Los secretos del mundo de ensueño de Radiohead

Conoce a profundidad las piezas artísticas que acompañaron los fabulosos discos que dieron inicio al nuevo milenio, Kid A y Amnesiac

Por  SIMON VOZICK-LEVINSON

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en email
Kid A Mnesia: A Bookof Radiohead Artwork- Canongate, $50

THOM YORKE AND STANLEY DONWOOD/CANNONGATE UK

A comienzos de 1999, Radiohead se puso a pensar en qué hacer después del aclamado álbum de 1997, OK Computer. “Sospechábamos mucho de cualquier tipo de éxito que tuviéramos al alejarnos del lugar en donde estábamos, para explorar uno nuevo”, cuenta ahora Thom Yorke.

En el transcurso de dos años, con Kid A de 2000 y Amnesiac de 2001, la banda se aventuró en un universo que iba más allá del rock, acompañados por un mundo lleno de imágenes misteriosas y de ensueño, creadas por Yorke y el artista visual Stanley Donwood. Ahora dan un vistazo al pasado con dos libros de arte, Kid A Mnesia y Fear Stalks the Land!, y una versión reeditada de lujo para ambos álbumes. “Al final, la música y las ilustraciones se convirtieron en algo más trascendente”, dice Yorke. “Algo que acoge una versión del futuro, incluso si es una pesadilla”.


SE ACERCA LA ERA DE HIELO

“Estábamos en una crisis financiera y yo estaba terminando la letra de ‘Idioteque’, así que se convirtieron en la misma cosa”, dice Yorke.

TREEFINGERS

Para este dibujo, Donwood se basó en un extraño árbol que soñó. “En ese entonces tenía sueños muy vividos”, comenta. (Yorke añade: “Cogíamos todo lo que tuviera sentido, y los sueños eran fundamentales
para eso”).

ÉCHALO AL FUEGO

Los colores de este lienzo de Donwood, de 2000, reflejan la influencia de un espectáculo de David Hockney al que la banda asistió el año anterior. “Fue lo primero que hicimos cuando llegamos a París, antes de siquiera empezar a grabar”, comenta Yorke. “Nos voló la cabeza”.

PULK/PULL

Yorke relaciona este dibujo con un perturbador incidente de 1998, cuando fue “golpeado sin razón alguna” por un extraño en su nativa Oxford, Inglaterra.

PERDIDO EN EL MAR

El minotauro de la mitología antigua se convirtió en uno de los temas de la ilustración de Amnesiac. “Uno de los problemas que tenía al escribir música, en especial las letras, era el cómo me relacionaba con mi voz”, explica Yorke. “Sentía que había construido un maldito laberinto y no podía salir”. 

NO ESTOY AQUÍ

Para esta pintura, que fue vendida por 137.500 euros en una subasta, Donwood se basó en una fotografía de un bombardeo en Yugoslavia que vio en un periódico. “Solo era un cuadro con nieve”, dice. “Pero la nieve tenía huellas, cigarrillos, sangre… un acercamiento muy realista a la guerra”.

CLOUD CUCKOO LAND

“Es casi como un cuento de hadas oscuro”, comenta Donwood sobre las montañas de hielo que se ven en esta pintura del 2000. “Era un lugar muy solitario, frío y tranquilo”.