El quinteto empezó a lanzar música en 2016, y se encuentra presentando actualmente su cuarto trabajo de larga duración, Líneas generales, que se grabó en México, en el emblemático estudio El Desierto con la ayuda en la coproducción de Matías Cella. Se trata de un álbum con un sonido muy sólido en el que parece sentirse una nostalgia sónica que logra poner los ojos en el futuro.
La producción resulta muy cuidada, con arreglos y detalles que la han enriquecido más allá de las buenas melodías para ofrecernos un disco que lucha con buenos argumentos para entrar en la historia de los grandes álbumes argentinos de su generación.
La banda está compuesta por Lautaro Cura en la voz, Santiago Martínez (teclados), Francisco Villa (guitarra), Nicolás Fernández de la Puente (batería) y Manuel Schupak (bajo). Hoy Lautaro y Francisco nos dan sus perspectivas del disco en este Track X Track:
‘Veneno’
“Creo que después de estos años de hacer música juntos es un hecho que tratamos de nunca repetirnos, ya sea con el método que elijamos para componer o grabar, como a nivel sonoridad. ‘Veneno’, que es la canción que abre el disco es un poco una declaración de eso. Empieza con esa línea de sintetizador medio The Cars y termina teniendo un final con un coro casi góspel mega expresivo y expansivo al mismo tiempo. Entre Screamadelica de Primal Scream y Cómo conseguir chicas de Charly. La idea era salir de la intimidad y no temerle a la grandilocuencia. Decir ‘también podemos sonar así’”. LAUTARO
‘Mirar películas’
“Quizá es la canción más íntima y confesional del disco; es emocionante de escuchar y de tocar. Salió de un tirón, de las ganas de decirle algo a alguien y no poder. Una declaración final sobre el desenlace de una relación. Si tenés una sola oportunidad para decirle algo a alguien por última vez, querés estar a la altura de esa declaración. Así se siente ‘Mirar películas’ para mí. También es una canción en la que todos los miembros tenemos una parte específica donde su instrumento es protagonista y eso le da más fuerza al sentimiento, sobre todo cuando la tocamos en vivo. Tiene algo medio rock Generación X mezclado con unos sintetizadores new wave”. LAUTARO
‘Amigos’
“Es una especie de declaración sobre las nuevas formas del amor contemporáneo donde todo parecería funcionar como un mercado de valores, teniéndonos a todos especulando con el costo de oportunidad por estar o dejar de estar con alguien. También es gracioso porque a nivel sonoridad quizá sea la más naive del disco, pero su mensaje es el de un narrador ofuscado: va desde el ‘qué caro está el amor’ hasta el ‘vos crees que ya somos amigos, yo no tengo amigos como vos’”. LAUTARO
‘Camas separadas’
“Si lo pensás cinematográficamente (una idea que siempre propone nuestro tecladista Santiago Martínez), funciona como una precuela de ‘Mirar películas’. Es sobre cuando ya sabés que algo está demasiado intoxicado como para funcionar, pero parecés negarlo hasta último minuto. A nivel musical es gracioso porque tiene algo del R&B de los 2000, pero al mismo tiempo es muy Beatle”. LAUTARO
‘Cerca Lejos’
“La canción con la que finalmente nos despegamos de nuestra primera identidad melancólica-sensible, que solo representaba una parte de quiénes somos [Risas]. Acá está la otra parte de la moneda, el contrapunto moral que Hermann Hesse veía en Abraxas. Es una conversación entre dos personas que parecen querer desafiarse por demostrar quién va a resistir en esos pocos metros cuadrados que contienen a ambos, como un ring geográfico y metafórico. Es muy divertida de tocar en vivo y seguramente tenga un lugar protagónico en los shows que vienen”. LAUTARO
‘El favor’
“Hay un subtexto a lo largo de todo el disco de acercarnos a cierto cancionero argentino histórico. Un poco hicimos eso juntándonos a escribir con el mítico Marcelo Cuino Scornik (autor de muchos himnos del rock nacional) y también eso se ve muy claro en ‘El favor’, donde directamente sampleamos la batería de ‘Himno de mi corazón’, de Los Abuelos de la Nada. La letra también busca retratar las tensiones de la argentinidad para con el poder y la constante inestabilidad en la que se vive en nuestro país. Es tal vez la más argentina de todas, cosa que también se nota en el final de la canción, con esa máquina de ritmos haciendo unas congas muy rioplatenses”. LAUTARO
‘No me puedo divertir’
“Creo que es la primera canción que tuvimos, de la época de Una caricia. La escribí cuando vivía con mis amigos en Berlín, aunque en ese momento no tenía estribillo. Fue recién cuando nos juntamos con Cuino que la canción terminó encontrando su estructura y su identidad de canción de ruta, oscilando entre Dire Straits y Calamaro, para desarmarse en un solo de saxo sobre una máquina de ritmos. A nivel letra es la más desesperada y cruda de todas. El narrador parece empezar a desarmarse del todo, contestándole a ‘Mirar películas’: si antes cantaba ‘no te olvides de nosotros, nos podemos divertir’, acá se contesta a sí mismo desde el desvelo”. LAUTARO
‘Cartera perdida’
“Esta la escribió Panchito, nuestro guitarrista. Tiene algo medio Graham Colón de Blur en la intro, y después vira hacia una especie de pop de música de cámara, como hacían los Dënver, de Chile. Es íntima y elegante. Cuando nuestro primer disco salió en Japón llamaban Yacht Pop a lo que hacíamos. Esta canción podría meterse en esa categoría definitivamente”. LAUTARO
‘Tormenta’
“La canción -que quizás junto con ‘Cerca Lejos’- se toma la libertad de proclamar al disco como una declaración de rock & roll. Es quizás la más barroca en su tosudez; contiene un instrumental, una bajada donde la base rítmica recalcula y luego un volver del abismo tan dulce y triunfador como engañoso. Decir, ‘todo el tiempo estoy cambiando de color’ al principio de la canción ya no toma el mismo tinte que en su viaje final. Ciertamente tiene un componente’ babasónico’ en cierto cliché del rock y hasta de Fito Páez en su desarrollo armónico, pero siempre retoma su simpleza”. FRANCISCO
‘Demostrar interés’
“Esta canción tiene la clara intención de ordenar la desfachatez. Si el disco hasta este momento despliega paletas vívidas pero caóticas, ‘Demostrar interés’ te rearma y acomoda las piezas para seguir en carrera. A través de guitarras Stones que comienzan a golpear en el oído derecho se asoma lo que parece ser un rock clásico, pero el estribillo quiebra con un intervalo melódico brit desgarrador y sanador a la vez. Una cáscara que se abre y se deja abrazar por una luz que es capaz de volver a poner todo en su lugar, ‘todo lo que fuimos puede volver a ser’”. FRANCISCO
‘Cavidad’
“Fue la última canción que trabajamos y la que más costó descifrar, tanto en letra como musicalmente. Cuino trabajó fundamentalmente los estribillos y nos ayudó a alejarnos un poco de la fijación que teníamos con los versos, que sentíamos como un romance entre Café Tacvba y Adrián Dárgelos. Sabíamos que iba a cerrar el disco apenas surgió, y era un desafío encontrarle un cierre con tintes épicos pero elegante a la vez. Alguien dijo por ahí que no es un cierre, sino más bien una pausa hasta una próxima vez”. FRANCISCO


