un proceso compositivo de MARLENA? ¿Cómo funciona eso?

Carol: Nuestro proceso es muy diferente según la canción o el momento de nuestras carreras y de nuestras vidas. En su gran mayoría es Ana quien compone a partir de una experiencia personal, crea una una melodía y se le da con mucha facilidad. A partir de ahí nos juntamos con algún productor y le damos forma entre todos. Como también hay canciones que nacen de una sesión de composición, que nosotras le llamamos “sesión de terapia” y al final, lo que pasa en ellas, es que todos exponemos un poquito el momento en el que estamos. Y si queremos hablar de un desamor, pues al final se plasma en forma de canción con las ideas de todos y sales de ahí como nuevo.

Hacen catarsis a través de la música y eso hace que las canciones sean mucho más sentidas, con una emoción real.

Ana: Sí, es una mezcla de ideas, de sonidos y de lenguaje musical. De ahí salió ‘RED FLAGS’, por ejemplo. Una canción que al día de hoy es un tema muy bestia para la gente que le encanta. Salió de una sesión terapéutica de composición, donde yo no sabía explicar un sentimiento y a través de las vivencias de todos pudimos sacar este pedazo de letra.

Alberto Van Stokkum

¿Cómo creen que su proyecto les ha hecho evolucionar como personas?

Ana: Nunca pensé que me iba a dedicar a la música. Nunca pensé que iba a poder componer canciones, ni hablar de esto, ni subirme a un escenario. Yo era una persona de lo más introvertida y vergonzosa que os podéis imaginar. Me conocí con Carol y en ese mismo momento todo se unió, todo fluyó y todo cambió.

Carol: No teníamos experiencia alguna, ni nos habíamos visualizado dedicándonos a la música. Todo se da al conocernos y se abre ese lado artístico de nosotras que en ese momento no sabíamos que existía. Poco a poco, con el tiempo, nos hizo ser más seguras de nosotras mismas y de lo que queremos. Tres años después, en 2020, empezamos a componer  nuestras propias canciones después de un largo tiempo de solo estar versionando. Fue como un empujón a confiar más en lo que estábamos creando.

Y el apoyarse la una a la otra, igual de inexpertas en un escenario. 

Ana: El hecho de ser dos lo hacía más llevadero. Si en algún momento colapsaba o entrabas en pánico, te apoyas en la otra. Yo no hubiese dado estos pasos si no hubiese estado con Carol a mi lado y viceversa. 

Carol: Eso es lo mágico del proyecto también.

Según entiendo, antes de la pandemia ustedes tenían otro nombre para el dueto y lo cambiaron a MARLENA. ¿Qué significa este nombre para ustedes?

Ana: A mí siempre me gusta decir que es como el paso de Hannah Montana a Miley Cyrus. Empieza la edad adulta, el momento de componer nuestras propias letras, el dejar de hacer covers, el tomarte en serio sobre todo el proyecto, el querer comer y vivir de ello. Justo como coincidimos con Måneskin en  The X Factor Italia, y fuimos bastante colegas en el programa durante mucho tiempo. Ellos en muchas canciones mencionan a una tal Marlena. Entonces Carol y yo empezamos a buscar qué significaba y para los italianos es como la diosa Venus del empoderamiento femenino y la creatividad. Y dicen que si la mencionas en canciones, pues esa musa o esa persona vendrá por ti. Entonces llamarnos MARLENA también significa que cada tema es una vivencia personal y hay un nombre y apellido detrás de cada canción. Ya sea el nuestro propio o el de alguna mujer. Y en general era mejor que el anterior, era horrible.

Lo busqué y no lo encontré.

Ana: ¡No lo busques! Da igual. Risas

Carol: No renegamos de esa época pero el nombre no nos encanta.

Entonces lo mantendremos secreto.

Ana: Por favor.

Prensa.

¿Cómo fue este periodo de confinamiento para ustedes? ¿Sienten que cambió su visión artística o lo que querían hacer con su música?

Carol: Completamente. Estuvimos en un momento de duda y empezamos a hablar y a decir “o esto lo dejamos así y lo recordamos como una etapa bonita, o nos replanteamos el proyecto”. Ese parón fue lo que nos permitió ser hoy MARLENA, y a partir de la pandemia empezamos a trabajar con nuestro equipo actual. Se juntó todo y fue un punto de inflexión maravilloso, la verdad.

Sé que le estaban apostando a salir vencedoras en el Benidorm del 2024 para representar a España en Eurovisión. Pero al final los planes del destino no eran esos, ¿cómo se sienten?

Ana: Fue una experiencia brutal, pero era un must en nuestra carrera. El poder representar a nuestro país en lo que más nos gusta. 

Carol: Nos dio también mucha fuerza para nuestra canción, ‘Amor de Verano’ y ha estado sonando en las radios de España y ha sumado mucho a nuestra carrera.

De momento sé que están próximas a dar inicio a una nueva gira con varias fechas agotadas. Si mal no estoy, también realizaron una serie de conciertos apenas salió su álbum debut. ¿Cómo se proyectan en vivo ahora en comparación a hace un año?

Ana: Nosotras no somos las únicas que hemos cambiado, nos creemos más el proyecto y hemos sabido llegarle a la gente, pero creo que es más nuestro público quienes nos toman mucho más en serio. Siento que al principio nos veían muy niñas y mi dilema siempre era como “joder, quiero que nos vean como mujeres”. Yo creo que recaerá en el público, pues llenar una rivera o salas de tres mil personas no es fácil. Así que nos vamos con un canto en los dientes, la verdad.

Carol: Ha habido muchísima evolución en cuestión de un año y de una gira a otra. También sobre el escenario yo creo que hay mucha más verdad, porque estamos mucho más seguras de lo que contamos.

¿Tienen algún escenario de ensueño?

Ana: Joder, ¡un montón! Un Coachella o un Lollapalooza en Argentina, Chile o incluso Colombia. Aquí en España un WiZink Center y San Jordi sería brutal. Y algún día lo haremos, no cabe duda.

¿Qué planes hay para el 2024?

Carol: Sí, pues el 2024 está empezando muy bien. Muchos conciertos en muchas ciudades. Y sí que viene nuevo material, especialmente después de verano que llegaremos con otro disco en recopilación de algunas canciones que ya están fuera junto con otras nuevas. Este álbum será el primer disco que tiene un verdadero sentido.