La última batalla de Jimmy McGill

Termina una precuela que ha tenido todo el sentido del mundo, y seguramente nos invitará a ver nuevamente Breaking Bad

/ Bob Odenkirk, Rhea Seehorn, Jonathan Banks

Por  ALAN SEPINWALL

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GREGLEWIS/AMC/SONYPICTURESTELEVISION

La última temporada de la precuela de Breaking Bad comienza lento en los dos primeros capítulos. Esto sería un problema en la mayoría de series, pero aún más que su antecesor, Better Call Saul ha convertido la paciencia en una virtud adictiva; cuanto más deliberadamente avanza la historia, más exquisita es la agonía.

Han pasado dos años desde que vimos a Jimmy McGill (Bob Odenkirk), Kim Wexler (Rhea Seehorn) y sus amigos, pero solo han pasado unas horas para ellos. La sexta temporada se toma su tiempo, tanto para refrescar la memoria de la audiencia, como para mover las piezas en el tablero para llevarnos hasta el final de la serie. Esto significa otro montaje de Mike (Jonathan Banks) saqueando la casa de alguien en busca de pistas, otra discusión íntima entre Jimmy y Kim, y otro ejemplo de Lalo (Tony Dalton) encantando a sus últimas víctimas hasta la muerte. Pero en ningún momento se siente como si la serie se estuviera repitiendo, a medida que los personajes siguen atravesando grandes cambios. Por ejemplo, los nuevos episodios muestran a Jimmy luchando al invertirse los papeles con Kim, quien ahora parece convertirse en la estafadora despiadada, mientras que él es bueno, preocupado cuando siente que ha ido demasiado lejos.

Jimmy mira al horizonte, Saul viene en camino.
GREGLEWIS/AMC/SONYPICTURESTELEVISION

Incluso a estas alturas del partido, puedes sentir la renuencia de los creadores de Saul, Vince Gilligan y Peter Gould, a dejar que el dulce Jimmy se convierta de una vez por todas en el hueco e inmoral Saul Goodman de Breaking Bad. A lo largo de ambas series se han mostrado, a sí mismos y a sus personajes, totalmente arrinconados, para luego encontrar las rutas de escape más emocionantes. Deberían estar limitados por nuestro conocimiento de lo que les sucede a Saul, Gus y Mike una vez que tienen la desgracia de conocer a Walter White, pero estos episodios se sienten todavía llenos de esperanza. Seguramente se avecinan malos tiempos para todos, pero es difícil no disfrutar de la energía de pasar estos últimos meses en el retorcido universo de Heisenberg.