La música salvaje de Ácido Pantera

Con un nuevo álbum y una gira de por medio, este trío musical nos cuenta sobre su más reciente entrega y sus planes de seguir creando “la música del futuro”

Por  VALENTINA VILLAMIL

octubre 5, 2023

Daniela Castañeda.

“El punto extremo de la globalización, es poder volver a mirar hacia lo interno y a partir de ahí buscar la originalidad”, dice Diego Sierra, un tercio del ahora trío, Ácido Pantera. Junto a Juan Correal (Juan Por Dios) y Yeyo Vázques, estos tres mosqueteros de la música electrónica tropical han transformado la infinidad de sonidos que mueven a Latinoamérica, al ritmo de sintetizadores y música con máquinas. Pero definir su gran experimento sería un error. Desde samba, hasta merengue y vallenato, esta agrupación ha sabido revivir géneros que resuenan en lo más profundo de Colombia y los han transformado para llevarlo a escenarios de todo el mundo.

En las raíces de Ácido Pantera, encontramos una historia que nace en Bogotá hace seis años, inicialmente engendrada por Juan y Diego. “El proyecto creo que lo empieza Juan haciendo fiestas”, recuerda Diego. “Y haciendo fiestas era una manera de tener el control de lo que suena en toda una noche”.

El proyecto inicial, conocido como La Tostadora, abrió las puertas a la exploración musical de este par de creativos. A pesar de tener la idea en mente, Diego y Juan querían ir más allá. Juntos, comenzaron a forjar una nueva dirección para su música, fusionando géneros folclóricos con elementos electrónicos modernos. “Decidimos empezar Ácido Pantera como un proyecto más enfocado hacia la música folclórica y de raíz”, revela Diego. Así fue cómo la visión de Ácido Pantera dio sus primeros pasos mientras La Tostadora quedaba enterrada bajo tierra.

Así pasaron varios años en los que el proyecto empezaba a caminar por sí solo. Sin embargo,  la pieza final del rompecabezas estaba a punto de caer en su lugar. “Un día los vi tocando, no me aguanté y me subí con ellos. Fue increíble”, recuerda Yeyo Vázques. El músico barranquillero es la tercera pieza de Ácido Pantera. Con experiencias tocando en grupos como  Sidestepper, La Payara y Bomba Estéreo, Vázques nutrió al grupo, en sus propias palabras, con “energía y efusividad”. “Es que yo los veía y decía ‘ahí falto yo’”, añade entre risas.

Daniela Castañeda.

La pandemia llegó y esto supuso una frenada en seco al nuevo capítulo que acababa de comenzar. Pero viendo el otro lado de la moneda, el trío salió con “todas las garras” para dar vida a nueva música y converger su ingenio. Así es como para mayo de 2023 llega Alta Pachanga, el primer álbum de estudio de Ácido Pantera.

Esta entrega encapsula años de trabajo en el que el trío se dedicó a forjar un estilo distintivo, para desembocar en la primera muestra sólida de su propuesta. El nombre le es fiel a la personalidad musical que distingue a Ácido Pantera y nace de una experiencia de conexión entre el público y ellos. “Estábamos en Ecuador cerrando un concierto con la canción ‘Huele a Mariacachafa’, justamente un rémix de Humberto Pernett”, comenta Juan. “Entonces de un momento a otro el público empezó a hacer un pogo en medio de la cumbia y dijimos: ‘Wow. Alta pachanga esto, ¿no?’”.

El álbum representa un viaje musical que busca revitalizar géneros arraigados en la cultura colombiana y latinoamericana, explorando y mezclando ritmos que nunca antes se habían atrevido a juntar. A lo largo de 11 pistas, Alta Pachanga busca reinventar géneros al mismo tiempo que preserva la esencia de la música tradicional. “Nos gusta encontrar esos géneros con los que nos sentimos muy a gusto, revisitarlos y volverlos a hacer originales. Queremos que las nuevas juventudes sigan viviendo esa vibra de pachanga, pero con las nuevas mezclas”, comenta Juan. ¿El resultado? Una fusión de ritmos tradicionales con elementos electrónicos vanguardistas, una forma de ofrecer al mundo una nueva experiencia de música electrónica con sabor colombiano.

Alta Pachanga cuenta con colaboraciones junto a artistas como Calma Carmona y Pernett, siendo una parte fundamental que nutre al disco de otros estilos y visiones creativas. Esta unión de talento surge de la conexión personal y musical que desarrollan con otros artistas durante sus visitas a otros países. “Cada vez que vamos conociendo personas, las juntamos en nuestro proceso creativo y, si se da, nos metemos al estudio en cualquier lado”, explica Diego.

Hablar de la diversidad sonora de Alta Pachanga es destacar el esfuerzo de Ácido Pantera por romper fronteras musicales. Gaitas, pianos y acordeones son algunos instrumentos que destacan musicalmente, a pesar de que el álbum está cargado de diferentes influencias. Yeyo, el percusionista del grupo, enfatiza sobre su aporte como músico de la costa caribeña y cómo logra agregar un toque especial al sonido del grupo. 

“Ellos son dos rolos, que los amo… Yo soy de Barranquilla y pues implementar el tambor, la tambora, implementar una cumbia un poco más tradicional con sintes, con la voz de Juan, hace de este trabajo algo muy diferente”, dice Yeyo. La mezcla de géneros como el merengue y el techno es un ejemplo de la audacia creativa que define este álbum.

Pero existe algo más que poner los ingredientes en un recipiente y mezclar. La magia de equilibrar géneros tan diversos como el vallenato y la electrónica es un desafío que Ácido Pantera ha abrazado con pasión y mucha creatividad. “Yo creo que la conversación siempre está en el poder mantener los elementos que hacen a cada género, ese género”, explica Juan. Para el trío, se trata de encontrar un terreno común donde los ritmos, las escalas y los timbres de diferentes instrumentos puedan coexistir en armonía.

Así es como el laboratorio musical de Ácido Pantera da vida a paisajes sonoros sorprendentes y que en un primer momento, no creerías que funciona. “Lo que une a este álbum es la presencia de la electrónica y esa nueva manera de vivir esos géneros”, añade Juan. “La línea conductora siempre será la electrónica y el baile”.

El proceso de composición de Ácido Pantera es un viaje creativo que abarca diversas fuentes de inspiración y enfoques. Por supuesto que existen narrativas detrás de las canciones de su álbum, en donde construyen historias a través de sus letras. Los temas colaborativos de Alta Pachanga como ‘Entre el Techno y el Amor’ con Calma Carmona y ‘La Cuchara’ con Pernett, son el resultado de compartir la composición con artistas muy distintos entre sí. Estas canciones, aunque divertidas, exploran temáticas variadas, desde “una cucha que enamora a través de la comida”, hasta la vitalidad de las fiestas de alta madrugada.

Ácido Pantera también se aventura en terrenos menos convencionales, haciendo de sus letras algo más aleatorio, un tanto cómico e indiscutiblemente contagioso. “Muchas de nuestras composiciones son más como un collage de frases y sonidos que vemos en redes sociales”, rescata Juan, referenciando a su canción ‘Buenos Días’, como viva prueba de esto.

Otros temas como ‘La Ciencia de la Locura’ o ‘Camino La Vida’ tienen una línea conductora mucho más explícita y es fácil ubicarse dentro de la historia que presentan entre versos. De esta misma manera, el trío se aventura en el territorio del vallenato y las líricas románticas y melódicas que lo caracterizan, con canciones como ‘Corriendo a tus Brazos’, ‘Ya Lloré’, y ‘Llueve Encima de Mí’. Este desafío creativo los lleva a explorar las velocidades y ritmos, fusionando la tradición con la modernidad en un vibrante mosaico musical que se adapta a diferentes espacios y audiencias, manteniendo siempre la esencia del baile.

Chemical Brothers, el trío tiene una listado infinito de artistas nacionales que los han impulsado a lo largo del camino. Conectados con la corriente musical que comenzó con artistas como Pernett y siguió con Bomba Estéreo y Sistema Solar, Ácido Pantera se sienten parte de esta revolución en la electrónica colombiana y la electro cumbia que los ha llevado a festivales y eventos de renombre. 

Cada miembro aporta sus gustos personales y diferentes influencias musicales al proyecto. Yeyo es un apasionado de los ritmos latinos, como la salsa, el merengue, la champeta y el reggaetón. Juan se inclina hacia el rap, el hip-hop y la electrónica, fusionando letras significativas con experimentación electrónica. Mientras que Diego, además de ser DJ y crear su propia escena en Bogotá, aporta su conocimiento en géneros como el house, el disco-house, el new disco y el dark disco, elementos que contribuyen a la innovación y modernidad del sonido de Ácido Pantera.

Andrés Cárdenas.

Próximos a tocar en el Festival Cordillera, el trío electrónico ha estado viajando por el mundo y llevando su música a diferentes ciudades. Dedicando la primera mitad del 2023 a tocar frente al público Europeo, Juan, Diego y Yeyo han podido experimentar la conexión con personas que no están tan familiarizadas con estos géneros, a través del lenguaje universal de la electrónica. “Hemos tenido buen recibimiento a los oídos del mundo entero”, acota Diego.

A medida que exploran nuevos horizontes y llegan a nuevas audiencias, Ácido Pantera mantiene su compromiso de crear música que celebre sus raíces y resuene en todo el mundo. Próximamente desvelarán su colaboración con la orquesta de salsa colombiana, La 33, reversionando el tema ‘Reynaldo’.

La búsqueda de nuevas colaboraciones también es una prioridad para este trío, con un deseo de trabajar con artistas legendarios como Café Tacvba y Molotov, así como con figuras inspiradoras de la música latinoamericana como Andrea Echeverri de Aterciopelados. La visión de la banda se extiende hacia el mañana, “siempre en busca de predecir y crear la música del futuro”. 

El horizonte de Ácido Pantera se perfila con más giras, viajes y, por supuesto, mucha “Alta Pachanga”. Desde Europa hasta México y una próxima gira nacional en Colombia, Ácido Pantera está destinada a seguir escalando hasta la cima y haciendo que el ADN y sabor latinoamericano contagie a todos sus oyentes y los lleve a la pista de baile. Y sin ningún ánimo de detenerse, Juan, Diego y Yeyo se dirigen “al infinito y más allá”.