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La pelota vasca se hace visible

Viviana Serna, una de las protagonistas de la miniserie Las Pelotaris, nos habla sobre un mundo muy conocido para algunos, pero misterioso para otros

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

marzo 17, 2023

Viviana Serna Instagram

La Pelota Vasca es el nombre que se le da a un deporte tradicional del norte de España y suroeste de Francia, que se originó en siglo XIII, en las regiones del País Vasco, La Rioja y Navarra. Generalmente lo juegan dos o cuatro persones, quienes golpean por turnos una pelota contra un muro conocido como frontis y la cancha donde se juega se denomina frontón. Dos de sus variantes se denominan frontenis, trinquete y Jai Alai.

Julio Medem, el prestigioso director de Los amantes del círculo polar y Lucía y el sexo, posee dentro de su filmografía un maravilloso y muy controvertido documental llamado La pelota vasca, la piel contra la piedra, que combina aspectos culturales del País vasco, con el culto al deporte y la violenta situación política que se vivía a causa del enfrentamiento entre la ETA y el grupo antiterrorista de liberación GAL.

Veintitrés años después, la productora MediaPro, presenta para la plataforma Vix+, una coproducción entre España y México llamada Las pelotaris, acerca de Chelo, Idoia e Itzi, tres mujeres que se convierten en famosas jugadoras de la Pelota Vasca en su versión de frontenis, durante la década de los años veinte en el siglo pasado. Las actrices españolas Alex Onieva, Krista Aroca y Eva Rubio, así como la colombiana Viviana Serna, forman parte del elenco principal de esta serie. Hablamos con Viviana Serna, quien encarna a la rebelde Rosa, para que nos cuente sobre la serie y sobre la lucha de estas mujeres para abrirse campo en este deporte.

ROLLING STONE: Yo quisiera comenzar preguntándote por la Pelota Vasca. ¿Cómo llegaste tú, una actriz colombiana, a trabajar en esta serie acerca de un deporte tan ajeno a nuestra cultura?

VIVIANA SERNA: Sí. Este es un deporte muy autóctono de España. Yo no tenía ni idea que era la Pelota Vasca. Es más, cuando leí el nombre del proyecto, yo no entendía sobre qué era. Me parecía como una broma, porque nunca había escuchado la palabra “pelotaris”. Ya casi no se usa. Se usa mucho en España, pero en México y Colombia no es el caso.

Marc Cistaré, el creador de esta serie, es español. Él se enamoró de la historia de las jugadoras de Pelota Vasca y dijo: “Voy a hablar de esto”. Prácticamente no existe o es muy difícil encontrar material en YouTube y en internet acerca de estas mujeres que jugaban a la Pelota Vasca en los años 20. De pronto encuentras documentos acerca de los años 50, pero el caso es que bueno, como tú dices, una colombiana haciendo una historia de Pelota Vasca es rarísimo, pero esos son los regalos de esta profesión. Sin embargo, mi personaje es mexicano. Por esa época, en los años 20, también empezó el auge de la Pelota Vasca en México.

Muchos frontones empezaron a cerrar y a prohibirle a las mujeres jugar en España. Entonces ellas viajaron a otros países. Unas llegaron a México, otras se fueron a Brasil y otras se fueron a Estados Unidos, donde tenían también la oportunidad de jugar, porque en España unos gobiernos restringían a la mujer… ¡en fin! Se realiza el Mundial de Pelota Vasca y entonces ya más gente de todo el planeta empezó como apasionarse por ese deporte, aunque a nosotros como colombianos no.

No nos llegó casi nada. De pronto se juega frontenis o las variables de este tipo de juego con pelota y pared. Pero Pelota Vasca como tal, pues Colombia nada que ver con este deporte. Así que fue algo nuevo para mí, un universo nuevo por descubrir y aprender, porque tuvimos que aprender a jugar Pelota Vasca con precisión.

ROLLING STONE: Quiero que me cuentes sobre sobre tu personaje ¿Qué caracteriza a Rosa?

VIVIANA SERNA: Rosa es una campeona mexicana junto con Chelo, que es el personaje de Zuria Vega. Ellas son muy buenas jugadoras de Pelota Vasca. Estamos en los años 20, más específicamente 1926, en Ciudad de México. Allí somos campeonas y nos va muy bien. Las jugadoras en esa época eran como estrellas de la sociedad. Sin embargo, algunos las juzgaban porque no era un trabajo adecuado para las mujeres. También eran juzgadas por otras mujeres.

El caso es que mi personaje Rosa hace cosas que para su época se consideraban actos de rebeldía. Rosa fuma marihuana, no se ha casado y no le interesa casarse, tiene mil novios, vive sola, es súper independiente. Es un estilo de mujer que rompió el molde de lo que se esperaba de ella en la sociedad de su época. Ella rompe las reglas de lo que le imponía la sociedad en ese momento y eso la se mete en problemas. Es impulsiva y muy valiente. No tiene miedo. Pero también es muy torpe emocionalmente y le falta mucha inteligencia emocional para relacionarse con los hombres. Yo creo que también es como un escudo toda esa rebeldía. Su valentía hace parte de su manera de sobrevivir. Compensa una falta de amor y de cariño de familia. Ella es bastante solitaria pero también es toda una campeona junto con Chelo. Cada personaje tiene una historia muy distinta. Por ejemplo, Chelo está casada, pero vive una relación de maltrato. Itzi, el personaje interpretado por María de Nati, tiene otro dilema…

Nuestro universo es el de la Pelota Vasca, pero esta, en realidad, no es una serie acerca del deporte, sino más bien acerca de la historia de estas mujeres. De cómo tuvieron que armarse. Es de una época en la que se empezó a ver a estos iconos del deporte como referentes para muchas chicas que las admiraban: “¡Yo quiero ser como ella!”

Bueno, ellas no fueron las que empezaron, porque la lucha por la liberación femenina llevó muchísimo tiempo. Pero, curiosamente, es muy difícil enterarse de estas historias, pese a que ya tenemos internet. Justamente de eso se trata Las Pelotaris

ROLLING STONE: Al ver Las Pelotaris, se me vino a la cabeza inmediatamente una película que a mí me causó mucho impacto cuando la vi en los años 90. La protagonizaba Tom Hanks y Madonna y se llamaba Un equipo muy especial. Era sobre un grupo de beisbolistas que estaban empezando a abrirse en un deporte dominado por los hombres…

VIVIANA SERNA: Las Pelotaris tiene mucho que ver con esa lucha contra unos hombres que no quieren admitir que una mujer puede desempeñarse en una labor específica, en este caso, un deporte masculino. El tema con la Pelota Vasca es que ellas en realidad no competían.

En este deporte ellas podían brillar sin problema, porque, de hecho, aquí la lucha no es con ellas como deportistas sino como audiencia, porque a la final, Las Pelotaris para los hombres era algo muy divertido. Ir a ver un partido de mujeres para los hombres se volvió todo un fenómeno cultural, algo tradicional. Los frontones estaban llenos de hombres en las gradas apostándolo todo, la cual es también una actividad muy masculina. Las apuestas eran su pasión y se desahogaban como cuando van a un partido de fútbol. Es exactamente lo mismo.

Por eso las dejaban en paz jugando su frontenis. Había hombres también jugando Pelota Vasca, pero, en específico, este deporte era para la mujer y no pasaba nada. Es decir, no había una batalla entre los sexos como en el fútbol, por ejemplo.

Por lo menos en la serie no vamos a tocar para nada lo de los pelotaris hombres y nos centraremos en su mayoría, que eran mujeres. Es la lucha de ellas contra la sociedad. Las mujeres eran catalogadas como prostitutas por estar jugando como los hombres. Decían que ellas no tenían por qué estar ahí, sino que deberían estar en la casa. Además, estas mujeres eran para los hombres como sus gallitos de pelea. A la final, los hombres eran los que dominaban el negocio, los dueños de los frontones, pues eran hombres los que hacían el dinero. Estos eran hombres a los que les interesaba que ganara esta o la otra, para jugar a su favor. A ellos les interesaban las mujeres podrían como si fueran objetos, sus muñequitas.  Acomodar las fichas es parte del juego. Esto es algo muy parecido a lo que sucede con los luchadores de lucha libre, que son como una especie de sujetos que son manipulados por unos grandes empresarios que hacen con ellos lo que quieren y que los explotan. De alguna manera, esta serie va por ese lado.

¿Sabes? siento que, a la final, el deporte es un negocio. Explotar y exprimir al deportista para satisfacer unos intereses económicos, es algo que ha existido desde siempre. Entonces, estas mujeres no fueron necesariamente explotadas, pero sí fueron totalmente manipuladas a favor de los dueños de los frontones. Yo creo que eso todavía sigue así. Supongo que así también funciona con el fútbol y con muchos deportes, donde los jugadores son fichas y se intercambian como tal.

El conflicto estaría más que en una batalla de los sexos, en unas mujeres que tienen un precio a pagar por su emancipación y liberación. El precio que pagan estas mujeres, sobre todo en esta historia de Las Pelotaris, tieneque ver con sus vidas personales. ¿Cómo hacemos que funcione esto? Soy campeona de Pelota Vasca, pero al mismo tiempo, me quieren quitar a mi hija. Mi marido me pega en las noches y al otro día tengo los moretones, pero tengo que jugar. Estoy madreada, estoy golpeada, pero soy una campeona.

Es sobre cómo poder lograr estos sueños profesionales y querer hacer estas cosas tan difíciles para la época. Cómo combino todo eso con la vida privada y con los dramas diarios que una mujer tiene que enfrentar sí o sí, sobre todo en esa época. Repito: Es sobre cómo estas mujeres que quieren romper el esquema, hacen cosas que no se permitían. Esto sumando el tema de que somos campeonas y estamos en un deporte dominado por hombres. Es sobre cómo estas mujeres están tratando de alcanzar un sueño, pero la balanza se desequilibra y vamos a ver cómo ellas intentan equilibrar esa balanza. Siempre será muy difícil, porque por más que tú le hagas y le hagas, el que te está controlando, no te va a dejar.

Él tiene más poder que tú y es un conflicto que se sigue viviendo en la actualidad.

Cortesía de MediaPro

ROLLING STONE: Para terminar, yo quisiera preguntarte por un fenómeno que he estado percibiendo desde los últimos cinco años y es que el cine y la televisión se están convirtiendo en un universo femenino, lo cual me parece tremendamente refrescante. Me parece que ya era hora de tener esa mirada sobre la mujer desde la mujer y para la mujer. ¿Tú crees que este fenómeno es algo mundial y que se está dando?

VIVIANA SERNA: Yo creo que sí. Estoy pensando en la palabra “mundial”, porque todavía hay muchos lugares donde censuran demasiado. Justo estuve hace un par de años en el Festival de Cine de Antalya viendo como toda esa selección de películas que son tan diferentes a las que hacen en los festivales de este lado del mundo. Estoy hablando del cine iraní y turco. Hablando con las actrices que invitaban, pues el tema de la censura, es algo muy, muy fuerte. Nosotros gozamos con una gran ventaja y, a veces, ni valoramos que podemos contar más libremente ciertas historias.

Yo creo que sí, totalmente. Tienes razón. Estamos en un momento en el que ya se están contando historias que antes era muy difícil contarlas, porque los hombres decían que no interesaban. Ya es momento de que brillen como una canción. Pues, estamos empezando apenas y en unos años veremos qué pasa. Por lo pronto, esta es una época de muy buenas historias femeninas y qué bueno que sea así. Como tú lo dices, es algo refrescante y también necesario. Ahora está pasando con el cine y la televisión como nunca antes. Por ejemplo, lo de Rihanna en el Super Bowl. Nunca antes había cantado en vivo alguien que estuviera embarazada. Ni en el 2023 ni nunca.

Hay muchas historias perdidas y no pueden quedar así. Este es el momento de darle voz a esas historias, no solo de mujeres, sino también de grupos étnicos, de culturas que hemos ignorado. Un ejemplo está en la película Ya no estoy aquí. Esa película me encanta porque nos mostró una historia que no conocíamos, pero que lleva años presente y que tiene que ver con esos grupos de fanáticos de la música colombiana, de la cumbia y el vallenato en Monterrey, México. Yo no sabía sobre eso y hace poco fui a Monterrey. Me invitaron a una fiesta en un barrio a escuchar cumbia y quedé sorprendida.

Qué chévere que sea el momento de contar estas historias, que siempre han estado, pero que nunca se les ha dado oportunidad para que vean la luz. Que se visibilicen. Qué rico, qué bueno y qué chévere, porque eso nos va a abrir los ojos a muchos mundos que no sabíamos que existían. Yo no sabía que existía el mundo de Las pelotaris y cuando fuimos a filmar a San Sebastián -yo nunca había estado allí, por cierto- hay un montón de frontones por todos lados. En todos los barrios los niños juegan con la mano, con pala o con raqueta. La Pelota Vasca es todo un fenómeno cultural y yo no tenía ni idea. Entonces, ¡qué padre que las series y las películas nos muestren todo esto! En últimas, esa es la verdadera función de los medios.

Los medios deben llevarnos a viajar desde donde estemos sentados. Para eso se necesitan historias nuevas y esa es la función del cine y la televisión. Sr la extensión de un ojo, que nos permita ver más allá de lo que podemos ver. Si alguien nunca en su vida ha ido a San Sebastián, que al menos sepa que existe algo allá que se llama la Pelota Vasca y que ha marcado los últimos 150 años de la cultura en el País Vasco, en el sur de Francia y el norte de España. Que existieron y que existen unas mujeres pelotaris y que juegan muy bien a la pelota.

En España hay muchas pelotaris. Ya no hay tantas en México, pero las hay y compiten a nivel mundial. De hecho, una muy buena fue nuestra maestra que ha sido campeona del mundo. Puede que este no sea un deporte tan famoso ni tan concurrido como los que conocemos, pero probablemente con esta serie va a haber un auge y eso me hace feliz. Tú no sabes la felicidad que causó esto cuando se enteraron en España y en Biarritz -estuvimos también firmando allá- La gente estaba feliz y decía: “¡No puede ser que vayan a hacer por fin una historia de nosotros, de las pelotaris!” “mi abuelita fue pelotaris, mi mamá fue pelotaris…”  Estas personas van a jugar a la pelota con los niños en el frontón, pero nunca habían visto su historia en el cine o en la televisión.

ROLLING STONE: Muchas gracias Viviana y mucho éxito con Las Pelotaris.

VIVIANA SERNA: Gracias a ti. Tienes que ver las escenas que filmamos en el zócalo. ¡No, no, no! Mejor dicho, visualmente esta serie es muy linda…

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