Liam Payne falleció sin un testamento, pero Cheryl Tweedy, su antigua pareja y madre de su hijo, Bear, se ha nombrado como uno de los administradores de su herencia de considerable valor.
De acuerdo a los registros del Reino Unido obtenidos por Rolling Stone, el valor bruto de la herencia de Payne es de £28,594,888 libras (aproximadamente unos 38 millones de dólares), mientras que el valor neto —una vez cubiertas las deudas y los gastos— asciende a £24,279,728 libras (unos 32 millones de dólares). Junto con Tweedy, el abogado de la industria musical, Richard Mark Bray, fue asignado como uno de los administradores de la herencia del ex-miembro de One Direction.
Debido a que Payne falleció sin un testamento, Tweedy y Bray serán responsables por el dinero, propiedad y posesiones de Payne, gran parte de las cuales podrían ponerse en un fideicomiso para Bear. The Guardian señala que las leyes en Inglaterra y Gales estipulan que el cónyuge de una persona, y después sus hijos, tendrán el primer derecho a la herencia si no hay testamento.
Como Rolling Stone ha informado a principios del año en una importante investigación hacia la vida y muerte de Payne, a menudo, el músico era responsable económicamente de quienes le rodeaban tras alcanzar un gran éxito a temprana edad en One Direction. Una fuente cercana a la ex-pareja de Payne, Maya Henry, dijo que Payne sentía “el peso de mantener económicamente a quienes le rodeaban”, especialmente después del éxito medio de su álbum debut de 2019, LP1.
“Tenía que seguir trabajando y ganando dinero, y expresaba sus preocupaciones acerca de sus finanzas y la presión de cuidar a quienes le rodeaban, que se habían acostumbrado a un cierto estilo de vida”, dijo la fuente.
Payne murió el 16 de octubre de 2024, a la edad de 31, después de caerse del balcón de un hotel en Buenos Aires. Murió de múltiples traumatismos y hemorragias provocados por la caída, mientras que un informe toxicológico preliminar que indicaba que tenía alcohol, cocaína y un antidepresivo recetado en su sistema. Autoridades en Argentina concluyeron que, en definitiva, Payne cayó del balcón tras intentar escapar del hotel tras ser encerrado en su cuarto.
No obstante, la fiscalía presentó cargos por homicidio involuntario contra dos trabajadores del hotel y el amigo de Payne, Roger Nores, por su presunta participación en la muerte. Mientras el trío fue finalmente absuelto, dos personas más, acusadas de vender drogas a Payne, se mantienen detenidas a la espera del juicio.


