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mayo 31, 2022

Kmmy Ranks: El “selecta” colombiano

Hablamos con el DJ sobre sus orígenes en la música, el reggae y sus subgéneros en Latinoamérica y sus nuevos proyectos

Por  MARTÍN TORO

DAVID RUGELES

En Jamaica desde hace mucho tiempo hay un término acuñado para aquella persona que su trabajo es escoger y pasarle los vinilos al DJ durante los eventos: selector o “selecta”. Hoy en día esta palabra se utiliza para describir a los DJ de géneros como el dancehall, el dub, el reggae y sus derivados, o aquellas personas que con su conocimiento musical logran otorgar una verdadera experiencia a los asistentes con sus mezclas en vivo.

Hablamos con Kmmy Ranks, DJ y “selecta” colombiano, que se ha encargado de llevar el sonidos caribeños y locales combinados con ritmos electrónicos por el mundo entero a través de distintos proyectos musicales como El Freaky Colectivo, Funkillaz y otros.

¿Cómo llega la música a su vida?

Por mi familia, por mis papás, mis abuelos maternos. Mi abuela cantaba todo el tiempo, ella iba a la iglesia pentecostes, una joda así, porque cantaba allá. Uno de los cuentos de mi mamá sobre mi abuelo es que él con los hermanos de mi abuela tenía una banda que se llamaba Los Jibaritos del Ritmo. Yo creo que desde ahí comienza toda la vaina. Tíos músicos, artistas, pintores entonces yo creo que todo viene impreso en el ADN.

Mis primeros pinos en la música fueron en la música andina. Con mis primos teníamos un grupo y yo tocaba la guacharaca. Teníamos clases de música todos los sábados y nos rotábamos todos los instrumentos. Ahí como que hago un corte y como que me vuelvo mucho más auditivo y empiezo a escuchar mucha música. Mis papás escuchaban mucho rock & roll, las fiestas en la casa eran de ese género entonces iban varios familiares y amigos y compartían con esa música así que la escuché mucho de pequeño.

¿Rock & Roll de toda la vida?

Sí, rock gringo. Jehtro Tull, AC/DC, Iron Maiden, el rock ochentero, todo ese espectro como de Woodstock y, lo que ellos llamaban, el rock experimental. Toda esa movida. Me acuerdo de un disco que se llamaba ‘Llena tu cabeza de rock’, aún lo tengo en la casa. Esos son los primeros pinos, luego entró a toda la ola de la salsa. Mis papás yo creo que evolucionaron y dijeron como ‘que ya mucho rock & roll, bajemosle al rock y volvámonos salseros’ y empieza todo el movimiento latino que empecé a escuchar. Después de eso, en el colegio, descubrí un montón de géneros musicales influenciado por mis amigos.

Empezamos a escuchar mucho hip-hop, punk hardcore, rock, todo lo que estaba sonando en ese momento. Con otros parceros, escuchaba algo así como trash industrial pero sobre todo lo que hacía Prodigy y todos esos proyectos underground. La música la clasificaba en casetes, hacía mixtapes, montaba tabla dependiendo el mood. Si quería montar lento escuchaba hip-hop, sí quería ir a toda velocidad escuchaba punk, ska o trash industrial y ya cuando se relajaba uno entonces volvía al hip hop, pero el reggae no estaba tan presente.

Todo el amor por el reggae comienza en la finca de unos amigos de mis papás donde encontré un vinilo que se llama Talking Blues. La finca se llamaba Monte Adentro ya se imaginará por qué, y ahí escuché por primera vez a Bob Marley. Un tiempo después yo estaba en la casa de mi abuela y ella había recibido a dos jóvenes que estaban en el batallón de guardia presidencial. Los manes venían de Cali y tenían unos casetes con un montón de música. Yo decía ‘¿qué es esta mierda? Me suena a lo que yo escuché allá’ y claro me empezaron a mostrar un montón de artistas de reggae y desde ahí empezó a gustarme el género.

¿Cómo aprendió a mezclar? ¿Quién le enseñó a manejar todos los aparatos?

Así comienza la vaina: yo ya tenía mi colección de música y el papá de un amigo se compra unos equipos de sonido porque iba a montar un bar en el centro. Mi amigo se acerca y me dice: ‘Cami, mi papá se compró unos equipos y los tengo ahí en la casa, ¿quiere ir a verlos?’. Ahí empezamos a cacharrear los equipos y mixer. CDJ mix, ahí empezó todo el cacharreo con unas Pioneer y así las aprendimos a usar porque no había un video en YouTube que le dijera a uno cómo funcionaban las cosas. Era más bacano porque era a base del experimento, entonces uno se acordaba que hacía el botón y es un desarrollo intuitivo.

Después de eso viene la parte de la universidad. Me pongo a estudiar inglés y me pongo a buscar más música. Al año o año y medio de salir del colegio empiezo a tocar, y me mando al ruedo con mis CD’s. Lo bueno de eso era entender las velocidades de las canciones porque yo no sabía que era un BPM y era darse cuenta de qué iba al mismo tiempo y qué podía mezclar con qué y a veces lo lograba. Cada vez empezaron a salir más toques.  Además, yo salía por las noches a bares a ver a los DJs, a escuchar la vuelta y ver qué era lo que hacían y así fui aprendiendo.

Me empezaron a salir más toquecitos, yo tocaba hip-hop, reggae y dancehall. La escena era pequeña y era buena pero no era de Bogotá. Venían de otros lados. Entonces era muy chévere porque uno escuchaba mucha música.

¿Cómo hacía para encontrar esas canciones “raras” o “exóticas” que ponían los otros DJs?

Como toda la música, el DJ tiene su biblioteca y no se la suelta a nadie porque fue muy difícil conseguirla.

Empecé a entender la vuelta, a hablar con otros DJ más veteranos pero yo era muy pequeño para esa escena de música negra que ya estaba funcionando un montón. Yo empecé en ese circuito, comencé con hip-hop, reggae y dancehall una parte fuerte que fue cogiendo más cuerpo en la fiesta de Bogotá. Empezaba a complementar la fiesta de la música negra en la capital. Entonces ya escuchabas hip-hop, funk, house, breaks y otro montón de géneros musicales dentro de la noche. Yo empecé a encasillarme ahí con los cuatro géneros que ya venía fortaleciendo.

Tu pavimentaste la escena en Bogotá…

Ya venía desde antes pero con el programa radial Kingston, creció tanto la escena que empezamos a trabajar con Javier Fonseca hacia reggae en Colombia. Empezamos a hacer entrevistas, cubrimientos de eventos como el Tortazo de reggae en la media torta o si venía un artista de reggae a Rock al parque entonces también lo cubríamos, venían los artistas a la emisora entonces el espectro es mucho más amplio.

Mi nombre KMMy Ranks me lo puso William González, Funkenstein, el man de Soul2Soul, me lo puso al sexto evento de las fiestas que él hacía que se llamaban igual que el programa de radio. Me dijo: ‘Yo lo he tenido como invitado sin nombre ahora sí le voy a poner uno’. A los 5 días me manda el flyer. ‘Pille, Cami Ranks’. El ranks es un ranking de artistas jamaicanos como Shabba Ranks o Cutty Ranks y todos ellos. Lo que hice fue que modifiqué el Cami y le puse Kmmy y ya llevo como 18 años con ese alias.

Después de toda esa vuelta empiezo un proyecto que se llama El Freaky Colectivo con el que camellé durante 10 años y empecé un desarrolló, porque empezaron a pasar cosas con la música colombiana y empezaron a salir artistas como Bomba Estéreo y Sidestepper, y empezaron a mezclar un montón de vainas y yo decía: ‘huevón esto es una chimba’.

Hoy en día, Kmmy Ranks ha pisado tarimas de todos los rincones del mundo con su sonido tropical, pero también ha tenido tiempo para abarcar sus proyectos personales y música original. Uno de sus lanzamientos más recientes fue “Respect”, realizado en compañía de la estrella jamaiquina del Sound System Ranking Joe a.k.a Little Joe, Noblezza y Benny Bajo. Una canción donde el sonido de la cumbia colombiana se funde con el ritmo y sabor de Jamaica, además de las profundas y poderosas vocales de Joe.

Con el fin de seguir esparciendo y fusionando estos sonidos, Kmmy Ranks tiene entre manos una serie de colaboraciones con grandes nombres del reggae clásico como Sister Nancy y proyectos colaborativos como Funkillaz, al lado de Alguacil Dubkilla, donde pegan sonidos como el jungle, bass, dub y el foundation.

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